domingo, 11 de febrero de 2018

Bitácora de un instante contigo

Bitácora de un instante contigo

Me encantó mirarte de reojo.
Aproveché todos los insterticios dimensionales
en el espacio y en el tiempo
para recorrer tus labios generosos,
tu sonrisa amplia,
tus dientes expresivos,
las apacibles muescas en tus mejillas risueñas,
tu mentón suavemente afilado.
Pude ver incluso la poderosa fuerza en tu voz,
y hasta la sangre de tu yugular izquierda.
fluyendo aprisa hacia tu corazón.

Tuve la enorme fortuna de ver detrás de tu oreja,
notando espigas sueltas de un cabello que iba y venía
entre tus ojos y tus manos:
que giraba y retornaba,
que amarrabas y soltabas,
que movías y detenías,
como si supieras
cuánto me encanta,

Alcancé a compartir ese precioso magnetismo tuyo,
y corrí pegado a tí por una especie de electrostática indetectable;
y logré sobrevivir a las oleadas de energía cósmica
y etérea.

Y aunque sólo fue un instante,
no me queda ahora sino el síntoma de abandono y soledad:
un awumbuk guineano,
la sensación de querer seguir irradiado por esa energía
...

incluso si hasta muero en el proceso
...





domingo, 4 de febrero de 2018

Las infinitas ganas de explorar



Las infinitas ganas de explorar


Incertidumbre,
o algo parecido al miedo y al hambre
se apodera de a poco de esta alma

Todo pasa al ver esa selva:
ondulada,
aleonada y fresca;
intransitable y salvaje,
intrigante.

Ah, si. Esos cabellos tuyos.

Tienen vida y se mueven.
Respiran miradas como la mía
y exhalan torrentes irresistibles y cautivantes.

Podría ser fácilmente devorado
hasta el último latido,
por ese hipnótico sonido a Edén enredado

Podría fácilmente desaparecer
entre la jungla y tus manglares
y jamás reencontrarme otro instante de lucidez

Podría hasta caer rodando,
y ahogarme en el océano intenso de tu piel.

Debo correr. Esto es peligroso, no debo quedarme. Debo cerrar mis ojos

Ah, si. Todo por esos cabellos tuyos.

Cabellos que tienen poder, y dominan.
Que derraman a tu alrededor verdes sombras, y brisas
bajo el intenso deseo
de la pregunta que surge curiosa,
y de la tentación de intentar tocar,
o respirarlo
y desenterrarlo.

Podría fácilmente ser consumido por su calor,
y dejar de ser tan solo un río de trópico ardiendo,
girando y girando por tu nuca y tu cuello.

Podría fácilmente abandonarme en sus aromas eléctricos.
Ser capturado en su magnética humedad;
y dejarme arrastrar hasta su núcleo: mágico, mítico;

rítmico, energético, irradiante

Oh, no. Ay no, rayos.
¡Ah, Cresta!

He sido atrapado

.-.