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lunes, 22 de abril de 2013

La doctrina del terror

La Doctrina del Terror

No sólo porque estamos en una nueva elección, sino porque es una práctica constante en la escena política y social. La Democracia es justamente eso: el balance, la alternativa, la representación de todos y cada uno de los monstruos y de los ángeles sobre la tierra.

Esto no es una defensa de nadie en particular, sino de aquellos que piensan y actúan sin un dogmatismo cerrado. Estar en contra de el aborto por ejemplo, no te hace un facho-conservador, parte del momiaje que históricamente se ha opuesto a esta política. Tampoco el estar a favor de una asamblea constituyente te convierte en un farol de la izquierda anti pinochetista. Son obviamente posiciones claras en ese tipo de grupos, pero no significa la afiliación exacta al grupo, así como la posición contraria no indica por sí sola una posición concreta.

No. Pero la caricatura de lo diabólico y lo divino se replica en todo sentido.Caricaturas que a veces resultan explicativas, a veces graciosas, a veces sintetizadoras de ciertas realidades. Caricaturas en las cuales caemos  frecuentemente por la ira, el miedo, la intolerancia, etc.

Es que además es una concepción cultural: la comprensión de la realidad a través de concepciones y oposiciones binarias, permite facilitar mucho la gran complejidad de la vida natural y de la vida social. En especial, esta última.

Sin embargo, en especial la vida social y la vida pública, se define más bien por una gama de colores que están siempre mezclándose y diferenciándose; que no son estables, ni claros ni oscuros. El proceso de diferenciación y de definición es más bien el resultado de una práctica dada por ciertos valores que se construyen con consecuencia.


Y la vida política. Mucho más compleja que sólo la expresión de un ideal aislado. Estoy seguro que todos tenemos un sueño de Chile, un sueño de gobierno, un sueño de futuro. También estoy seguro que las buenas intenciones no son suficientes para hacerlo y se necesitan proyectos concretos y representativos. Y por supuesto, consecuencia para adscribir a estos.

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Soy de los que intentan cultivar una ética particular, intentando ser lo más consecuente posible en mis actos, discursos, pensamientos y sentimientos, tratando siempre de ser fiel a un determinado estilo de idealismo. Lo cual es muy difícil, por que la gama de emociones, situaciones, experiencias, aprendizajes, triunfos y frustraciones es tan grande, que a veces la definición se vuelve totalmente inestable e impracticable. Ahí es donde justamente la doctrina del terror muchas veces ingresa con toda su prepotencia, impidiéndonos ser reflexivos y tolerantes


viernes, 22 de junio de 2012

La Elección de la ideología y la Ideología de las Elecciones

Y esto pasa siempre. Acá en Chile, cada 4 años. Ya sea por gobierno local (municipales este 2012) o por gobierno nacional (parlamentarias y presidenciales en 2013), el ejercicio democrático del voto - que algunos hallan la máxima expresión de participación - da pie para innumerables otros ejercicios, espectáculos, cálculos, reflexiones, apogeos críticos, derroche de intenciones democráticas, promesas - oh si, promesas - y otros varios.

Y aunque a algunos nos moleste, son las elecciones el lado poco amable - por decir lo menos - de la política, esa tan despreciada, y tan mal comprendida por la ignorancia crónica de la humanidad. Por lo mismo, el periodo electoral está quizá a pocos pasos del autoritarismo. Ya diré por qué.

Es en estas épocas donde pierden importancia las ideologías rectoras de las agrupaciones políticas - esas que podríamos llamar partidos, pero que sin duda trascienden determinado colectivo institucional.  En estas épocas es cuando los cálculos, el pragmatismo conservador, y el pisoteo de las utopías se logran ver con tanta claridad, que el asombro es lo menos que se puede sentir - yo a veces siento un poco de asco.

El sincretismo político, expresado en forma de 'pactos electorales', es una práctica muy vieja que permite agrupar sintonías ideológicas de representación. Como herramienta precisamente de representación, es de hecho útil y hasta necesaria, toda vez que determinada ciudadanía (léase sociedad) no tiene clara las posiciones ideológicas de los candidatos - es decir, el desde dónde proponen, o en torno a qué se agrupan -  y cuyos contextos poco participativos, poco democráticos, poco cívicos (como el chileno) promueven la apatía y la aparición de populismos carismáticos 'preocupados por las necesidades reales de la gente'.

Ese último discurso representa una dualidad de un doble filo muy peligroso. Lo más importante es responder cómo. Ahí es donde las ideologías - desconocidas por casi todos - llenan de contenido las propuestas. Y ahí es donde el sincretismo político - los pactos - tienen la prioridad para modificar, ya sea leve o muy gravemente las ideologías de grupos - partidos - que tal vez  puedan ser afines, pero si o si son diferentes.

Ejemplo de esto tengo dos: Por un lado, la doble lista de candidatos a concejales de la Concertación, en especial, la conformada por los partidos 'chicos': PPD, PRSD y el PC, cuyo fin, entre otros, es 'desplazar a la derecha'. Me queda dando vuelta este objetivo. Me considero un férreo opositor a la derecha política, pero generar un pacto político para lograr esto, me parece una muestra de este sincretismo, que también he llamado 'La ideología de las elecciones'. Vemos acá cómo las utopías y las ideologías políticas de estos tres grupos son desplazadas por un objetivo instrumental que no tiene que ver con lograr establecer un programa - una utopía entendida en sentido amplio -  sino con excluir. Y que esto - es decir, excluir - sea una ideología propia de un partido, lo creo sólo del Partido Comunista.

Es este mismo conglomerado el que, justificándose sólo con la burda excusa de la instrumentalidad, el que más ha pisoteado sus orígenes, sus tendencias y su ideología. No dudo del gran aporte que se realiza a nivel de organizaciones de base y de movimientos sociales: pero precisamente este aporte es el más pisoteado cuando en época de elecciones, se alía con la Concertación, un conglomerado que ha mostrado ser muy poco amigo de ellos en los hechos y en el transcurso histórico de la transición. Y lo han mostrado una y otra vez. El último ejemplo fue el apoyo a Frei en las últimas elecciones, 'el mal menor', quien se mostró muy cercano a continuar el modelo que tanto ha defraudado a la población.

El otro ejemplo, lo muestra el PRO. Las excesivas ganas de darse a conocer, de transformarse en una alternativa al duopolio político, ha sido llevado también al contexto de las urnas. Hay toda una apuesta programática, de ideas y propuestas que quieren ser llevadas adelante y que reflejarían una ideología 'progresista' - concepto muy difuso, al cual no me referiré más que con ese concepto: difuso - y que serían las que 'Chile necesita'. Dentro de los discursos, aparece el tema de la renovación, del manoseado cambio, de la ética, de la inclusión, y otros etcéteras. Conceptos peligrosos por su ambigüedad.

Tanto se ha esforzado en incluir, que en época de elecciones engrosó sus filas con los hambrientos candidatos que tal vez nunca hubiesen tenido opción en sus anteriores contextos políticos. Esto puede representar un enriquecimiento, sino fuera porque aún el PRO no posee una línea ideológica más clara, que le de al concepto rector - progresismo - algo más de sustento y consistencia. Hasta ahora, cada uno considera cosas distintas de lo que eso significa - yo también, puesto que me he involucrado en él - y vemos una gran fauna política, y muy sincrética, todos dispuestos a pisotear los ideales que nos llevaron al PRO con el afán de comenzar a aparecer en las estadísticas oficiales. Muy por el contrario a lo que se ha hecho, el PRO ha sacrificado el periodo de construcción y de elección de ideología, y lo ha reemplazado por la pragmática ideología de las elecciones, muy a tono con los 'otros' conglomerados a los cuales mira como acabadas (aunque no sólo por el tema eleccionario, sino por temas también de ideología).

Como bonus track, tenemos a la derecha, la cual tiene dentro de sí un sector que se autodenomina 'una nueva derecha', cercana al centro, al liberalismo e incluso al humanismo. Pero este sector es aún minoritario, dominado aún por los más conservadores. Sin embargo, sorprende que en estas líneas se haya al menos hablado de reforma tributaria, e incluso de reformas políticas. Y así, se habla y se ha hecho como gobierno muchas cosas que traicionan un posible 'ADN' de la derecha. Vemos a Chadwick, Vocero de Gobierno, arrepentido de participar en el gobierno militar. ¿Con qué fin lo dice? ¿Desde cuándo está arrepentido? ¿Por qué lo dice ahora, en época de elección?

Muchas cosas están pasando hoy por hoy en Chile, en su contexto político. El peor enemigo de la ciudadanía, es la gran ambigüedad con que operan las maquinarias institucionales de los partidos políticos, puesto que lograr un cupo en alguna posición de poder, permite abrir la cancha a cualquier método para conseguir el fin. No importa si nos olvidamos de nosotros mismos, de nuestros discursos, de nuestra ideología; cualquier cosa es transable, esa es la máxima de la ideología de las elecciones.

viernes, 12 de junio de 2009

UNA NUEVA OPCION

La renuncia de Marco Enríquez-O., marca un hito en la historia de la concertación. Ciertamente le falta mucha experiencia, camino por recorrer para llegar a ser presidente, pero nadie puede negar que no se atrevió a cuestionar a su entorno, a intentar entablar un debate político y casi epistemológico acera de la política. Marco marcó hoy una nueva dirección, que los jóvenes líderes deberían seguir; no se trata tanto de una tendencia política, como sí de una actitud dispuesta a contrariar las opiniones establecidas e innegables que se empoderaron de los discursos políticos. Estoy seguro que E-O sabe de toda su falta de experiencia, de su falta de manejo con los medios y de su falta de equipos políticos y asesores. Lo dijo cuando vino a Conce. (Aunque lo que no le faltan son sueños). Sin embargo, se aventuró, a mí parecer, por la opción presidencial para establecer una discusión, para moverle el piso a todos los dirigentes de la concertación, a los señores de la querencia, para caricaturizar un poco a tales personas.

Es esta opción, la de cuestionar, la de ser idealistas, la de criticar abiertamente, con base y con un norte, la que a mi me impresiona. Es la de ser franco y sincero con los ideales y convicciones que tienes a pesar de tener un mundo que no te entiende ni te escucha siquiera. Es esta opción la que marca un camino para el futuro.

No sé, aunque el creer en los ideales e imposibles me dice que si, si es que Marco saldrá presidente. Pero si sé, es que esta opción es la que quiero seguir en adelante, la de debatir, discutir, dialogar, aunque nadie te escuche. Porque pienso y creo, que ese debe ser el camino de la política en adelante.