Si bien aún resta más de un año para las nuevas elecciones municipales, las aguas ya se mueven. El retumbar de la marcha de candidatos y candidatas hace mover, por poco, los gélidos témpanos del poder político. Suena, muy de fondo, apenas audible, la fanfarria grabada y medio rayada de la democracia chilena.
Es que el ruido del electoralismo soslaya cualquier discusión de democracia. Es fácil caer en la confusión del cuoteo con la práctica democrática. Y especialmente en lo referente con las municipales, es de especial interés ver que las propuestas de ciudad que expresa cada partido, movimiento y candidato, es de segundo orden, todo frente a la discusión de la cuota.
Y, por otro lado, está la idea que los cargos municipales - locales, territoriales - posicionan el proyecto nacional. Esto hace suponer que sólo a nivel central es posible construir, reconstruir o transformar los territorios locales.
Por eso, a través de este escrito, quisiera motivar a algún o alguna candidatx, cualquiera que quiera oír - o leer - el proyecto de ciudad que propongo.
CONCEPCIÓN: LA CIUDAD, LA INTERCOMUNA, EL POLO DEL SUR.
Si bien yo mismo soy de Talcahuano, quisiera ampliar un poco el proyecto de ciudad hacia el llamado "Gran Concepción", por razones más bien políticas que otra cosa. La discusión sobre qué queremos para Talcahuano es importante, pero está conectada indisolublemente a la discusión del qué queremos hacer con Concepción, el polo de nuestra provincia y región y, por qué no decirlo, del sur del país.
Hasta ahora, la región duerme como uno de los tantos territorios por administrar. Sólo le queda el atractivo de su nombre para los políticos de mayor peso nacional. En términos de desarrollo, de generación de riqueza, de empleo, de ciudadanía, de intelectualidad, de artes, ciencia o deporte, estamos bastante lejos de alcanzar un peso concreto y poderoso ante la soberana Santiago.
Nos es necesario como ciudadanxs de aquí, como pre-candidatxs de cualquiera de los espectros político-partidistas, y aún más, como progresistas del Biobío, generar un proceso de mayor identificación territorial con Concepción. Es por eso, que propongo dos sueños gigantescos que puedan usarse como idea fuerza, como bandera de lucha, como aglutinante, como marco general, y que al mismo tiempo, están en concordancia absoluta con los postulados generales y programáticos del partido progresista, (partido al cual adscribo).
El primer sueño de ciudad es este: Queremos que La Moneda se venga a Conce.
Poniéndolo así suena una locura, alejado del cierto pragmatismo que pueda derivarse del actual PRO; Un imposible dirán algunos, una pérdida de tiempo, dirán otros.
Sin embargo, nuestra lógica como partido parte de una definición federalista, cuyos núcleos territoriales posean un poder específico ante los centros de poder capitalinos. Además, uno de nuestros principios programáticos es la descentralización del poder político.
Como "biobistas", no podemos sólo aspirar a la elección de intendentes, o a la mayor atribución de los Cores, o a un candidato presidencial de la zona. Si queremos hacer épica, debemos aspirar a alcanzar lo imposible.
Es lógico además suponer que, si existe el Congreso en Valparaíso, pueda residir uno de los otros dos poderes republicanos en la otra ciudad más importante - al menos en el imaginario nacional - del país: Concepción. Si no es La Moneda, entonces, ¿Por qué no soñar que la plaza de tribunales se convierta en la plaza de la Corte Suprema?
PASANDO DE LO POLÍTICO-INMATERIAL A LA POLÍTICA DE CONCRETO...
Ese sueño está muy relacionado con logros inmateriales, intangibles. Es decir, que cambien las percepciones y símbolos inconcientes en el imaginario de la población nacional. Sin embargo, en este país es difícil sostener esos discursos y/o sueños, ya que es lo material, lo "concreto" lo que deja huella. Por eso, propongo otro sueño, quizá un poco menos imposible que el anterior, y es:
Las primeras olimpiadas en Chile, hechas en Concepción.
Este sueño no sólo tiene que ver con la concreción de ciertas obras de infraestructura, sino que con políticas deportivas de corto, mediano y largo plazo. Significa potenciar el deporte en cuanto currículum escolar, el formativo, y competitivo. Significa dar todos los espacios habidos y por haber para los deportes que sí han entregado satisfacciones para Chile. Implica además, cambios en los planes reguladores comunales; significa trabajo y alianzas público-privadas. Derivaría en inversión pública, en empleos, en movimiento económico; transformaría si o si la cultura de la basura, la limpieza del mar, la remodelación de plazas y parques. Ayudaría en la demanda de mejor infraestructura vial y, por lo demás, potencia la memoria, y la identificación territorial: entregaría a Concepción un hito actual y vibrante de su poder y peso específico en la historia nacional.
¿Por qué no?
No podemos renunciar a ser sólo un palo blanco para la política central. Debemos recuperar la política y lo político para nuestro territorio. Tenemos la obligación histórica de Ser el primer paso en la transformación de nuestra sociedad, de nuestro Chile, de nuestra Latinoamérica; el inicio de la frontera de lo imposible que se hace realidad.
Es por esta razón que la discusión por las cuotas electorales no puede pasar por encima de la discusión por el sueño de ciudad, el sueño de territorio que es necesario comenzar a discutir. Son estos sueños los que empujan a la ciudadanía, los que la empoderan y motivan a funcionar como tal. Las elecciones municipales son el momento perfecto para construir ese sueño desde lo local, desde los territorios que van formando comunas, distritos, circunscripciones, regiones. una nación. Sueños como estos entregan una línea común, un paraguas total que ampare a todxs nuestrxs candidatxs a los cargos de elección popular.
<<... Atrévete, quémame ahora, entra en mi canto, sube por mis venas, sal por mi boca. Ahora sabes que no puedes conmigo: yo te convierto en canto, yo te subo y te bajo, te aprisiono en mis sílabas, te encadeno, te pongo a silbar, a derramarte en trinos, como si fueras un canario enjaulado...>> (Oda al fuego, Pablo Neruda).
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lunes, 5 de octubre de 2015
domingo, 18 de marzo de 2012
Ida y Vuelta entre Talcahuano a Tomé
Puede que no me reconozcas;
vengo pisando de otras arenas.
Caminé desde mis propias costas
a sentir tu aire, a oír a tus gaviotas.
Y a tus niños correr,
y a tus cuerdas vibrar.
Un mismo mar nos baña
y una misma luna nos mueve.
Una misma boca mordió
nuestra tierra
saboreando nuestra sal
y nuestras distancias.
Y esa boca nos dio nombres:
Talcahuano, Tomé;
Penco, Lirquén.
Y nos prometió que seríamos únicos,
unidos en una mojada media luna,
cuyas arenas estelares
se derramaron en nuestros pies.
Y aquí estoy. Y allá. Y en el espacio sideral;
No somos iguales, pero somos uno.
ii
Y ya de noche, ya de regreso
tanto oro brilla:
como cristales, como ojos,
como antorchas de nuestras arenas,
como los colmillos de esa boca que nos mordió
expuestos a la luz de la luna.
Puertos, ciudades costeras,
somos la cuna
de las redes
de las violetas lugas,
y esa suave voz del mar que nos arrulla,
aunque a veces nos consuma,
es con nuestras arenas, una sola cosa.
sábado, 8 de octubre de 2011
Perspectivas desde Los Cerros de Talcahuano y hacia ellos
Los Cerros. Una compleja y heterogénea realidad social. Un bloque geo-social delimitado por lo que conocemos como 'Península de Tumbes'. Bien podríamos decir que desde un punto de vista únicamente geográfico, Los Cerros están constituidos también por el 'Cerro David Fuentes' y 'El Morro'; sin embargo, la realidad y la experiencia nos muestran cómo 'lo social' se impone en los mapas. Cada vez que decimos 'Los Cerros de Talcahuano', no hacemos referencia a la península de Tumbes, sino a un conjunto de barrios, poblaciones, gentes, realidades, conflictos, calles, exclusiones, desigualdades, riquezas y bellezas mal explotadas.
Partiendo por su condición de cerro, de elevación, de pendientes, abismos, precipicios y alturas, vemos un evidente problema de conexión y conectividad. También de construcciones y de habitabilidad: hay zonas de evidente peligro de derrumbes, ante lo cual la gente hace caso omiso y construye hogares, quizá por la falta de otras opciones. Es impresionante sólo pensar cómo deben llegar las familias a sectores del Zaror o de Torres Basaur. Las caminatas por largas escaleras pueden llegar a ser muy pintorescas, pero la realidad cotidiana indica muchos problemas de salud o de exclusión.
Pensemos ahora en aquellas comunidades a las que tampoco podemos entregar los beneficios de nuestro raro desarrollo. Caletas como El Soldado, Tumbes, Bahía Inglesa y las del extremo norte de la península, están condenadas a la eterna caminata para conseguir suministro, especies, materialidades, etc. Es cierto, son formas de vida asumidas por cada uno de ellos. Pero también es cierto que muchos no tienen mayor opción.
Y, ¿qué hay de la conectividad entre cerros? ¿cómo hacemos que gente de Tumbes llegue al Centro Comunitario Mahuida de Los Lobos para alguna actividad 'abierta' a la comunidad? ¿Cómo hacemos que gente de Torres Basaur o de los Cerros Históricos llege al Cesfam? ¿Cómo la comunidad de Los Cerros podrá disfrutar del futuro 'Polideportivo de Los Cerros? ¿Cómo hacemos para su gente llegue al Hospital Higueras?
Esto nos lleva a otras preguntas. ¿Por qué pareciese que existe privilegio para algunos barrios y cierres de puerta para otras? ¿Por qué hay mayores oportunidades para algunas y no para otras? ¿O es que Talcahuano no es una 'ciudad' aún, sino un pueblo rural?
Pero hay más preguntas: ¿Por qué sus bellezas, riquezas y potencialidades aún no son explotadas para el beneficio, no sólo de la gente de Los Cerros y de Talcahuano solamente, sino de toda la región? No se ha invertido en Eco-turismo, en Energías renovables, en espacios públicos culturales, en educación, etc. Prácticamente no hay trabajo en Los Cerros ni gran productividad, siendo que sus potencialidades son amplias.
Entonces, hay muchas preguntas por responder para la gente de Los Cerros. Muchas respuestas inconclusas, respuestas que existen pero que carecen de lógica. Porque, ¿Cómo le explicamos a los adultos mayores y a los discapacitados de los cerros históricos que no podemos darles mejores accesos a locomoción y vialidad para acudir a los servicios cotidianos o a centros de salud? ¿Cómo le explicamos a los allegados de Las Canchas y de Tumbes que no es posible construir en terrenos fiscales aledaños a sus domicilios, familias y redes sociales porque no hay 'espacios' dónde construir (espacios que sí existen)? ¿Cómo le explicamos a nuestros jóvenes de Los Cerros que en su propia tierra no hay oportunidades laborales, que deben irse para surgir? ¿Qué le diremos a nuestros niños cuando quieran jugar, si no hay 'espacios' para ellos?
Perspectivas, desde y hacia Los Cerros
| Vista de los cerros Cornou y Alegre, junto a parte de la carretera nueva 'Av. del Pescador', o 3er acceso a Los Cerros |
Partiendo por su condición de cerro, de elevación, de pendientes, abismos, precipicios y alturas, vemos un evidente problema de conexión y conectividad. También de construcciones y de habitabilidad: hay zonas de evidente peligro de derrumbes, ante lo cual la gente hace caso omiso y construye hogares, quizá por la falta de otras opciones. Es impresionante sólo pensar cómo deben llegar las familias a sectores del Zaror o de Torres Basaur. Las caminatas por largas escaleras pueden llegar a ser muy pintorescas, pero la realidad cotidiana indica muchos problemas de salud o de exclusión.
Pensemos ahora en aquellas comunidades a las que tampoco podemos entregar los beneficios de nuestro raro desarrollo. Caletas como El Soldado, Tumbes, Bahía Inglesa y las del extremo norte de la península, están condenadas a la eterna caminata para conseguir suministro, especies, materialidades, etc. Es cierto, son formas de vida asumidas por cada uno de ellos. Pero también es cierto que muchos no tienen mayor opción.
Y, ¿qué hay de la conectividad entre cerros? ¿cómo hacemos que gente de Tumbes llegue al Centro Comunitario Mahuida de Los Lobos para alguna actividad 'abierta' a la comunidad? ¿Cómo hacemos que gente de Torres Basaur o de los Cerros Históricos llege al Cesfam? ¿Cómo la comunidad de Los Cerros podrá disfrutar del futuro 'Polideportivo de Los Cerros? ¿Cómo hacemos para su gente llegue al Hospital Higueras?
Esto nos lleva a otras preguntas. ¿Por qué pareciese que existe privilegio para algunos barrios y cierres de puerta para otras? ¿Por qué hay mayores oportunidades para algunas y no para otras? ¿O es que Talcahuano no es una 'ciudad' aún, sino un pueblo rural?
Pero hay más preguntas: ¿Por qué sus bellezas, riquezas y potencialidades aún no son explotadas para el beneficio, no sólo de la gente de Los Cerros y de Talcahuano solamente, sino de toda la región? No se ha invertido en Eco-turismo, en Energías renovables, en espacios públicos culturales, en educación, etc. Prácticamente no hay trabajo en Los Cerros ni gran productividad, siendo que sus potencialidades son amplias.
Entonces, hay muchas preguntas por responder para la gente de Los Cerros. Muchas respuestas inconclusas, respuestas que existen pero que carecen de lógica. Porque, ¿Cómo le explicamos a los adultos mayores y a los discapacitados de los cerros históricos que no podemos darles mejores accesos a locomoción y vialidad para acudir a los servicios cotidianos o a centros de salud? ¿Cómo le explicamos a los allegados de Las Canchas y de Tumbes que no es posible construir en terrenos fiscales aledaños a sus domicilios, familias y redes sociales porque no hay 'espacios' dónde construir (espacios que sí existen)? ¿Cómo le explicamos a nuestros jóvenes de Los Cerros que en su propia tierra no hay oportunidades laborales, que deben irse para surgir? ¿Qué le diremos a nuestros niños cuando quieran jugar, si no hay 'espacios' para ellos?
Perspectivas, desde y hacia Los Cerros
| Otra perspectiva de los cerros Cornou y Alegre. |
jueves, 16 de junio de 2011
Imágenes in situ: Marcha por la Educación Pública. 16 de junio 2011.
Marcha por la Educación Pública: 16/06/011
Estudiantes, trabajadores y ciudadanos marcharon por las calles de Concepción, a favor de la Educación Pública. Basta de procesos privatizadores. El lucro podrá ser legítimo, pero es inaceptable cuando se trata de nuestros derechos, y la Educación es nuestro derecho, nuestro como ciudadanos de este país.
Las mesas de diálogos no son suficientes. Todos conocemos las posturas de todos, y es necesario una decisión política. Una decisión que represente a estas grandes masas de movilizados.
Gracias a todas y a todos quienes hacen posible estos eventos de cívica y democracia.
domingo, 22 de mayo de 2011
REFLEXIONES DE UN 21 DE MAYO
Cero interés en la institucionalidad presidencial
Cero interés en la institucionalidad militar
el sábado 21 de mayo vivimos las distintas expresiones de una fecha tan simbólica para Chile. Una jornada llena de matices: desde el protocolo más acérrimo, hasta el piedrazo más violento, pasando por desnudos, carnavales, desfiles, chorros de aguas, divisiones, etc.
Estos párrafos describen una de las multitudinarias miradas que ayer se abrieron paso entre la contingencia política, cívica y militar que vivió el país.
Reflexiones de un 21 de mayo:
Hace mucho que ya dejé de asistir a los desfiles, tan tradicionales y típicos de Talcahuano, la segunda zona naval. Hace mucho que ya no oigo ninguna cuenta pública, aunque debo admitirlo, más por desidia que por alguna convicción política.
Pero este 2011 fue diferente. Las circunstancias me llevaron a vivirlo junto a miles de manifestantes: entre - cosa rara - militantes concertacionistas, organizaciones políticas varias, y organizaciones sociales en general - varias de las cuales, también armadas por la convicción de las circunstancias más que por otra cosa - en Concepción.
Nunca había ido a una marcha con tono de carnaval. Había mucho por qué protestar, y fue muy enriquecedor hacerlo así. Aún cuando marché junto a concertacionistas que no sé si antes habían marchado para un 21 de mayo. Pero las circunstancias de la marcha nos obligaron a agruparnos como organizaciones políticas, separados de las 'organizaciones sociales' articuladas en torno a la problemática de la reconstrucción, y con un tercer sector relativamente aparte, las 'marchas extras' con fines distintos: principalmente Hidroaysén (ambientalistas), y de apoyo a mapuche (grupos afines).
http://www.youtube.com/watch?v=OiMnUJ9ONgQ (Video de parte de esta marcha-carnaval)
Algunos critican el excesivo celo con el que las agrupaciones sociales intentan diferenciarse de las agrupaciones políticas o 'partidos'. Yo lo encuentro destacable en todas sus perspectivas. Los partidos políticos hace mucho que ya han perdido credibilidad entre aquella ciudadanía que está siempre al borde de la contingencia y la información. Aquella que se organiza para conseguir sus objetivos, ya que las estructuras políticas institucionales han colapsado en la mediocridad, la ambición y el mantenimiento del status quo en el que la sociedad se encuentra. Y está bien diferenciarse, el destacar que podemos concordar en una de las pocas manifestaciones públicas de protesta y participación que nuestros sistemas políticos occidentales nos permiten, pero que aún así, somos diferentes, en composición, articulación, ética y propósito. Aunque en concreto, tal vez seamos más similares de lo que queremos creer.
Particularmente, como miembro del Movimiento 'Partido Progresista, PRO' de la octava región, la diferenciación que queremos lograr también de otras instancias políticas similares en constitución, es similar. También nos molestó tener que ir junto a ellos, pero el carnaval iba allí, y eso aminoró nuestra molestia hasta casi anularla.
Con respecto a los actos de violencia - que entre las 12 y las 15 no existieron - y que fueron destacadas por casi todos los medios - incluyendo lamentablemente a la radio biobio - sólo diré que no los comparto, principalmente por una convicción política-ideológica: soy parte de aquellos que odia al sistema capitalista neoliberal, un sistema, entre muchas cosas, muy violento y antidemocrático. Es por eso, que creo que como opositor, debo responder con respeto y solidaridad, conteniendo el odio y la rabia. Un poco cursi, pero con frases cursis suelo siempre terminar mis reflexiones.
Cero interés en la institucionalidad militar
el sábado 21 de mayo vivimos las distintas expresiones de una fecha tan simbólica para Chile. Una jornada llena de matices: desde el protocolo más acérrimo, hasta el piedrazo más violento, pasando por desnudos, carnavales, desfiles, chorros de aguas, divisiones, etc.
Estos párrafos describen una de las multitudinarias miradas que ayer se abrieron paso entre la contingencia política, cívica y militar que vivió el país.
Reflexiones de un 21 de mayo:
Hace mucho que ya dejé de asistir a los desfiles, tan tradicionales y típicos de Talcahuano, la segunda zona naval. Hace mucho que ya no oigo ninguna cuenta pública, aunque debo admitirlo, más por desidia que por alguna convicción política.
Pero este 2011 fue diferente. Las circunstancias me llevaron a vivirlo junto a miles de manifestantes: entre - cosa rara - militantes concertacionistas, organizaciones políticas varias, y organizaciones sociales en general - varias de las cuales, también armadas por la convicción de las circunstancias más que por otra cosa - en Concepción.
Nunca había ido a una marcha con tono de carnaval. Había mucho por qué protestar, y fue muy enriquecedor hacerlo así. Aún cuando marché junto a concertacionistas que no sé si antes habían marchado para un 21 de mayo. Pero las circunstancias de la marcha nos obligaron a agruparnos como organizaciones políticas, separados de las 'organizaciones sociales' articuladas en torno a la problemática de la reconstrucción, y con un tercer sector relativamente aparte, las 'marchas extras' con fines distintos: principalmente Hidroaysén (ambientalistas), y de apoyo a mapuche (grupos afines).
http://www.youtube.com/watch?v=OiMnUJ9ONgQ (Video de parte de esta marcha-carnaval)
Algunos critican el excesivo celo con el que las agrupaciones sociales intentan diferenciarse de las agrupaciones políticas o 'partidos'. Yo lo encuentro destacable en todas sus perspectivas. Los partidos políticos hace mucho que ya han perdido credibilidad entre aquella ciudadanía que está siempre al borde de la contingencia y la información. Aquella que se organiza para conseguir sus objetivos, ya que las estructuras políticas institucionales han colapsado en la mediocridad, la ambición y el mantenimiento del status quo en el que la sociedad se encuentra. Y está bien diferenciarse, el destacar que podemos concordar en una de las pocas manifestaciones públicas de protesta y participación que nuestros sistemas políticos occidentales nos permiten, pero que aún así, somos diferentes, en composición, articulación, ética y propósito. Aunque en concreto, tal vez seamos más similares de lo que queremos creer.
Particularmente, como miembro del Movimiento 'Partido Progresista, PRO' de la octava región, la diferenciación que queremos lograr también de otras instancias políticas similares en constitución, es similar. También nos molestó tener que ir junto a ellos, pero el carnaval iba allí, y eso aminoró nuestra molestia hasta casi anularla.
Con respecto a los actos de violencia - que entre las 12 y las 15 no existieron - y que fueron destacadas por casi todos los medios - incluyendo lamentablemente a la radio biobio - sólo diré que no los comparto, principalmente por una convicción política-ideológica: soy parte de aquellos que odia al sistema capitalista neoliberal, un sistema, entre muchas cosas, muy violento y antidemocrático. Es por eso, que creo que como opositor, debo responder con respeto y solidaridad, conteniendo el odio y la rabia. Un poco cursi, pero con frases cursis suelo siempre terminar mis reflexiones.
martes, 29 de marzo de 2011
A propósito del día del Joven Combatiente: Crítica sobre Política, Violencia y Ciudadanía
Más de 20 años ya han pasado desde que los hermanos Vergara Toledo fueron asesinados en circunstancias misteriosas por miembros de carabineros, en los últimos años de la dictadura militar (1985). Desde entonces, cada 29 de Marzo es recordado con este nombre 'del joven combatiente'. Es una fecha simbólica para grupos de izquierda, más que nada. Para otros, sólo una fecha de desorden, vandalismo y delincuencia.
Cada año, al parecer, los disturbios son menores. A casi 30 años, tal vez, no podría ser de otro modo. Las manifestaciones públicas de odio, rabia, impotencia, etc., han quedado en la retina social más que el hecho que le dio origen: la resistencia y oposición al régimen militar.
Tal vez es que la gente ha deslegitimado la violencia como la forma de resolver conflictos sociales y políticos. La supuesta solidez de nuestra democracia veinteañera (tras la dictadura) de la cual tanto algunos de nuestros representantes políticos se jactan, puede ser un motivo de esa deslegitimación, tanto como de su casi desaparición. Sinceramente, no lo creo. Lo menciono sólo para ser crítico con esta afirmación.
Porque, en primer lugar, nuestra 'sólida democracia', no es más que una falacia, un engaño a todas luces irreal. Nuestra democracia es totalmente ambigua, discriminatoria, conservadora y aún con muchos rasgos dictatoriales. La mantención aún de la Constitución del '80, creada en dictadura, y de muchos de sus supuestos y vacíos legales, es prueba de ello. Por otra parte, la figura del 'ciudadano', es otra construcción bastante ineficiente. Desde hace tiempo creo que los chilenos nos comportamos más como consumidores de una democracia, que como ciudadanos constructores de ella. Por cierto, consumidores acostumbrados a la mala calidad de ella. Porque no tenemos más obligación que la de votar. Eso no es democracia, es un artilugio de su aparente realidad. No se ejecutan plebiscitos, cuando juntas firmas para algo, nunca sirven de nada. No se oye a las organizaciones sociales de base, ya sean sindicatos, No podemos hacer presión desde abajo para que los políticos cumplan sus promesas, no podemos escoger qué hacer con nuestros recursos, no podemos crear proyectos de ley, ni vetar, acusar o destituir a autoridades incompetentes porque no hay vías legales pertinentes a los ciudadanos (salvo la acusación constitucional, la que no necesariamente funciona para todos los casos).
Es así, como el sistema político - claramente, muy distinto al del periodo dictatorial y al que presenta el mundo árabe por estos días - es caldo de cultivo para la aparición de violencia política y social. Sin embargo, no vemos sino hechos aislados de explosión y manifestación social frente a, también determinados hechos. Dos ejemplos son clarificadores: #PuntadeChoros y #Magallanes. Y los coloco en formato Twitter, porque significan otro fenómeno: la intervención de las redes sociales cibernéticas. Pero eso es otro tema. Tanto las manifestaciones nacionales que significaron la derrota de una transnacional versus la defensa del santuario natural de Punta de Choros, así como las protestas locales en Magallanes que impidieron el alza del gas en la zona, son ejemplos que cuando se quiere, se puede. Ambos hechos nos muestran lo aislado de nuestras protestas.

Punta de Choros, por un lado, no es el único caso medioambiental significativo en el que es posible que la ciudadanía intervenga. Otros casos emblemáticos son Pascua Lama e HidroAysén; pero también hay muchos. Chile y su pobre legislación medioambiental, han permitido que muchos proyectos contaminantes y destructores del ecosistema se instalen sin mayor fiscalización.
Por otra parte, el aumento de las tarifas del gas, es también un solo ejemplo del alza sostenida en el costo de la vida, que ha muchas familias de las más pobres y necesitadas ahoga constantemente, y aún a familias de clase media. Los costos en salud y educación son los casos más notorios, pero también está el transporte, los alimentos, el ocio e incluso la muerte sale caro en este país.

¿Qué hace la ciudadanía consumidora? Alega en familia, en la mesa, en el almuerzo y frente a la televisión. Ni siquiera votando intenta castigar a la clase política acostumbrada a mantener el status quo en el que nos encontramos desde hace mucho más de 200 años (salvo el castigo a la Concertación, en las últimas elecciones presidenciales, aunque tampoco es un caso muy representativo). De hechos concretos, nada; ni siquiera violencia política o social (salvo los vándalos de siempre y los infiltrados en protestas estudiantiles).

Es necesario un cambio social, cultural y político en nuestras masas. Hay ejemplos que ciertas organizaciones nos dan y que es necesario replicar. Acá en el gran Concepción, tenemos a la red Construyamos, a quienes aplaudimos por su intenso trabajo. Los voluntarios ambientalistas, ecologistas, Greenpeace, etc., continuamente hacen trabajos informativos. Las organizaciones estudiantiles, pese a que parecen dormidas, aparecen movilizando - a veces - a gran número de personas.
La violencia política desaparece, aparentemente. NO ASÍ LAS SITUACIONES QUE PODRÍAN HACERLA REAPARECER EN EL ESCENARIO SOCIAL DE NUESTRO PAÍS...
lunes, 14 de febrero de 2011
Un poco de actualidad: el rollo de la Intendenta
Después de tanta controversia, tan solo haré algunas preguntas, reflexiones y conclusiones a priori de todo este embrollo. Todo bajo la consideración de que no soy defensor de ninguna de las partes, pese a que mi posición política propia es oposición tanto al gobierno como a la oposición institucional al mismo gobierno.
En realidad no hay mucho más que decir, salvo constatar las evidentes contradicciones entre la intendenta, el seremi y el propio ministerio de vivienda, que aparentemente, han hecho que las acusaciones sean más graves de lo que podrían ser, más allá que la acusación respecto a irregularidades en subsidios sean en sí mismas, graves. Por otra parte, a mi me da la impresión de que los acusadores le ponen 'mucho color' al tema, y que de a poco se transforma en un asunto personal.
No estoy diciendo que no hay que investigar: hay que hacerlo. El desastre político dejado por las contradicciones en las declaraciones de los actores involucrados en el lado de 'los acusados' deja la sensación de una necesidad: una guillotina y un chivo expiatorio que permita que las aguas se aquieten. Tanto como las desaparecidas carpetas de Alto Río, me parece que las irregularidades en subsidios nunca serán aclaradas, sobre todo si, como he oído por los medios, estos 'desaparecieron'. Mientras más alto sea el chivo, mejor. Todo apunta a que para el 2011 tendremos nuevo intendente o nueva intendenta. Tal vez la UDI reclame sobre su carta senatorial y presidencial, y el perjudicado sea el mando medio, el seremi Matuschka (quien fue puesto por la intendenta, es decir, un súper leal servidor, seguro que dispuesto a ir al sacrificio en lugar de su patrona).
Y todo, a un año del terremoto, situación que podría aumentar la sensibilidad política de los ciudadanos, aunque también disminuirla mediante el dolor comprensible de las familias, y de la preocupación centrada en salir adelante más que en la mediaticidad política del momento
En realidad no hay mucho más que decir, salvo constatar las evidentes contradicciones entre la intendenta, el seremi y el propio ministerio de vivienda, que aparentemente, han hecho que las acusaciones sean más graves de lo que podrían ser, más allá que la acusación respecto a irregularidades en subsidios sean en sí mismas, graves. Por otra parte, a mi me da la impresión de que los acusadores le ponen 'mucho color' al tema, y que de a poco se transforma en un asunto personal.
No estoy diciendo que no hay que investigar: hay que hacerlo. El desastre político dejado por las contradicciones en las declaraciones de los actores involucrados en el lado de 'los acusados' deja la sensación de una necesidad: una guillotina y un chivo expiatorio que permita que las aguas se aquieten. Tanto como las desaparecidas carpetas de Alto Río, me parece que las irregularidades en subsidios nunca serán aclaradas, sobre todo si, como he oído por los medios, estos 'desaparecieron'. Mientras más alto sea el chivo, mejor. Todo apunta a que para el 2011 tendremos nuevo intendente o nueva intendenta. Tal vez la UDI reclame sobre su carta senatorial y presidencial, y el perjudicado sea el mando medio, el seremi Matuschka (quien fue puesto por la intendenta, es decir, un súper leal servidor, seguro que dispuesto a ir al sacrificio en lugar de su patrona).
Y todo, a un año del terremoto, situación que podría aumentar la sensibilidad política de los ciudadanos, aunque también disminuirla mediante el dolor comprensible de las familias, y de la preocupación centrada en salir adelante más que en la mediaticidad política del momento
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