<<... Atrévete, quémame ahora, entra en mi canto, sube por mis venas, sal por mi boca. Ahora sabes que no puedes conmigo: yo te convierto en canto, yo te subo y te bajo, te aprisiono en mis sílabas, te encadeno, te pongo a silbar, a derramarte en trinos, como si fueras un canario enjaulado...>> (Oda al fuego, Pablo Neruda).
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miércoles, 23 de octubre de 2013
Sueño Inútil
La mayor y más absurda de las utopías, es aspirar a que el ser humano cambie y sea bueno.
martes, 10 de septiembre de 2013
40 años: un golpe, una dictadura, y una transición sin fin.
Para ser claros...
Para ser claros: NO viví el golpe militar. NO viví en dictadura. NO viví con Allende. NO tengo ninguna conexión con detenidos desaparecidos. Se podría decir que soy hijo de la Democracia, criado en la década de los 90.
No, no he vivido lo que vivieron los viejos y adultos: la represión, las colas, la muerte, el exilio. Y no lo deseo. Pero si puedo decir una cosa, una verdad, una gran verdad: HE VIVIDO BAJO LAS CONSECUENCIAS DE LA DICTADURA.
He vivido todas y cada una de las políticas que se crearon en los 17 años de gobierno militar, esas que han implementado un modelo, un famoso, manoseado, odiado modelo: el neoliberal. Tengo 25 años, y todos ellos han sido bajo el régimen implementado en dictadura y profundizado en democracia. Todo esto: desde una constitución de élite; leyes orgánicas de acero, o más duras, como el binominal o de educación; predisposiciones políticas y económicas a la sacralización del crecimiento económico, a la conceptualización de todo ámbito y/u objeto como fuente de ganancia, y a un cierto desprecio por la equidad.
Para ser claros, durante 23 años nadie ha sido capaz de construir un verdadero proceso de transición que deconstruya el modelo, el cual, por supuesto, es en gran medida un resultado cultural que devino de la imposición de ciertas relaciones sociales. La idea de la individuación, de que cada persona se las arregle como pueda, de que cualquiera - no todos - pueda acceder a niveles más grandes en términos adquisitivos, de que cualquier problema dependerá siempre de una estructura monetaria personal y no de un régimen solidario colectivo, de que cualquier cosa o acción puede transformarse en la ganancia para algunos, obviamente impacta en las formas en que las personas racionalizan y proyectan sus experiencias y sus relaciones sociales con las otras personas, las organizaciones e instituciones.
Estos 40 años de conmemoración del golpe militar, no sólo debemos recordar lo que pasó un día en especial, sino todo lo que vino después: 17 años de dictadura y 23 años de transición que, por lo que se ve, no tiene un fin cercano.
De la dualidad aceite / agua.
A todos quienes hemos vivido desde la época post segunda guerra mundial se nos ha clasificado como capitalistas o como comunistas. Más allá de la invención del tercer mundo, Chile no ha escapado a esa dualidad, que se profundizó con el Golpe de Estado. A partir de entonces, 'o con nosotros o contra nosotros'. Obviamente los asesinatos, los odios, las armas, la represión, contribuyen notoriamente a la segregación social, tanto o más que cualquier estructura socioeconómica. Esto se ve aún en nuestra política y en nuestros partidos políticos, en los cuales aún subyacen 'trapitos' que continuamente salen al sol.
Sin embargo, a quienes no vivimos la época, se nos insiste en integrar en la segregación, en la tormentosa mezcla del aceite con el agua, sin importar si las nuevas generaciones queremos insistir en ser parte de algún bando o no. Lo que quiero decir, es que tales bandos se arrogan nuestra representatividad a priori sin hacer ningún esfuerzo en representarnos realmente.
Para ser claros: me considero opositor a una ya pasada dictadura, así como me siento parte de las voces que piden verdad y justicia. Me indignan las torturas, las violaciones, la violencia: las hechas en Chile, o en Siria, o en Ruanda, o en Guantánamo, o en la Araucanía, o en el Tíbet. Pero también me indigna la hipocresía de quienes se hicieron cargo de la transición, quienes hoy pretenden imponerse como el único cuerpo organizado que se opone - como el aceite al agua - a los legítimos inventores del ya mencionado modelo. En especial, cuando ese mismo cuerpo se ha encargado de mantener y profundizar al molesto modelo tantas veces mencionado.
La leyenda de Allende
Y a 40 años de tantos hechos dolorosos, indignantes y polarizantes, surge una figura con muchos matices de leyenda, idealizada, reificada como la máxima expresión de una izquierda marxista a la antigua - en su variante democrática - tanto como la máxima figura de una política realmente opositora al capitalismo. Lamentablemente para él, sus seguidores, y los que se sueñan sus herederos, el problema con Allende es que no fue representativo. Si bien ganó las elecciones legítimamente, lo hizo según las reglas de la época, vale decir, sin la necesidad de ganar por un 50 + 1, sino por mayoría relativa (sistema electoral mayoritario uninominal). Esto definitivamente fue su más grande problema: la poca representatividad de su proyecto.
Demos el salto
Pero, ¿De qué depende dar el salto hacia una nueva etapa histórica? No es fácil. Es necesario realizar acciones políticas, acciones sociales, acciones temporales. De las políticas, una es fundamental: NUEVA CONSTITUCIÓN. La forma y el fondo contribuirán a establecer la velocidad que las acciones sociales se llevarán a cabo. Mientras más representativa y participativa sea esta nueva constitución, mayor velocidad adquirirán las acciones sociales que renovarán las formas de relación entre las personas, entre las colectividades, entre las instituciones. Con mayor calma y mejor armonía transcurrirá el tiempo que también es necesario para dejar atrás esta etapa histórica.
Esta es la principal razón, el mayor porqué de apoyar un proceso de Asamblea Constituyente, y se puede resumir en una sola palabra: Inclusión. ¿Se debe incluir a quienes violaron los derechos humanos y/o a quienes les apoyaron positivamente? Yo diría que no, así como tampoco se incluyen a personas convictas. ¿Deben incluirse gente de la UDI o RN, agrupaciones políticas cercanas al modelo y a los violadores? Yo responderé ¿Por qué no? Una discriminación a priori nos vuelve inmorales y segregacionista. Porque para ser claros, no todos ellos fueron parte de la dictadura. Sin embargo, es difícil distinguir entre quienes apoyaron al régimen militar positiva y activamente y entre quienes se vieron o se sintieron forzados a hacerlo. Es un tema de ética muy complicado, que yo no puedo abordar en toda su magnitud.
Para finalizar, citar alguna frases intelectuales. Ortega y Gasset, en el libro "La rebelión de las masas", da una posición respecto a la idea de nación y de Estado. Este último "... empieza cuando se obliga a convivir a grupos nativamente separados. Esta obligación no es desnuda violencia, sino que supone un proyecto iniciativo, una tarea común que se propone a los grupos dispersos..." (125). La unidad de un estado depende no sólo de una historia, un territorio o un idioma común, todas cosas preexistentes y por así decirlo, pasadas. "No es la comunidad anterior, pretérita, tradicional o inmemorial... la que proporciona título para la convivencia política, sino la comunidad futura en el efectivo hacer. No lo que fuimos ayer, sino lo que vamos a hacer mañana juntos, nos reúne en Estado..." (131). Estas frases son decidoras con respecto a nosotros, herederos de una contaminación de odios e iras, separados aún por 40 años de injusticias, atropellos y escasos esfuerzos de representatividad y democracia participativa.
Una Asamblea Constituyente, hecha de cara a la ciudadanía y a los diversos grupos de población del país, aseguran una participación, un esfuerzo y respeto mutuo, y un sentimiento de pertenencia respecto al Estado, a la diversidad de la nación, y una superación de esta etapa histórica en la que aún vivimos.
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miércoles, 12 de septiembre de 2012
¿Y Por qué el 11 de Septiembre lo recuerdo?
EN RESUMEN: mientras no cambie nuestra manera de hacer vida social - un cambio cultural - esa que se relaciona directamente con los productos heredados por la Dictadura, debemos seguir recordando el Once de septiembre amargamente.
.-.
Este día once de septiembre de dos mil doce, ha sido sin duda un día amargo en general, con la muerte del sapito Livingstone y la derrota de la selección por 3-1 ante Colombia. Pues bien, históricamente para Chile ha sido un día amargo de vivir y recordar, al menos, desde 1973.
Algunos dirán con razón "eso ya pasó", "no volvamos al pasado" o "no miremos hacia atrás". Con todo el optimismo del arcoiris, de la Alegría que venía, del crecimiento económico, del disfrute del capitalismo, con las opciones mayores para consumir casi lo que sea por parte de quién sea: totalmente. Es una contradicción total; por un lado, vernos y creernos en los límites de un 'Desarrollo' divinizado, nuestra gran meta. Por otro, tan llenos de insatisfacción, de indiferencia, de agresividad, de deseo... Una sociedad que permite una total psicopatía esquizofrénica, inentendible y angustiante.
Y es cierto, "eso" ya pasó. "Eso", que se llama golpe de Estado; eso que se llama dictadura, eso que se llama violencia. Si, ya pasó. Ya más de 22 años van desde que se acabó. ¿Por qué aún hemos de recordarlo? ¿Por qué hemos aún de quemar neumáticos, escribir columnas, entrar en polémica?
Simple: La Dictadura se ha prolongado a través de las más diversas formas hasta el presente, generando focos de injusticia, violencia, desigualdad, y de perversión cultural, expresada esta última en el miedo al otro, en el hiper consumismo, en el deseo desenfrenado de poseerlo todo, y en una forma agresiva y violenta por demostrar cierto tipo de superioridad.
La Dictadura no nos dejó eso, claro está. Nos dejó un modelo que se decidió en su momento seguir aplicando. En esto, la Concertación debe responder. ¿Era lo más adecuado, para evitar un re-levantamiento de los militares? Sólo especulación. ¿Se podía hacer otra cosa? Tal vez sí, tal vez no. Pero se hizo. El modelo se prolongó. La figura del dictador Pinochet se extendió no como una sombra, sino que como una imagen clara y presente en la vida política y social del país. La famosa libertad aún estaba saliendo del shock, o más bien, seguía entumecida tras años de represión y tortura (dicho esto con el menor prejuicio y resentimiento posible, aunque aún así, con algunas capas de rabia y molestia, lo reconozco). Fue ahí, más o menos, cuando comenzó a abrirse el cascarón de esta nueva cultura en Chile. La entrada masiva de bienes y servicios, los accesos a créditos y la posibilidad del endeudamiento a largo plazo, la posibilidad cierta de 'ser más que los padres', de comprar la deseada coca cola, de conducir un autito, de comunicarse mediante un ladrillos - perdón, celular - etc., marcan un camino mucho más que sólo económico: se transforman en una manera de hacer vida social
Esto es análisis viejo, ya hecho por varios. No estoy dando ni diciendo nada nuevo. Lo importante es que mientras siga habiendo focos de injusticia, desigualdad, violencia y perversión cultural que podamos relacionar con el modelo neo-liberal heredado por la Dictadura - el "eso" - tendremos que seguir recordando amargamente cómo un día fue violentamente implantada una manera de hacer vida social. Una en donde la solidaridad es una fantasía televisiva; una en donde el consumo es la principal razón de nuestros actos; una en que siendo agresivos y violentos podemos hacernos escuchar y vernos superiores que otros; una en donde siempre son 'otros' los que tienen responsabilidades y culpas; una en donde la violencia es justificada como la única y soberana forma de expresión, diálogo y cambio.
Cuando ese cambio cultural se produzca en la sociedad chilena, ese día el 11/09 podrá ser una anécdota más en la historia de Chile. Y es difícil: porque la dificultad está en que Chile, históricamente, desde su nacimiento, ha estado gobernada y dirigida por 'un espíritu de Señor', no por 'un espíritu de ciudadanía'.
.-.
Sobre el cómo recordar.
Definitivamente JAMÁS justificaré ninguna violencia. anteriormente he escrito que TODA VIOLENCIA ES LA MISMA MIERDA, sea de quien venga o hacia quien sea que sea dirigida. Esto no significa que a veces no desee violencia. Es decir, preferiría jamás salir a quemar neumáticos. Y si algún día me veo en esa situación, será más bien por un arranque emocional que por una lógica de protesta. Los focos en los cuales aún la dictadura se nos manifiesta son golpes de violencia que generan por supuesto reacciones de dolor, ira, venganza incluso. Pero esto es sólo análisis, no justificación.
¿Cómo prefiero recordar? Realzando una ética revolucionaria. ¿Qué es eso? Una revolución no es un giro disruptivo y repentino. Yo la pienso como el proceso de transformación. Esta "ética" tiene que ver con el rechazo de todas las enfermizas facetas del sistema capitalista neoliberal: machismo, discriminación, egoísmo, violencia, consumismo, farandulización de la vida social, avaricia por el poder, deseo de superioridad, la ultra transacción de la vida social en los mercados, el avance de los monopolios y del poder transnacional global, la masiva destrucción y/o apropiación privada de los recursos naturales del planeta, la excesiva enrejización de la población, la des-importancia dada a la educación, a la política, a la distribución del ingreso y del poder, etc.
Esta ética no es practicada sólo el once... Es diaria, es un estilo de vida. Una idea que se forja y se fuerza a convertirse en tangible.
Por eso recuerdo el 11. Por eso lo recordaré. Aunque no haya vivido la dictadura, vivo sus consecuencias.
y las quiero transformar
.-.
Este día once de septiembre de dos mil doce, ha sido sin duda un día amargo en general, con la muerte del sapito Livingstone y la derrota de la selección por 3-1 ante Colombia. Pues bien, históricamente para Chile ha sido un día amargo de vivir y recordar, al menos, desde 1973.
Algunos dirán con razón "eso ya pasó", "no volvamos al pasado" o "no miremos hacia atrás". Con todo el optimismo del arcoiris, de la Alegría que venía, del crecimiento económico, del disfrute del capitalismo, con las opciones mayores para consumir casi lo que sea por parte de quién sea: totalmente. Es una contradicción total; por un lado, vernos y creernos en los límites de un 'Desarrollo' divinizado, nuestra gran meta. Por otro, tan llenos de insatisfacción, de indiferencia, de agresividad, de deseo... Una sociedad que permite una total psicopatía esquizofrénica, inentendible y angustiante.
Y es cierto, "eso" ya pasó. "Eso", que se llama golpe de Estado; eso que se llama dictadura, eso que se llama violencia. Si, ya pasó. Ya más de 22 años van desde que se acabó. ¿Por qué aún hemos de recordarlo? ¿Por qué hemos aún de quemar neumáticos, escribir columnas, entrar en polémica?
Simple: La Dictadura se ha prolongado a través de las más diversas formas hasta el presente, generando focos de injusticia, violencia, desigualdad, y de perversión cultural, expresada esta última en el miedo al otro, en el hiper consumismo, en el deseo desenfrenado de poseerlo todo, y en una forma agresiva y violenta por demostrar cierto tipo de superioridad.
La Dictadura no nos dejó eso, claro está. Nos dejó un modelo que se decidió en su momento seguir aplicando. En esto, la Concertación debe responder. ¿Era lo más adecuado, para evitar un re-levantamiento de los militares? Sólo especulación. ¿Se podía hacer otra cosa? Tal vez sí, tal vez no. Pero se hizo. El modelo se prolongó. La figura del dictador Pinochet se extendió no como una sombra, sino que como una imagen clara y presente en la vida política y social del país. La famosa libertad aún estaba saliendo del shock, o más bien, seguía entumecida tras años de represión y tortura (dicho esto con el menor prejuicio y resentimiento posible, aunque aún así, con algunas capas de rabia y molestia, lo reconozco). Fue ahí, más o menos, cuando comenzó a abrirse el cascarón de esta nueva cultura en Chile. La entrada masiva de bienes y servicios, los accesos a créditos y la posibilidad del endeudamiento a largo plazo, la posibilidad cierta de 'ser más que los padres', de comprar la deseada coca cola, de conducir un autito, de comunicarse mediante un ladrillos - perdón, celular - etc., marcan un camino mucho más que sólo económico: se transforman en una manera de hacer vida social
Esto es análisis viejo, ya hecho por varios. No estoy dando ni diciendo nada nuevo. Lo importante es que mientras siga habiendo focos de injusticia, desigualdad, violencia y perversión cultural que podamos relacionar con el modelo neo-liberal heredado por la Dictadura - el "eso" - tendremos que seguir recordando amargamente cómo un día fue violentamente implantada una manera de hacer vida social. Una en donde la solidaridad es una fantasía televisiva; una en donde el consumo es la principal razón de nuestros actos; una en que siendo agresivos y violentos podemos hacernos escuchar y vernos superiores que otros; una en donde siempre son 'otros' los que tienen responsabilidades y culpas; una en donde la violencia es justificada como la única y soberana forma de expresión, diálogo y cambio.
Cuando ese cambio cultural se produzca en la sociedad chilena, ese día el 11/09 podrá ser una anécdota más en la historia de Chile. Y es difícil: porque la dificultad está en que Chile, históricamente, desde su nacimiento, ha estado gobernada y dirigida por 'un espíritu de Señor', no por 'un espíritu de ciudadanía'.
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Sobre el cómo recordar.
Definitivamente JAMÁS justificaré ninguna violencia. anteriormente he escrito que TODA VIOLENCIA ES LA MISMA MIERDA, sea de quien venga o hacia quien sea que sea dirigida. Esto no significa que a veces no desee violencia. Es decir, preferiría jamás salir a quemar neumáticos. Y si algún día me veo en esa situación, será más bien por un arranque emocional que por una lógica de protesta. Los focos en los cuales aún la dictadura se nos manifiesta son golpes de violencia que generan por supuesto reacciones de dolor, ira, venganza incluso. Pero esto es sólo análisis, no justificación.
¿Cómo prefiero recordar? Realzando una ética revolucionaria. ¿Qué es eso? Una revolución no es un giro disruptivo y repentino. Yo la pienso como el proceso de transformación. Esta "ética" tiene que ver con el rechazo de todas las enfermizas facetas del sistema capitalista neoliberal: machismo, discriminación, egoísmo, violencia, consumismo, farandulización de la vida social, avaricia por el poder, deseo de superioridad, la ultra transacción de la vida social en los mercados, el avance de los monopolios y del poder transnacional global, la masiva destrucción y/o apropiación privada de los recursos naturales del planeta, la excesiva enrejización de la población, la des-importancia dada a la educación, a la política, a la distribución del ingreso y del poder, etc.
Esta ética no es practicada sólo el once... Es diaria, es un estilo de vida. Una idea que se forja y se fuerza a convertirse en tangible.
Por eso recuerdo el 11. Por eso lo recordaré. Aunque no haya vivido la dictadura, vivo sus consecuencias.
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jueves, 23 de febrero de 2012
Crítica a la tele
Hoy (es decir, cuando inicié la columna, la cual terminé el día jueves 23 de febrero), lunes 20 de febrero de 2012, a las 00.30, me pongo a escribir esta columna. He terminado de ver una película llamada "Invasión", con Nicole Kidman - imperdible - que trata sobre una espora alienígena que infecta a medio mundo, pero por supuesto, los gringos divinos nos salvan otra vez con su medicina y tecnología 'superior'.
Pero el tema no es la película, sino la hora. La hora en que en realidad, la mayoría de la programación interesante de la televisión abierta termina. 00.00; 00.30, más o menos. Puesto que el público que la ve no es precisamente el que se levanta más tarde. Es gente que al siguiente día - hábil en general - debe levantarse 05.00, 05.30, 06.00 o 07.00 de la mañana para ir y nuevamente 'producir'. ¿Cuál es la crítica? Pues bueno, la página web de la sociedad chilena de medicina del sueño, y la mayoría de nuestros expertos en salud, indican que un adulto debería dormir en promedio 6 a 8 horas. Por supuesto, este horario es relativo a cada cerebro humano chileno. Sin embargo, es un patrón al que deberíamos poner un poco más de atención, por un problema de salud pública.
Pero la crítica va más bien dirigida hacia el rubro de la televisión. Cuántos son los programas realmente interesantes que son puestos en horario prime (después de las 22 horas, aunque por lo general, después de las 22.30) pero que la gente no ve por sueño o porque en realidad está tan embrutecida con los reality show o con las novelas nocturnas, o con el kike o con salfate, que en realidad no tiene tiempo ni ganas, ni espacio en la mente para interesarse por lo que pasa a su alrededor.
Porque ni siquiera los noticiarios que hoy por hoy ocupan casi hora y media del horario nocturno (desde las 21.00 hrs) son realmente útiles para despertar otro tipo de intereses. Todos tratan de lo mismo, todos se basan preferentemente en la contingencia: en lo actual, en lo reciente. No se relatan procesos, los reportajes que algunos canales realizan a veces son tan interesantes, pero son demasiado misceláneos, tanto que no hay hilación ni coherencia entre ellos. Cero investigación de largo plazo, muy pocas consecuencias directas - cuando la investigación involucra procesos penales - y, además, representan poca amenaza a los grandes delincuentes y saqueadores del país y del planeta. Siempre que hay estafa, engaño o algo así, los delincuentes representan verdaderas 'Pymes', por decirlo de ese modo.
Y así pasan los días, cuando el conflicto en Aysén o por la reconstrucción son ensombrecidos por tragedias y festivales: Los trenes en Buenos Aires caen como anillo al dedo así como el Festival de Viña, con los cuales se silencian todos nuestros conflictos.
La televisión se ha transformado en el carácter hipócrita que nos caracteriza, intentando dar una imagen de 'jaguar' cuando aún somos un gato debilucho y lleno de lagañas en los ojos. Efectivamente es la máquina del diablo, la que se infiltra en la mente de los ingenuos chilenos y la embrutece; aliada de las grandes corporaciones económicas conservadoras y transnacionalizadas del país.
Es por eso que la televisión pública debe ser regulada. Esto, en vías de un cambio cultural. Porque en el corto plazo, la gente seguirá viendo la misma programación y estará despierta hasta la misma hora, durmiendo menos de 5 horas entre el fin del kike y la hora de despertar, sin tener interés en conocer qué es de su país, qué es de sus legisladores, de sus derecho, de su condición de ciudadanos. Aún cuando los canales sigan funcionando por inercia en torno al rating y no en torno al verdadero bien común, colocando en horario prime a 'Mundos Opuestos' o a 'Su nombre es Joaco', en vez de 'Vida', 'Informe Especial', 'La Ruta de Genghis Khan' u otros similares. Pese a que los noticiarios seguirán impresionándonos con sus crónicas rojas, su farándula, su farándula política, su farándula económica, sus goles... pero del lobby transnacional, de los verdaderos responsables de la injusticia social del país, de cómo se venden nuestros recursos: nada de nada... o dentro de un resumen nacional misceláneo... y nada más.
Por tanto, como gran propuesta, es necesario que los noticiarios de la televisión abierta comiencen a las 20.00 horas y se extiendan por no más de una hora. También es necesario que se den incentivos estatales a programación periodística de calidad, y que el canal estatal transmita una sesión semanal de informes legislativos, para que la gente se entere de los movimientos de las cámaras del congreso. Y que todo tipo de programas de 'diversión (no familiar)' se sometan a otro tipo de programación, distinta, ciudadana, y de real interés para el bien público y nacional.
Pero el tema no es la película, sino la hora. La hora en que en realidad, la mayoría de la programación interesante de la televisión abierta termina. 00.00; 00.30, más o menos. Puesto que el público que la ve no es precisamente el que se levanta más tarde. Es gente que al siguiente día - hábil en general - debe levantarse 05.00, 05.30, 06.00 o 07.00 de la mañana para ir y nuevamente 'producir'. ¿Cuál es la crítica? Pues bueno, la página web de la sociedad chilena de medicina del sueño, y la mayoría de nuestros expertos en salud, indican que un adulto debería dormir en promedio 6 a 8 horas. Por supuesto, este horario es relativo a cada cerebro humano chileno. Sin embargo, es un patrón al que deberíamos poner un poco más de atención, por un problema de salud pública.
Pero la crítica va más bien dirigida hacia el rubro de la televisión. Cuántos son los programas realmente interesantes que son puestos en horario prime (después de las 22 horas, aunque por lo general, después de las 22.30) pero que la gente no ve por sueño o porque en realidad está tan embrutecida con los reality show o con las novelas nocturnas, o con el kike o con salfate, que en realidad no tiene tiempo ni ganas, ni espacio en la mente para interesarse por lo que pasa a su alrededor.
Porque ni siquiera los noticiarios que hoy por hoy ocupan casi hora y media del horario nocturno (desde las 21.00 hrs) son realmente útiles para despertar otro tipo de intereses. Todos tratan de lo mismo, todos se basan preferentemente en la contingencia: en lo actual, en lo reciente. No se relatan procesos, los reportajes que algunos canales realizan a veces son tan interesantes, pero son demasiado misceláneos, tanto que no hay hilación ni coherencia entre ellos. Cero investigación de largo plazo, muy pocas consecuencias directas - cuando la investigación involucra procesos penales - y, además, representan poca amenaza a los grandes delincuentes y saqueadores del país y del planeta. Siempre que hay estafa, engaño o algo así, los delincuentes representan verdaderas 'Pymes', por decirlo de ese modo.
Y así pasan los días, cuando el conflicto en Aysén o por la reconstrucción son ensombrecidos por tragedias y festivales: Los trenes en Buenos Aires caen como anillo al dedo así como el Festival de Viña, con los cuales se silencian todos nuestros conflictos.
La televisión se ha transformado en el carácter hipócrita que nos caracteriza, intentando dar una imagen de 'jaguar' cuando aún somos un gato debilucho y lleno de lagañas en los ojos. Efectivamente es la máquina del diablo, la que se infiltra en la mente de los ingenuos chilenos y la embrutece; aliada de las grandes corporaciones económicas conservadoras y transnacionalizadas del país.
Es por eso que la televisión pública debe ser regulada. Esto, en vías de un cambio cultural. Porque en el corto plazo, la gente seguirá viendo la misma programación y estará despierta hasta la misma hora, durmiendo menos de 5 horas entre el fin del kike y la hora de despertar, sin tener interés en conocer qué es de su país, qué es de sus legisladores, de sus derecho, de su condición de ciudadanos. Aún cuando los canales sigan funcionando por inercia en torno al rating y no en torno al verdadero bien común, colocando en horario prime a 'Mundos Opuestos' o a 'Su nombre es Joaco', en vez de 'Vida', 'Informe Especial', 'La Ruta de Genghis Khan' u otros similares. Pese a que los noticiarios seguirán impresionándonos con sus crónicas rojas, su farándula, su farándula política, su farándula económica, sus goles... pero del lobby transnacional, de los verdaderos responsables de la injusticia social del país, de cómo se venden nuestros recursos: nada de nada... o dentro de un resumen nacional misceláneo... y nada más.
Por tanto, como gran propuesta, es necesario que los noticiarios de la televisión abierta comiencen a las 20.00 horas y se extiendan por no más de una hora. También es necesario que se den incentivos estatales a programación periodística de calidad, y que el canal estatal transmita una sesión semanal de informes legislativos, para que la gente se entere de los movimientos de las cámaras del congreso. Y que todo tipo de programas de 'diversión (no familiar)' se sometan a otro tipo de programación, distinta, ciudadana, y de real interés para el bien público y nacional.
domingo, 12 de febrero de 2012
Razones para un Talcahuano sustentable
Talcahuano, ciudad costera, un puerto de importancia en el sur de Chile, tanto como para Chile mismo, tiene una problemática muy aguda con aquello que le da tanta importancia: el mar. A la calidad de puerto industrial y comercial, se le suma la de puerto militar. La segunda zona naval de la Armada tiene su asiento en la bahía de Concepción, a las faldas de la península de Tumbes, 'Los Cerros', denominada cotidianamente. Esto constituye no una problemática en sí misma, pero esta posición de poder institucional dentro de Talcahuano ha llegado a ser conflictiva.
Es que la Armada no sólo controla la falda noreste de la península y esa parte de la bahía, sino también amplios sectores de la misma península en sus altiplanicies, llegando también hasta el otro extremo de Los Cerros. En resumen, la práctica totalidad de la superficie norte de la península, de oeste a este, es administrada por la institución. Ahí, la fuente de conflictos con las comunidades civiles que aún subsisten dentro de este margen, puesto que el control, pese a no ser tan reciente, es nuevo en relación a la existencia de tales comunidades.
Hoy en día se discute sobre ese control, en especial lo referente al acceso a las playas, la explotación de un yacimiento de canteras, y la utilización de los terrenos con fines residenciales. Ante esto, un grupo de vecinos de la población 'Las Canchas', una de esas comunidades civiles dentro del margen de terreno de la Armada - que paradojalmente está constituida en parte por ex funcionarios de la institución - ha deseado institucionalizar la vía de las negociaciones - una de las formas que ha tomado el conflicto - bajo la forma de un comité. Este comité cuenta, durante este inicio, con el apoyo del Senador Navarro, quien este verano 2012, se tomó la molestia de venir al sector, reunirse con algunos personajes de la comunidad y con los altos mandos de la segunda zona naval para dar un recorrido por la playa y la cantera aludidas.
Como nota al margen: no soy precisamente un partidario de Navarro, pese a la simpatía de colores políticos que me genera. Pero digo 'tomarse la molestia', por el hecho de atreverse a ponerse del lado contrario del gigante institucional que representa la Armada en un país como este, donde tal tipo de instituciones aún forman parte de un imaginario colectivo de representación e identificación nacional.
Pues bien, ¿Qué tipo de negociaciones se deben llevar a cabo? ¿Qué actitud debe tomar la comunidad organizada? ¿Qué acuerdos se deben asegurar para ella?
Primero, tomar en cuenta el inevitable mutuo desarrollo de ambas partes. Segundo, no olvidar que esta discusión no trata solamente sobre los posibles y eventuales beneficios de una pequeña comunidad como es Las Canchas, sino que debe considerar el necesario DESARROLLO SUSTENTABLE de nuestra ciudad y en especial, del sector Los Cerros. Esa es la meta, y el centro del debate cuando entablemos conversaciones con la Armada, porque finalmente, los acuerdos se tomarán con el Estado de Chile. Por tanto, recomiendo desde mi visión, sumar a otras comunidades y poblaciones, también excluidas de las bondades de nuestras costas (como el sector de Los Cerros Históricos, San Francisco, Talcahuano en general).
Playas
La playa es un derecho innegable. Sin embargo, las discusiones siempre se ponen álgidas en temporada de verano, cuando la playa es añorada, al menos por los veraneantes. Por tanto, una solución es acordar una temporada de playa, que no es ninguna novedad en el país. Un periodo de tres meses, entre el 1º de diciembre y el 1º de marzo sería una alternativa válida para quienes desean tocar el agua con sus pies.
Pero también hay que considerar a los trabajadores recolectores que viven del mar. A ellos no los podemos restringir a una temporada de 3 meses. Para ellos, sería bueno realizar un catastro de familias dependientes de estas actividades y luego crear una especie de credencial, de pase libre con el cual puedan acceder a las playas todo el año para trabajar, acordando caminos de consenso para su tránsito.
La cantera y el rollo de la Sustentabilidad
Más allá de si la cantera sigue o no sigue en explotación comercial, lo más importante es exigir al Estado la investigación y el desarrollo de la explotación sustentable de los recursos existentes en las costas de la península. Es necesario determinar si la forma de extraer la materia prima es la más ideal para cuidar el medio ambiente y los eventuales otros recursos que podrían verse afectados por una mala gestión de la cantera. Sin embargo, lo que es de mi mayor interés, es la necesaria investigación de la viabilidad de la generación eléctrica a través de ERNC (energías renovables no convencionales). Todos los choreros sabemos de nuestro viento, el cual durante todo el año sopla, a veces de manera huracanada. Por tanto, hay que analizar la posibilidad de aprovechar la energía eólica a través de aerogeneradores. Tal industria limpia se ha probado en Lebú, ciudad con características ambientales similares a las de Talcahuano
(ver: http://www.everde.cl/2011/06/alumnos-visitan-el-parque-eolico-de.html y http://diario.latercera.com/2011/12/16/01/contenido/pais/31-94081-9-lebu-de--ciudad-del-carbon-a-la--de-los-vientos.shtml )
Pero también, la fuerza de las olas y de las mareas pueden generar electricidad limpia y económica (ver para esto: http://www.everde.cl/2011/11/siemens-apuesta-por-la-energia.html#more sobre las fortalezas de esta tecnología; y sobre Chile ver: http://www.mardechile.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=1138&Itemid=2 ).
También pienso en la utilización de los descartes de la producción maderera de los terrenos de la Armada para crear biomasa (combustibles y energía a partir de basura), en conjunto con otro tipo de desechos típicos de Talcahuano como los que dejan las Ferias libres por la ciudad (ver http://www.monografias.com/trabajos48/biomasa/biomasa2.shtml y http://www.everde.cl/2012/01/chile-cuenta-con-un-potencial-de-mas-de.html )
Espacios
Este aspecto es muy conflictivo, abarcando el tema residencial y el de recreación. La Armada posee múltiples zonas usadas con fines bélicos. Sin embargo, hay franjas de territorio donde tal argumento legal se convierte en una burla. Por tanto, es necesario que se negocie la entrega de ciertas franjas de territorio a la ciudad, es decir, al ámbito público. Por ejemplo, la definitiva entrega de títulos para las familias de caleta Soldado. Por ejemplo, que la franja de terreno entre la población nueva, frente al Club de Golf, y la calle rucumilla. Otro ejemplo: el parque que hoy está en población Almte. Young, el cual antes si pertenecía al ámbito público pero tras el golpe militar, se exluyó de tal zona al civil. Otro ejemplo: la laguna que está detrás de la subestación Tumbes, manejada por la CGE (Compañía general de electricidad). Por otra parte, flexibilizar la entrada pública a espacios de recreación privados como son el Centro recreativo y el Club de Campo. Por cierto, encontrar alguna zona donde sea posible la construcción de casas para allegados del sector Los Cerros.
Este tema es muy polémico y controvertido, y es necesario llegar a acuerdos y tomar decisiones políticas, no técnicas como pretende el burocrático y tecnocrático sistema de Estado en el cual las leyes y discursos políticos nos han encerrado.
Recordar que en realidad toda la discusión será siempre política (no partidista, ojo). Acá es donde el peso de la comunidad organizada realmente saldrá a relucir: en su capacidad para sostener convicciones, pero sabiendo que el desarrollo mutuo es inevitable, pero que la lucha es continua. No con la Armada y sus rostros, sino que con el Estado chileno.
PD: No a la privatización del LITIO chileno!!!!
sábado, 19 de noviembre de 2011
Si. Voté por Piñera y no me arrepiento
Si. Tal como lee. Este tipo con pinta de anarko, criticón, anti-neoliberal, y que odia el dinero y los fachos, votó por Piñera en segunda vuelta.
Las razones fueron el resultado de una lógica: Para mí, como para tantos otros, tanto lo que ofrecía la Concertación como lo que ofrecía la Coalición por el Cambio simbolizaban lo mismo: un sistema y una estructura social conservadora, anti ciudadana, apernada, que formulaba políticas a espaldas del pueblo, vieja, acabada, aferrada al statu quo, heredera (hasta con ganas) de la dictadura militar, cercana a las grandes riquezas, enemiga de los cambios, represiva con los movimientos sociales, asistencialista, etcétera.
La única diferencia que se planteaba entre ambas coaliciones, es que una llevaba 20 años como gobierno y la otra 20 años como oposición. Siguiendo pues, esta lógica, voté en conciencia, creyendo que no muchas cosas cambiarían, que todo seguiría aproximadamente igual.
Pero el tiempo me demostró otra cosa.
Claro, puesto que la salida de la concertación de los organismos públicos y de instancias de poder, sumada a otras circunstancias, ha permitido un clima de agitación y movilización social que ha superado con creces lo realizado por las organizaciones sociales los últimos 20 años. Un clima que no se podría haber logrado con la típica absorción que la concertación hacía de las movilizaciones sociales. Un clima social y político que se articula y fortalece ante la imagen de un gobierno íntimamente relacionado con la dictadura militar.
Un clima así, no se hubiese producido con Frei. A Camila Vallejos ya la habría acallado ese tipo Teiller, porque la concerta ya le hubiese ofrecido un cupo en alguna muni para estas elecciones. A cambio, por cierto, de que la cabra se calmara.
Por Hidroaysén: claro, ninguno de los pseudo ambientalistas de la 'oposición' habría dicho algo. Quizá uno que otro 'díscolo' habría dicho algo, pero rápidamente habría sido acallado por la cúpula respectiva.
Y en cuanto a la Reconstrucción: no sé, tal vez me equivoque. Pero la lentitud se habría dado de la misma manera lo mismo con Frei o con Piñera. Y las múltiples manifestaciones de hastío, y de protesta, si bien no niego que se hayan levantado, estas no tendrían la magnitud que han tenido. Y por la sola razón que hoy las bases de la concertación están en la vereda fuera del poder, allí donde ya no pueden ser absorbidos ni presionados por sus cúpulas partidistas. Hoy tienen esa libertad - o ese rencor - que con Frei no hubiese aparecido.
Existe una - quizá malvada - teoría que dice que mucha gente 'castigó' a la concertación por su amoral comportamiento. Tal vez inconscientemente voté así, buscando un castigo. Pero prefiero creer que fui consecuente votando por Piñera, buscando cambios. Esos cambios no los encontré con Piñera, y nunca en realidad creí que con él se hubiesen efectuado. Simplemente que esos cambios partían por sacar a quienes no ofrecían nada nuevo. Nada. Ni siquiera el candidato. La centro derecha tampoco ofrecía nada nuevo, salvo la posibilidad de una alternancia, la cual, después de tanto tiempo de estancamiento político y social, parecía buena opción.
Hoy, el clima social demuestra lo favorable de esa opción. La llegada de Piñera y la centro derecha al poder ha propiciado algo que podríamos llamar un 'despertar' ciudadano en Chile, un movimiento que está desordenando el mazo y el orden y estado de cosas actual. Algunos lo llaman caos, anarquía, desorden. Unas buenas dosis de subversión, realmente no harán mucho daño. Creo que todo lo contrario: le está dando oxígeno a un 'pueblo'.
Las cosas lamentablemente no suelen cambiar de la noche a la mañana. Ni de un presidente a otro. Pero los procesos son así, y espero que por fin liberemos a este país de tanto facho... con todo respeto...
Así que gracias Piñera, de algo sirvió tu paso por aquí.
Las razones fueron el resultado de una lógica: Para mí, como para tantos otros, tanto lo que ofrecía la Concertación como lo que ofrecía la Coalición por el Cambio simbolizaban lo mismo: un sistema y una estructura social conservadora, anti ciudadana, apernada, que formulaba políticas a espaldas del pueblo, vieja, acabada, aferrada al statu quo, heredera (hasta con ganas) de la dictadura militar, cercana a las grandes riquezas, enemiga de los cambios, represiva con los movimientos sociales, asistencialista, etcétera.
La única diferencia que se planteaba entre ambas coaliciones, es que una llevaba 20 años como gobierno y la otra 20 años como oposición. Siguiendo pues, esta lógica, voté en conciencia, creyendo que no muchas cosas cambiarían, que todo seguiría aproximadamente igual.
Pero el tiempo me demostró otra cosa.
Claro, puesto que la salida de la concertación de los organismos públicos y de instancias de poder, sumada a otras circunstancias, ha permitido un clima de agitación y movilización social que ha superado con creces lo realizado por las organizaciones sociales los últimos 20 años. Un clima que no se podría haber logrado con la típica absorción que la concertación hacía de las movilizaciones sociales. Un clima social y político que se articula y fortalece ante la imagen de un gobierno íntimamente relacionado con la dictadura militar.
Un clima así, no se hubiese producido con Frei. A Camila Vallejos ya la habría acallado ese tipo Teiller, porque la concerta ya le hubiese ofrecido un cupo en alguna muni para estas elecciones. A cambio, por cierto, de que la cabra se calmara.
Por Hidroaysén: claro, ninguno de los pseudo ambientalistas de la 'oposición' habría dicho algo. Quizá uno que otro 'díscolo' habría dicho algo, pero rápidamente habría sido acallado por la cúpula respectiva.
Y en cuanto a la Reconstrucción: no sé, tal vez me equivoque. Pero la lentitud se habría dado de la misma manera lo mismo con Frei o con Piñera. Y las múltiples manifestaciones de hastío, y de protesta, si bien no niego que se hayan levantado, estas no tendrían la magnitud que han tenido. Y por la sola razón que hoy las bases de la concertación están en la vereda fuera del poder, allí donde ya no pueden ser absorbidos ni presionados por sus cúpulas partidistas. Hoy tienen esa libertad - o ese rencor - que con Frei no hubiese aparecido.
Existe una - quizá malvada - teoría que dice que mucha gente 'castigó' a la concertación por su amoral comportamiento. Tal vez inconscientemente voté así, buscando un castigo. Pero prefiero creer que fui consecuente votando por Piñera, buscando cambios. Esos cambios no los encontré con Piñera, y nunca en realidad creí que con él se hubiesen efectuado. Simplemente que esos cambios partían por sacar a quienes no ofrecían nada nuevo. Nada. Ni siquiera el candidato. La centro derecha tampoco ofrecía nada nuevo, salvo la posibilidad de una alternancia, la cual, después de tanto tiempo de estancamiento político y social, parecía buena opción.
Hoy, el clima social demuestra lo favorable de esa opción. La llegada de Piñera y la centro derecha al poder ha propiciado algo que podríamos llamar un 'despertar' ciudadano en Chile, un movimiento que está desordenando el mazo y el orden y estado de cosas actual. Algunos lo llaman caos, anarquía, desorden. Unas buenas dosis de subversión, realmente no harán mucho daño. Creo que todo lo contrario: le está dando oxígeno a un 'pueblo'.
Las cosas lamentablemente no suelen cambiar de la noche a la mañana. Ni de un presidente a otro. Pero los procesos son así, y espero que por fin liberemos a este país de tanto facho... con todo respeto...
Así que gracias Piñera, de algo sirvió tu paso por aquí.
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martes, 29 de marzo de 2011
A propósito del día del Joven Combatiente: Crítica sobre Política, Violencia y Ciudadanía
Más de 20 años ya han pasado desde que los hermanos Vergara Toledo fueron asesinados en circunstancias misteriosas por miembros de carabineros, en los últimos años de la dictadura militar (1985). Desde entonces, cada 29 de Marzo es recordado con este nombre 'del joven combatiente'. Es una fecha simbólica para grupos de izquierda, más que nada. Para otros, sólo una fecha de desorden, vandalismo y delincuencia.
Cada año, al parecer, los disturbios son menores. A casi 30 años, tal vez, no podría ser de otro modo. Las manifestaciones públicas de odio, rabia, impotencia, etc., han quedado en la retina social más que el hecho que le dio origen: la resistencia y oposición al régimen militar.
Tal vez es que la gente ha deslegitimado la violencia como la forma de resolver conflictos sociales y políticos. La supuesta solidez de nuestra democracia veinteañera (tras la dictadura) de la cual tanto algunos de nuestros representantes políticos se jactan, puede ser un motivo de esa deslegitimación, tanto como de su casi desaparición. Sinceramente, no lo creo. Lo menciono sólo para ser crítico con esta afirmación.
Porque, en primer lugar, nuestra 'sólida democracia', no es más que una falacia, un engaño a todas luces irreal. Nuestra democracia es totalmente ambigua, discriminatoria, conservadora y aún con muchos rasgos dictatoriales. La mantención aún de la Constitución del '80, creada en dictadura, y de muchos de sus supuestos y vacíos legales, es prueba de ello. Por otra parte, la figura del 'ciudadano', es otra construcción bastante ineficiente. Desde hace tiempo creo que los chilenos nos comportamos más como consumidores de una democracia, que como ciudadanos constructores de ella. Por cierto, consumidores acostumbrados a la mala calidad de ella. Porque no tenemos más obligación que la de votar. Eso no es democracia, es un artilugio de su aparente realidad. No se ejecutan plebiscitos, cuando juntas firmas para algo, nunca sirven de nada. No se oye a las organizaciones sociales de base, ya sean sindicatos, No podemos hacer presión desde abajo para que los políticos cumplan sus promesas, no podemos escoger qué hacer con nuestros recursos, no podemos crear proyectos de ley, ni vetar, acusar o destituir a autoridades incompetentes porque no hay vías legales pertinentes a los ciudadanos (salvo la acusación constitucional, la que no necesariamente funciona para todos los casos).
Es así, como el sistema político - claramente, muy distinto al del periodo dictatorial y al que presenta el mundo árabe por estos días - es caldo de cultivo para la aparición de violencia política y social. Sin embargo, no vemos sino hechos aislados de explosión y manifestación social frente a, también determinados hechos. Dos ejemplos son clarificadores: #PuntadeChoros y #Magallanes. Y los coloco en formato Twitter, porque significan otro fenómeno: la intervención de las redes sociales cibernéticas. Pero eso es otro tema. Tanto las manifestaciones nacionales que significaron la derrota de una transnacional versus la defensa del santuario natural de Punta de Choros, así como las protestas locales en Magallanes que impidieron el alza del gas en la zona, son ejemplos que cuando se quiere, se puede. Ambos hechos nos muestran lo aislado de nuestras protestas.

Punta de Choros, por un lado, no es el único caso medioambiental significativo en el que es posible que la ciudadanía intervenga. Otros casos emblemáticos son Pascua Lama e HidroAysén; pero también hay muchos. Chile y su pobre legislación medioambiental, han permitido que muchos proyectos contaminantes y destructores del ecosistema se instalen sin mayor fiscalización.
Por otra parte, el aumento de las tarifas del gas, es también un solo ejemplo del alza sostenida en el costo de la vida, que ha muchas familias de las más pobres y necesitadas ahoga constantemente, y aún a familias de clase media. Los costos en salud y educación son los casos más notorios, pero también está el transporte, los alimentos, el ocio e incluso la muerte sale caro en este país.

¿Qué hace la ciudadanía consumidora? Alega en familia, en la mesa, en el almuerzo y frente a la televisión. Ni siquiera votando intenta castigar a la clase política acostumbrada a mantener el status quo en el que nos encontramos desde hace mucho más de 200 años (salvo el castigo a la Concertación, en las últimas elecciones presidenciales, aunque tampoco es un caso muy representativo). De hechos concretos, nada; ni siquiera violencia política o social (salvo los vándalos de siempre y los infiltrados en protestas estudiantiles).

Es necesario un cambio social, cultural y político en nuestras masas. Hay ejemplos que ciertas organizaciones nos dan y que es necesario replicar. Acá en el gran Concepción, tenemos a la red Construyamos, a quienes aplaudimos por su intenso trabajo. Los voluntarios ambientalistas, ecologistas, Greenpeace, etc., continuamente hacen trabajos informativos. Las organizaciones estudiantiles, pese a que parecen dormidas, aparecen movilizando - a veces - a gran número de personas.
La violencia política desaparece, aparentemente. NO ASÍ LAS SITUACIONES QUE PODRÍAN HACERLA REAPARECER EN EL ESCENARIO SOCIAL DE NUESTRO PAÍS...
viernes, 11 de marzo de 2011
Chile, Japón, y sus terremotos: un Océano de diferencia
Ya ha pasado un año desde nuestra catástrofe, la cual hasta el día de hoy, se mantuvo en el quinto puesto de magnitud y destrucción. Hasta que vino Japón, con celos enfermizos, desplazándonos al sexto. ¿Han visto las imágenes? Devastador, sin duda, pero no tanto para ellos (los japoneses) como si para nosotros, los chilenos. Estoy hablando de una devastación simbólica, social y psicológica.
Es cierto. Según estadísticas que oí en la tele este día 11 de marzo, Japón tiene el horrible récord de poseer cerca del 20% del total de terremotos anuales mundiales. Otro dato que oí, es que desde 1995, que Japón no tenía un terremoto tan devastador. Ah, por cierto: en 140 años, este ha sido el peor de todos.
Un historial horrible, que sin duda ha contribuido a modelar cultural, social, política y económicamente a la isla de extremo oriente. Un historial que ha permitido que el factor miedo haya sido domesticado a tal punto, que podemos ver fotografías como estas, a minutos de terminado el mega terremoto:
![]() |
| http://www.aeromental.com/2011/03/11/foto-y-video-de-tokyo-disneyland-tras-el-tsunami/ |
Si! Adivinó! Este es Chilito....
Hoy, tras un año del terremoto de febrero de 2010, a los chilenos nos domina el miedo. Un miedo incontrolable, que ante la más mínima agitación, ya estamos con el corazón en la mano. Chile es un país sísmico. No en la magnitud japonesa, es cierto, pero he conocido personas que ya han vivido 2 y hasta 3 terremotos de los más fuertes vividos en Chile ('39, 60', 2010). Y los anales recogen ese historial. Sin embargo, a pesar de ese historial, nuestras instituciones y autoridades caminan al filo de la ineptitud y la estupidez. Todas las medidas que se tomaron 'de manera preventiva', se valoran y agradecen. Pero más me parece a mi que constituyen un espectáculo mediático con el que el gobierno actual pretende diferenciarse del anterior (hoy en la mañana escuché por la radio a un político alabando la reacción del gobierno ante la emergencia, comparando esas reacciones con la del gobierno anterior, con una diferencia 'como del cielo a la tierra', como si el nivel de la emergencia no haya sido también de una diferencia abismal). Con esta diferenciación, sólo se pretende un impacto en las encuestas. Porque los verdaderos cambios culturales no se ven ni decantan en una sociedad tras un año (a menos que haya coerción externa) de una catástrofe, sino que logran consolidarse tras años de situaciones, experiencia, madurez y decisiones. El camino es largo. No sólo debemos aprender a lidiar con los movimientos telúricos y con el miedo inherente a estos, sino también aprender a comportarnos, no como japoneses, sino como ciudadanos responsables y maduros. No sólo debemos saber qué hacer y hacia donde correr. Debemos comenzar a tomar decisiones políticas con respecto a la tecnología y a la investigación que Chile debe realizar por sí mismo, evitando seguir en la misma rutina copiadora de todo. En Japón, el internet y la electricidad siguieron funcionando. La telefonía cayó unos momentos, no semanas como acá. La prevención (es decir, edificios anti-sísmicos, arquitectura e ingeniería de mitigación de impacto, sismógrafos, conexión sismógrafos-ciudadanía, etc.) funciona, porque años de malas experiencias condujo a un importante cambio cultural en ellos.
Es por ello, que un enorme océano nos separa a japoneses y chilenos.
domingo, 16 de enero de 2011
El gas, Enap y un Chile desarrollado:
Antecedentes de la entrada:
- Inminente venta de activos estatales en las sanitarias
- Anuncio de alza en las tarifas del gas en Magallanes, Chile
- Movilización ciudadana mediatizada y extendida (lo que indica buena organización y gran nivel de concientización y solidaridad)
- En una de las tantas entrevistas al ministro de energía, por ocasión del gas y las movilizaciones de Magallanes, donde dijo que el presidente se propuso hacer de Chile un país desarrollado de aquí al final de la década.
Claro, a todos nos gustaría vernos en lugares de avanzada en las estadísticas internacionales; a todos nos gustaría ver a Chile con altos niveles de crecimiento, trabajo, educación, riqueza, bienestar, etc. Ver calles más limpias, ciudades más amigables, y sobre todo, ganar tanta plata como se gana cuando se vive en un país desarrollado. Esto lleva a cuestionarme, otra vez, sobre qué es exactamente el desarrollo; cuál es exactamente esa meta que se persigue, cuáles son los métodos para lograr el desarrollo, y cuáles son las implicancias ideológicas o políticas del desarrollo (es decir, cuánto influyen quienes toman las decisiones políticas; porque más allá del vocabulario y nociones técnicas-occidentales que requiere el desarrollo, su orientación siempre dependerá de decisiones políticas e ideológicas de quienes implementen un programa de desarrollo).
Para ser breves: el desarrollo alude, en un nivel técnico, a un determinado programa de cambios y transformaciones aproximadamente estructurales en términos económicos y sociales, basadas obviamente en el sistema industrial capitalista, que en Chile aparece en su variante neoliberal. Los principales aspectos que son considerados en este sentido, son el crecimiento macro económico, la tercerización de las actividades productivas, apertura a capitales privados, y una mejor distribución de la renta (al menos en el discurso). Sin embargo, el desarrollo también constituye un constructo ideológico: una idealización, en mi opinión, del cambio social – necesario en Chile, por lo demás – y una sacralización de una manera particular de dirigir ese cambio social. Todo, bajo la dirección del lado oscuro de la sociedad occidental, la que por cierto, es causante de nuestros problemas históricos de – en palabras de esta misma sociedad – subdesarrollo.
No quiero hacer sino un análisis, y algunas ironías, con respecto a esto. Por supuesto que también quiero ver a Chilito lindo de manera distinta: totalmente desarrollado y con completa libertad para sus hijas e hijos. El problema sigue siendo el cómo. Y aquí siempre estaré en contra – como posición política – del aumento de la neoliberalización de las estructuras sociales y económicas que han propuesto nuestros gobernantes desde el ’73 en adelante. Supongo que aún estamos en la época de la transición, por lo que se logra comprender algo de las situaciones en las que se envuelve Chile gracias a la desafortunada acción de nuestros políticos.
Tanto como la venta de activos estatales en las sanitarias, como el alza de las tarifas del gas en Magallanes, son ejemplos de esto. Es cierto: existe la excusa técnica del ‘pensar a futuro’, mejorando las condiciones para que los inversionistas privados se atrevan a invertir en exploración de nuevos yacimientos y en plantas de producción de gas. Pero ese tecnicismo es parte del constructo ideológico mencionado. ¿Acaso no es mejor para el país que el Estado invierta en exploración, explotación y producción de gas? ¿No es mejor potenciar a ENAP, permitiendo que se establezcan con bencineras en el territorio, y con plantas de investigación que permitan producir combustible alternativo en base a algas marinas o residuos forestales? ¿No es mejor la nacionalización del gas y de otros recursos naturales presentes en el territorio? Ese es, al menos, mi modelo idealizado de desarrollo: Un cambio social que implique capitales estatales en cada una de las empresas que explotan los recursos de nuestro Territorio.
martes, 9 de noviembre de 2010
Porque NO todo en la vida es Crítica...
Porque No todo en la vida es crítica ni reflexión.
También la vida es arte,
también es naturaleza;
y también es mierda.
A continuación, paisajes, enfoques y cuadros que nos lo recuerdan,
| Esta es la Luna, desde mi habitación |
| Los inicios de la exclusión. La Armada v/s los civiles en Talcahuano |
| ¿Naturaleza Muerta? |
| Chilcos rojos; ramas verdes. Espectacular combinación. |
| ¿Naturaleza muerta, otra vez? (En las Canchas, Talcahuano) |
| Naranjo + verde; albores primaverales y arte natural |
![]() |
| ¡PUAJ! |
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| ¿Disciplina? |
| Esto es la bahía de Concepción |
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| Hambre en la globalización? |
| No parece nada, pero es un pelícano chorero |
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| Y te apuray, mierda, o si no...! |
![]() |
| a él no lo conozco... |
| naturaleza industrial |
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| ¿Cuánto, pequeña? |
| Ellos también son una familia, verdad? |
![]() |
| Capitán planeta v/s los power rangers |
| Impresionante vista del Cerro Alegre y de la Bahía de Concepción |
POSDATA: No importa el enfoque o perspectiva de vida que tengas;
La vida que tienes ES por fuerza un enfoque Crítico; es una apuesta Reflexiva...
La Vida ES Crítica; la Vida ES Reflexión;
Así como también, la Vida ES Arte
y así como, lamentablemente, la Vida también, ES Mierda
lunes, 8 de noviembre de 2010
La Nueva Derecha... y, ¿Qué hay de nuevo, viejo?
Extracto de la nota de la página del periódico 'El Mostrador'. En: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/11/07/pinera-asegura-que-en-su-gobierno-se-esta-construyendo-una-nueva-derecha/
(...) "¿Qué queremos? Que el centro-derecha sea fiel a sus convicciones profundas: un compromiso con los tres pilares básicos: primero, un sistema político estable con una democracia de verdad, con Estado de derecho, alternancia en el poder, respeto a los derechos humanos, libertad de expresión. Segundo, una economía de mercado, libre, abierta, competitiva, integrada en el mundo; y tercero, un sistema social en el que el Estado asegure a todos un mínimo consistente con la dignidad humana, y por tanto, que sea el más poderoso aliado en la lucha contra la pobreza y las desigualdades”.
Sin embargo, añade que con lo anterior no basta, porque “en esta sociedad del conocimiento hay que construir cuatro pilares adicionales: una revolución en la calidad del recurso humano, en educación y capacitación; una revolución en inversiones en ciencia y tecnología; una nueva cultura de la innovación y el emprendimiento, y una sociedad flexible para que se pueda adecuar al cambio, que es lo único constante en los tiempos modernos”. (...)
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Una nueva derecha. Esto es similar a lo que Escalona llamaría 'una nueva Izquierda'. No conozco los fundamentos de la 'nueva izquierda', pero es similar en el sentido de un llamado a una especie de renovación en las bases y estructuras políticas-ideológicas de los tradicionales sectores políticos en que se polariza la vida política.
Pero, hacia dónde apuntan estas renovaciones?? ¿qué refieren exctamente? ¿Será un intento de escapar de los fundamentalismos políticos más básicos? ¿o 'nuevos' derroteros de fronteras rígidas como las que hasta ahora hemos visto? ¿Son efectivamente cambios políticos, sociales, culturales, o simplemente, discursos que no transforman nada?
Me referiré sólo a la construcción de esta 'nueva derecha' por falta de antecedentes de la otra. Como lo diría Buggs Bunny, "mmm... ¿Qué hay de nuevo, viejo?". Piñera en su discurso habla de 3 pilares básicos: 1. un sistema político estable; 2. una economía de mercado; 3. un sistema social con un Estado protector. A esto, se suman otros 4 pilares: educación 'del recurso humano', inversión en ciencia y tecnología, una 'cultura' de innovación y emprendimiento, y una sociedad flexible al cambio.
En principio, esta nueva derecha, no tiene nada de nuevo. El discurso coincide con lo vivido y oido incluso por los gobiernos de la concertación (en el caso de que esta última, no sea de derecha). Se trata de un discurso que por un lado, mantiene un statu quo (es decir, mantiene la línea), y por otro, intenta cambiar ciertas variables anexas, con el fin también de mantenerlo. Porque al hablar de 'educación del recurso humano', estoy seguro de que no habla de artistas, deportistas o de microempresarios, sino de un aumento en la división del trabajo a través de la especialización y funcionalización de la sociedad, adaptando los antiguos modelos fordistas o toyotistas (ver http://es.wikipedia.org/wiki/Toyotismo), con sus implicancias y consecuencias. Esto, combinado con su nueva 'cultura de la innovación y el emprendimiento', es claramente un indicador que excluye a ciertas profesiones u oficios, además de ciertas formas de hacer y de ser profesionales. Es un discurso principalmente empresarial, lo que no es malo desde un punto de vista de juicios de valor o de intención, pero sí es excluyente de, por ejemplo, el pequeño artesano (el de verdad), el jardinero que conoce técnicas dadas por el conocimiento y la práctica, y otros, así como discriminar exactamente ese tipo de conocimiento y su difusión por vías informales. Yo no creo que el gremialismo piense en conocimiento adquirido, sino en capacitación formal en institutos acreditados, lo que no es malo si estos últimos son de calidad, pero, como he redundado, esa 'cultura' buscada es excluyente.2. Una economía de mercado. Esto está claro, y me parece que es compartido incluso por la 'nueva izquierda'; esta economía, heredera de las primeras estructuras dejadas por la dictadura militar, y profundizada por la Concertación, ha permitido la depredación de nuestros recursos, y la destrucción de ecosistemas naturales y humanos, por así decirlo.
3. Un sistema social basado en el Estado protector. A todas luces, basado en la asistencia social, o también aparejado, o estrechamente vinculado, con el crecimiento macroeconómico. Es decir, la erradicación de la pobreza y la igualdad de oportunidades en este sistema social, pasan exclusivamente por el buen funcionamiento de la economía de mercado (la que hasta ahora ha funcionado pésimo, desde mi perspectiva), no centrándose en la eliminación de la exclusión, de la discriminación, en la inclusión de minorías, en la estatización de la educación y su gratuidad, eliminación de los monopolios en servicios sociales de uso público (telecomunicaciones, tecnología, principalmente), o en la democratización de la ciudadanía, eliminando la 'modernización compulsiva' (Bengoa, 1996, la comunidad perdida), por una verdadera modernización social, que permita e impulse un efectivo cambio cultural y social.
En definitiva, la 'nueva derecha', de nuevo, no tiene nada, es más de lo mismo, no representa más que una renovación de un discurso que esconde al mismo sistema en el que aún estamos metidos.
viernes, 5 de noviembre de 2010
LA COPIA FELIZ DEL EDÉN, O EL GRAN DISFRAZ DEL DIABLO
Es que hay que comprender: los sistemas sociales son hechos por humanos; imperfectos y estúpidos, no hay nada que juzgar con respecto a eso. El problema es cuando esos sistemas generan esclavitud, miseria, violencia y exclusión. Y más problemático aún, es la imposibilidad que esos esclavos, esos miserables, esos violentados y esos excluidos puedan darse cuenta de lo obvia que es la realidad. Y lamentablemente, estoy hablando de Chile. Y lamentablemente, también de Talcahuano.
No es posible que Chile, un país potencialmente riquísimo (estadísticas indican que podríamos estar dentro de las 10 naciones más ricas del mundo), esté empobrecido porque unos muy pocos ‘compatriotas’ quieren verse favorecidos, entregando nuestros recursos naturales a extranjeros (como el cobre, el agua, o las tierras)
No es posible que en Chile, los recursos financieros se distribuyan a nivel central, impidiendo que las regiones utilicen el dinero que generan por si mismas para su propio desarrollo.
No es posible que en Chile, con la excusa del desarrollo y del bien común (que en realidad, no se busca nunca) se destruyan ecosistemas y se pase por encima de comunidades con derecho a decidir sobre su entorno (como el robo histórico de las tierras mapuche, pero además, hablo de la atrocidad de Hidroaysén en el Sur, de Pascualama en el norte, la pesca de arrastre industrial en el mar)
No es posible que en Chile, las personas estén impedidas de decidir adecuadamente a sus representantes (el sistema electoral binominal es una estafa electoral) y de ejercer adecuadamente su ciudadanía (inexistencia de plebiscitos, inutilidad de juntar firmas para crear o vetar proyectos de ley, imposibilidad de interpelar a parlamentarios malos). Y peor aún: que no podamos saber lo que cada comisión parlamentaria discute al crear proyectos de ley. A algún diputado o senador fascista, apoyado por gente a la que le interesa mantener desinformada a la población, se le ocurrió la grandiosa idea de impedir el acceso público a la información de los argumentos dados en cada instancia legislativa. Y muchos otros, apoyaron la idea.
No es posible que en Chile, haya espacios públicos, a los que la población no puede acudir porque hay gente poderosa que se opone: Hablo de las playas, pero también de muchos otros espacios de los cuales estamos excluidos por lo costoso, entre otros factores.
No es posible que en Chile se tenga sumida a la población en la ignorancia, en la imposibilidad de no entender lo que se lee por causa de un absurdo modelo de educación que privilegia bajos costos, permitiendo lucro excesivo y casi estafador, y mala calidad de la educación, sobre todo, en los sectores más pobres del país.
No es posible que en Chile, no tengamos opción de elegir mejores servicios, que no haya competitividad, y que sólo haya monopolios por todos lados, y que esos monopolios siempre pertenezcan a los mismos, y que la ciudadanía-consumidora no pueda saber quienes son esos privilegiados, a pesar de ser pocos.
No es posible que estas realidades sean imposibles de cambiar. No es posible que nuestras conciencias no puedan comprenderlas. No es posible que no tengamos el valor para movilizar esas conciencias y sus cuerpos para vencer al sistema que nosotros mismos, paradójicamente, hemos creado y legitimado.
Quiero un Chile justo, verdaderamente solidario, informado, y con poder ciudadano.
sábado, 11 de septiembre de 2010
CHILE Y EL BICENTENARIO. LA IMPORTANCIA DEL 18 DE SEPTIEMBRE DE 1810.
Chile está de fiesta. Celebra 200 años… pero, ¿De qué? ¿De vida? ¿De Independencia? ¿Como República? Muchos critican la celebración de la Patria en esta fecha, cuando la verdadera independencia surge unos 7 años después, luego de un periodo violento de guerras y guerrillas entre realistas – pro-españoles – y patriotas – principalmente criollos – que envolvieron de ideologías al ‘pueblo’ chileno – mestizos, criados, inquilinos, el ‘vulgo’ – el cual, no tenemos idea si realmente adscribía a cierto tipo de identidades políticas. La batalla por la independencia surge desde la elite, y de alguna manera por y para ellas. Pero más allá de esta batalla de elites por el poder, de sus posibles buenas intenciones para el ‘pueblo’, y de que ese mismo pueblo nunca se haya ideologizado hasta el día de hoy (salvo quizás, durante el periodo de la UP ), la Primera Junta de Gobierno reviste gran importancia que los críticos de él no saben distinguir. Es cierto que se trató en general de una reunión política en la que se declaraba fidelidad al rey de España, Fernando VII, prisionero por aquel entonces de Napoleón. Pero este contexto se une con otras características que si no son bien comprendidas se cae en una tergiversación de su importancia en la historia del país.
Estas otras características se pueden resumir las siguientes:
1. Fernando VII pertenecía a la dinastía de los Borbones, una rama francesa de herederos al trono Español. Felipe V fue quien inició esta dinastía en España, pero antes tuvo que renunciar a sus derechos a la corona francesa, tras una guerra que pretendía impedir alguna posibilidad de que uno de sus descendientes detentara el poder de ambos imperios (francés y español). Esta guerra también permitió una cierta apertura de las culturas francesas e inglesas al interior de las colonias hispanoamericanas, lo que contribuyó al auge del pensamiento racional ilustrado y a la introducción de las ideas de la revolución francesa e independencia norteamericana, entre otras cosas. Este cambio cultural y político en las elites criollas, permitió la afloración de ilusiones independentistas e ideales progresistas.
2. La prisión de Fernando VII provocó en España el surgimiento de Juntas de Gobierno, que pretendían administrar el territorio mientras el rey estuviera prisionero. Se pretendía que las colonias (Virreinatos, Capitanías generales y presidencias) enviaran representantes para la toma de decisiones – centralistas – con respecto a políticas necesarias para todos los territorios. Sin embargo, los criollos, quienes en esos años ya ocupaban altos cargos políticos, consideraban que las colonias eran dones papales dados por gracia divina a los reyes, no al pueblo español, iniciando un discurso de autonomía territorial pero con lealtad únicamente al rey (este es el punto central de las críticas contra el 18) y protector de la religión católica (en contraste con la cultura anglo-francesa protestante)
3. Los criollos americanos de elite, poseían ya altos cargos e influencia para esa época: dominaban la sociedad intelectual, así como el Cabildo (la institución más parecida a un Estado durante la época Colonial).
4. Los criollos partidarios de realizar una Junta de Gobierno leal al rey eran una especie de independentistas moderados, existiendo también exaltados que aspiraban a la total independencia de las colonias con respecto al imperio, constituyendo este grupo una mayoría política con respecto a los realistas.
Todo este marco histórico es necesario antes de las reflexiones en torno a la importancia de la Junta de Gobierno del 18 de septiembre de 1810. Pese a la minoría política de los realistas, estos mantenían el control de la Iglesia , del ejército y de los recursos económicos necesarios para reprimir cualquier intento de secesión. Es por eso que la Junta de Gobierno resulta de una estrategia, en mi opinión necesaria, previa a todo movimiento independentista, con la cual ganar tiempo en preparar al ‘pueblo’ y organizar algún tipo de ejército patriota. Además, el ascenso continuo de los criollos moderados en las escalas de prestigio y poder, permitió que el movimiento independentista tomase mayor fuerza, económica, ideológica y militarmente.
Pero detrás de esta estrategia más bien discursiva, hay razones culturales. El ambiente político-cultural de ese entonces no permitía discursos que se salieran de los márgenes conservadores, dado el poder de los realistas. Es posible que incluso en la mente de los criollos no cupieran tales ideas de autonomía plena e independencia total. Pero lo que provocó la Junta fue una ruptura con ese ambiente
Sea como sea, es el discurso de autonomía el que inicia un periodo independentista, y en mi opinión, más importante que el resultado, es el proceso. Haber llegado en 1818 a un acta y una declaración de independencia no pudo haber pasado sin primero haberse iniciado un proceso de cuestionamiento radical al ambiente político-cultural en la cual se hallaba la sociedad latinoamericana. Y eso constituye justamente la Junta de Gobierno: el inicio de un periodo crítico, el que – pese a mi consideración de la elite como fuente del proceso – fue extendido al ‘pueblo chileno’ a través de las armas y de un discurso patriótico y liberal (los ideales de la revolución: libertad, igualdad, fraternidad,) ideológico más que intelectual; incompleto, pero convincente como para permitir que el vulgo se hiciera de las armas y luchara junto a las elites por esa ‘Patria’.
Y ese es justamente el motivo que este 18 hay que celebrar. Lamentablemente la racionalidad capitalista y neoliberal celebra siempre resultados; el 18 es de los pocos procesos celebrados que nos queda, pese a que nunca se recuerda el por qué, y se toma el 18 como resultado y no como lo que realmente es: el inicio de un proceso.
Para terminar, una última reflexión. Tras 200 años de vida independiente, desde el inicio del proceso hasta hoy, ya no nos queda mucha conciencia crítica. Tal vez, la caída de la Concertación es el comienzo de una etapa crítica con respecto a nuestra política, pero no lo sabremos hasta unos buenos años después. Las últimas movilizaciones sociales por Punta de choros, o a favor de los presos mapuche en huelga de hambre, son también el inicio de un movimiento crítico, el que ojalá, es mi deseo, concluya con una nueva Constitución más democrática, incluyente y popular de verdad, a través de un discurso de concientización e información, más que el populismo de ‘una nueva patria’. Nuestro camino debería ser el transformar consumidores en ciudadanos.
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