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miércoles, 17 de junio de 2015

El caso Vidal y la patria querida


El caso Vidal y la patria querida


Esta es una columna que no busca analizar ni esclarecer, ni ayudar a entender nada. Es al contrario, sólo busca ennegrecer aún más el panorama, al hacer ingresar cuestiones éticas subjetivas  y emocionales. Mis propios fantasmas, dudas, preguntas y temores

Se dice que se enseña y se aprende Historia para aprender de nuestro pasado y construir un mejor futuro. Claramente, Arturo Vidal no aprendió Historia, o al menos, esa frase cursi.

En Chile solemos hacer escándalo por todo lo que huele a inmoralidad. Esta moralidad es más bien extraña, amorfa, difícil de describir... pero ahí está. Si Vidal no lo sabe, o no lo supo, es muy extraño, habiendo ya pasado por el famoso bautizazo y otros episodios. Ya sabe que el alcohol y la selección, no andan bien. Porque tal vez en Italia, alcohol y conducir es pan de cada día. Y acá en Chile también: y no nos hagamos los tontos, porque siguen siendo cientos los que conducen automóviles con tragos de más.

Si sabes que el alcohol y la selección no andan, entonces, no bebas; y si vas a beber, hazlo para callado, piola, que no te pillen.

O arderás, como lo hiciste.

En esta incansable guerra moral a través de Twitter, me sentí afortunado de leer el siguiente texto:


"Un país que le exige más a un futbolista que a un político, está condenado a la mediocridad".

Y me puse a vomitar en mi mente.

Y me puse a pensar que tal vez nuestros estándares son muy altos, que tal vez deberíamos bajarlos. 

Y luego pensé sobre el por qué a un futbolista le exigimos más.

Y es que no se trata de cualquier futbolista: es un seleccionado. Un guerrero de nuestra roja, uno de los órganos más representativos de la nación chilena. 

Más que el territorio, sus leyes, su Constitución, sus instituciones, su Congreso. Más que su democracia.

Y lamento ensuciar lo bello de la Selección con lo turbio de la política. Pero tengo un punto que quiero desarrollar.

Nuestra Selección se compone de algo más que futbolistas. Algo más que deportistas profesionales y de alto rendimiento. Más que grandes y talentosos jugadores. 

Son guerreros, luchadores, entregados por un ideal de patria unida. Ahí encontramos un punto de unidad: hay colocolinos, azules, cruzados, wanderinos, loínos... Son lo más cercano a una representación resumida de la nación, y a través de ella, podemos sentir el orgullo de ser chilenos. Esto ya todos lo saben.

Y esto tal vez no es un problema, sino sólo para mí. Pero sin dudas, son estos grandes patriotas quienes reflejan toda la potencia de la idea de patria; la proyección de nuestro ego y nuestros sueños frustrados como pueblo: millonarios, cosmopolitas a pesar de la caricatura provinciana y popular, con autos de ensueño. 

Recuerdo también una gran película: una comedia sobre el fútbol y el kung fu. El entrenador, un otrora gran promesa, le dice al protagonista: "El Fútbol es una guerra". Y eso es bastante plausible en nuestra vida real. Por eso existen clásicos y archirrivales. Y por eso la selección se transforma en un cuerpo armado. (absolutamente los deportes competitivos son una eufemización de conflictos sociales).

Por si acaso, este texto no tiene conclusión. A Arturo Vidal ya lo perdonaron casi todos. A través de Matrix aprendí que toda acción tiene reacción. Todas nuestras decisiones tienen consecuencias y éstas están por verse, para bien o para mal.

Este texto, en realidad, tiene un resumen: Este país de mierda sigue militarizado. Por eso los carabineros sacan la cara por nuestras instituciones. Por eso las fechas más importantes de nuestro calendario siguen siendo el 21 de mayo y el 19 de septiembre. Por eso ante la protesta social, algunos piden militares a la calle. Por eso concebimos a la Selección como un ejército. Por eso es que finalmente, le exigimos más a los futbolistas, nuestros verdaderos representantes. 









domingo, 31 de mayo de 2015

Asamblea Constituyente: Respuestas a S. Soto y J. Charney.

Asamblea Constituyente: respuestas a Soto y Charney.


Contexto:



He leído recientemente un diálogo abierto entre los profesores de derecho Sebastián Soto y John Charney, quienes debaten sobre posibles trampas bajo la consigna AC. Hay dos preguntas que parecen ser inquietantes para Soto, y que Charney busca responder, aunque no adecuadamente para mí. Luego, hay otra columna de respuesta desde Soto.

Para comenzar debo decir que soy partidario desde hace mucho de una AC. Desde que estaba en tercero medio aproximadamente, año 2004, creía intuir que el problema de Chile era constitucional y que ese cambio debía solucionar gran parte de nuestras problemáticas sociales. En ese tiempo era un pensamiento aislado, sin ninguna inscripción a ningún tipo de ideología clara o partido político, si bien siempre tendí a lo que se conoce como centro izquierda. Hoy milito en el Partido Progresista

Dicho eso como presentación, hay una cosa que concedo a Sebastián Soto: la izquierda suele tener pensamientos utópicos; pero lo que es peor, es que esas utopías son pensadas ausentes de complejizaciones. Es decir, y tal como dice Soto, “sus partidarios la presentan como un ejercicio deliberativo sin contratiempos en el que todos concurriríamos pacíficamente a expresarnos en libertad”. Construir una AC será un ejercicio complejo si llega a darse, ya que, si es como la proponemos, debería ser representativa en extenso. Y Chile es demasiado diverso en muchos sentidos, y no hay razón para impedir que minorías legítimas sean parte de esta Asamblea, siendo ello fuente de conflictos y debates que, eventualmente, impidan alcanzar acuerdos que a mí, como ciudadano adscrito a la izquierda, me gustaría alcanzar.

Esta afirmación, es el primer abordaje ante la pregunta  del sistema electoral de los representantes constituyentes. Para integrar la diversidad, me parece que deben asegurarse cuotas de participación por género, pueblos originarios, juventud, adultos mayores. Pero más importante, una cuota mayoritaria para ciudadanos sin militancia política, ya que esta característica es transversal. Según datos de una nota de emol.com, hasta 2012 sólo poco más del 5% de la población chilena militaba en un partido político. Esto deriva en que la fórmula para escoger al cuerpo de una AC debe ser proporcional.  

El problema es que tanto Soto como Charney, asumen que los sistemas propuestos (proporcional, mayoritario) conocidos como son hasta hoy en día son adecuados. No podemos volver a lo que fue el binominal; tampoco creo que un sistema de listas sirva. En definitiva, hay que buscar otra cosa. Otro sistema que cumpla con el requisito de la representación, sin caer en la anulación de las mayorías reales.

Cabe recordar que esta Asamblea debe tener muchas otras restricciones, en la búsqueda de ser legítima y representativa. Ya que se ha criticado la forma de construcción de la actual Constitución, la AC no puede convertirse en una extensión de la élite política y económica. Tiene que surgir de ciudadanos limpios sin intereses particulares. Ningún representante en esta Asamblea debería poder ser candidato a ningún cargo de elección popular en el futuro, incluyendo espacios de representación en gremios o sindicatos. Esto disminuye la tentación de poder que pueda surgir en un representante de la AC, asegurando una mayor legitimidad ética.

Respecto al funcionamiento del Congreso, hay que apuntar que no es necesario esperar una situación de crisis extrema, de guerra civil o de grave corrupción generalizada para recrear las reglas democráticas. En Chile lamentablemente es característico que ocurran reacciones ejecutivas y legislativas ante tragedias: se espera que pase algo grave para actuar. Esto deriva en leyes ambiguas con muchas falencias.

En otras palabras, el Congreso puede funcionar en paralelo. No es la idea entregar al país a un órgano todopoderoso, sea este ejecutivo o constituyente, como la última vez en donde un solo órgano gobernaba y legislaba. La única situación en contra de esto es el costo económico que puede surgir al costear una asamblea legislativa y una asamblea constituyente. Por esto, el tiempo de funcionamiento de la AC debe ser limitado.

Se equivoca Soto al asumir que el Congreso es el espacio adecuado para reformular la Constitución y las reglas democráticas. Actualmente, éste no representa ni a la mitad de la población en edad de votar. Su nivel de representación de mujeres y pueblos originarios es bajísima, y el cuestionamiento ético que tiene es a todas luces profundo. La única manera de fortalecerlo (como solicita Soto) es transformándolo en un nuevo espacio democrático, bajo nuevas reglas y bajo nuevos parámetros éticos, originados bajo un nuevo marco constitucional. A muchos millares no nos interesa que quienes han estado por más de 20 años en los sillones del parlamento se perpetúen y consigan apoderarse de la nueva Constitución; la AC se pide precisamente como espacio de participación para quienes han tenido pocas instancias de expresión y, lo que es más profundo, de decisión.  

Finalmente, no hay razón para creer que la AC, por tener el sólo nombre la hace especial y excepcionalmente más democrática que otro mecanismo. Pero tampoco hay razón para creer que una AC no pueda ser una vía institucional. Ante todo, son las reglas y las condiciones que se le impriman a la AC las que la harán diferente: legítima y representativa. Y lamentablemente (a mi parecer) ninguna regla hará del actual Congreso legítimo y representativo para construir una nueva Constitución. 

miércoles, 20 de mayo de 2015

Chao al 21 de mayo



¿21 de mayo?


El día de las glorias navales es extrañamente simbolizado a través de una derrota. Esto me hace preguntarme sobre el legado de Prat en el día de hoy. ¿Qué es lo que se nos ha enseñado? ¿Cuál es el valor que se reproduce cada 21 de mayo? ¿Patria? ¿Heroísmo? ¿Locura? ¿La mejor de las derrotas?


La batalla naval de Iquique es parte de la aventura bélica del pacífico, guerra que nos enfrentó por segunda vez a Perú y Bolivia; esta vez, disfrazando de patriotismo la manipulación transnacional de ingleses y norteamericanos sobre el salitre. Quienes disfrutan echando en cara su fanatismo nacional alegarán que la guerra fue provocada por bolivianos, que insultaron a Chile, que querían robarnos, que ganamos la guerra, etc., y que yo, soy un vende patria, traidor, etc.


Sin embargo, mi punto es que en realidad no hay mucho que celebrar ni conmemorar. Menos para hacer feriado de este día.

Ni como valor patrio ni como gloria naval.


El fanatismo ciego llevó a Prat a sacrificar a un grupo de marineros sin ninguna posibilidad de nada. Yo comparto las palabras de Sócrates, cuando dice “preferir la muerte que la esclavitud”, pero lamentablemente en el caso de la famosa guerra del pacífico, había solo intereses comerciales en juego. Miles de chilenos, peruanos y bolivianos muertos por el control de los recursos que beneficiaban a sólo unos pocos. En Chile, cuando surgió un presidente que buscaba aprovechar bien la riqueza mineral del salitre, terminó en medio de una guerra civil que fue apoyada por la misma armada que pintamos tan patriótica. El salitre siguió beneficiando a unos pocos, y esos pocos continuaron usando a los militares cuando, por ejemplo, hicieron masacrar a los obreros huelguistas en la Escuela Santa María… ¿de dónde? De Iquique, del mismo lugar en donde se inscribe la gesta de los esmeraldianos.



¿Cuándo será el día que cambiemos este feriado? Propongo, por nombrar algunos, el 7 de abril, fecha de nacimiento de Gabriela Mistral; o el 12 de julio, nacimiento de Pablo Neruda; y qué tal el 10 de diciembre, fecha que conmemora la entrega de los Nobeles a ambos, en 1945 y en 1971. Esos son verdaderos triunfos. Ahí hay verdadero patriotismo. Dejemos a Prat en los billetes azules y olvidémonos del 21 de mayo.

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sábado, 25 de febrero de 2012

Llámalo pataleta. Carta Abierta a Dios

Querido Dios:

Por mucho tiempo he creído - y aún lo creo - que eres Amor, un padre comprensivo. Y es por eso que me atrevo a hacer pública todas mis dudas, mis quejas... toda mi frustración de ti.

Créeme: me fascina la idea de una fuente infinita de amor, eterna e inmutable. Estoy muy agradecido de toda tu misericordia, tu gracia. Así como lo dice una canción: ♫ "la luz de un nuevo amanecer, es el reflejo de una inmerecida compasión" ♪... Si. Grafica toda mi fe - la que me queda - en ti. La fe en la idea de tu amor. Porque en realidad, si yo fuera tú, hace rato que habría destruido a toda la humanidad por perversa, chanta, falsa, discriminatoria y fascista. En general.


Pero no lo has hecho. Y eso me da pie para mi primera duda. ¿Qué es esta 'guerra santa' en la que has metido a esta humanidad? Una lucha eterna entre el bien y el mal, en la que en medio está esta raza sin saber qué hacer, a merced completa de la influencia, bien tuya, bien del diablo. ¿Qué pretendes demostrar? Si en realidad podrías haber acabado con la maldad - la que supuestamente tú no creaste - de un golpe. ¿Qué clase de ego te domina, que has permitido más de tres mil años de idolatrías, asesinatos, guerras, destrucción, capitalismos y dominación? Creo que tienes un grave problema de ego, de demostrar que pese a que la humanidad escoge con demasiada frecuencia los brazos del diablo, sigues siendo 'el más': poderoso, justo, amoroso, etc.

Aún incluso el mayor de tus sacrificios, la muerte de tu hijo, me parece parte de esta 'demostración' de ego. Efesios 1.5-6 dice: "hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia...". Aún en el antiguo testamento hallo ecos de este ego: "me guiará por sendas de justicia, por amor de su nombre" (salmos 23.3).

Y todo se trata de ti. Esto lo aprendí del libro 'Una vida con propósito', que por tanto tiempo significó para mí una fuente de riqueza extraordinaria, pero que ahora sólo representa un viejo sueño, perdido entre los escombros de una otrora 'vida plena'. No sé realmente si el adjetivo 'egoísta' pueda aplicarse a ti con tintes negativos, como sí lo hacemos entre nosotros, los humanos. Porque finalmente, si yo fuera Tú, haría exactamente lo mismo. Pero no puedo evitar pensar que este egoísmo nos metió en una guerra que nos sobrepasa, en una batalla espiritual de la cual muchos no tenemos mayor claridad, y de la cual muchos ya no queremos participar ni por uno ni por otro bando.

Y es que esta dualidad de fuerzas deja ninguna opción para ser realmente libres. Dices tú que nos quieres librar de la esclavitud de la muerte y el pecado, y para esto enviaste a Cristo. Se te agradece. Pero ¿qué exactamente significa eso? La muerte es un sistema de control. La eternidad, al menos para mí, representa sólo la contra parte, el otro sistema de control. Pasamos de uno a otro, sin tener la verdadera libertad para poder escoger alguno. O ninguno. Porque como dice la Biblia, todos ya hemos sido 'predestinados' (Efesios 1.5; Romanos 8.29), tanto para bien o para mal a un lado de esta dualidad. ¿HAY O NO VERDADERA LIBERTAD, QUERIDO PADRE? ¿Porque no podemos ser conscientes de la realidad de nuestra supuesta elección? Nadie, realmente nadie escoge nada. Todo está ya dispuesto por ti.

La fe entonces, ¿qué es? ¿Es realmente el fruto de una relación? ¿O solo una lógica más, la que logra persuadirnos que la 'Salvación' corresponde a una 'elección'? Si todo está predestinado ya, pienso que la fe deja de ser la expresión de una relación contigo, y pasa a ser sólo un instrumento utilitario con el cual logramos ser persuadidos de que la elección fue consciente, voluntaria, real y presente.

Una fe que logra convencernos que somos hijos tuyos. Romanos 8.16 dice que el Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que lo somos. Y pienso en la gente de Mateo 7.21-23, diciendo '¿acaso no hicimos milagros en tu Nombre'? o diciendo '¿Acaso la convicción de nuestra salvación no era real? ¿Acaso no creíamos fervientemente que éramos tus hijos? Y a ti diciéndoles: 'Apartaos de mí, hacedores de maldad'. Versículo suficiente para mi, con el cual afirmar que en realidad, no hay elección. Sólo hay un destino ineludible.

¿Y qué, si así fuera? me pregunto. ¿Acaso no sería maravilloso que te toque en suerte ser eterno junto a ti? Si, lo es. Es maravilloso pensar que así funciona tu plan. Pero al mismo tiempo, me trauma, y me asusta. Porque ya nada entonces valdría la pena. Vivir no significaría nada, puesto que como dicen algunos de nuestros predicadores, la vida no es sino una fracción de nuestra eternidad. Así, podría meterme una bala en la cabeza inmediatamente después de publicar esta carta, y no significaría nada, puesto que mi destino, mi eternidad junto a ti o junto al diablo ya está decidida.



Y los propósitos. Los maravillosos y malditos propósitos. "Sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien, a los que conforme a TU propósito son llamados" (Romanos 8.28). Por mucho tiempo alucinaba con tus propósitos. Aluciné con todo lo que tenías preparado 'de antemano' para mí: el trabajo, el futuro, la esposa, los hijos, el ministerio y tanta otra estupidez que mi imaginación me hacía anhelar. Y pensaba todos los días cuáles eran tus propósitos, y cuál era el de cada situación que vivía, por cotidiana o mundana que fuera. Propósitos que se volvieron complicados de entender; propósitos que transformaron en un monstruo siniestro, con caras amables y satánicas, al mismo tiempo. ¿Dónde está entonces la libertad? ¿Dónde el poder que le diste al humano para construir su mundo? ¿que acaso se quedó ese poder en el Edén, en una gran soledad? Con todo mi respeto, mi amor y mi fe, pero con toda sinceridad, aborrezco la doctrina del propósito y de la predestinación. Las odio, porque me muestran una vida vacía, a las órdenes de un destino ya construido: un túnel profundo con una única salida, al cual no puedo modificar, al cual no puedo destruir para volver a construirlo. Las detesto porque me dejas cautivo, sin capacidad de elegir lo que quiero. Y aún si quisiera estar contigo, no puedo escogerlo: ya está hecho.

Si, tal vez se trate de un problema de ego. De querer con mi esfuerzo construir algo, un destino quizá, y de hacerme de un propósito por mí mismo. Tal vez sólo sea en el fondo soberbia acumulada, una influencia del diablo, el otro player en este gran juego universal. Pero no se trata de excluirte de esos planes. No lo quisiera así. Pero he perdido las ganas de vivir y de amar gracias a estas malditas doctrinas. He perdido las ganas de buscarte, porque ya nada importa. Si me 'salvo' o me 'pierdo', ya está todo predestinado, todo preparado... no quiero descubrir nada. Preferiría construir. Mil veces, aunque a la primera brisa todo se desarme.

Hay tantas cosas más que quiero escribirte. Por ahora, lo dejo hasta aquí. No sé si decir 'te amo', pero si te diré 'Gracias', pese a que muero de soledad, de confusión y de desánimo. Publicaré esta carta con la estúpida esperanza que alguien me diga 'estás equivocado'. Claro, tiene que justificar su afirmación...

Nos vemos, como siempre, todos los días...

ricardo.


martes, 5 de julio de 2011

DIÁLOGOS sobre Ideología

Nota aclaratoria: Los siguientes apuntes nacen en el contexto de las movilizaciones ciudadanas por la Educación Pública, y específicamente a las declaraciones de algunas personas oficialistas acerca de las mismas. Este contexto, hizo nacer la entrada anterior, denominada: "Dicen muchas cosas pero no dicen nada" (http://portalesdefuego.blogspot.com/2011/07/dicen-muchas-cosas-pero-en-realidad-no.html). Tras esto, y amablemente, don Hugo M. A. me envió por correo electrónico un comentario con respecto a la discusión sobre 'Ideología'. Ante esto, decidí incluir otras opiniones, aparecidas en periódicos electrónicos, cuya fuente será adecuadamente transcrita.
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"... Pregunta: ¿Esta marcha provocará un cambio en la relación entre el gobierno y los estudiantes?
Ministro Lavín: Los que marcharon hoy no representan a todos los estudiantes, sino que a los que estudian en las universidades tradicionales, que no son más del 30% de los universitarios y que reciben los mayores recursos del Estado. El gobierno no reacciona frente a una crisis puntual ni a lo que se grita en la calle. Tenemos claro qué hacer y estamos impulsando cambios legales que permitan inyectar recursos a la educación. De hecho, la propuesta rechazada por el Consejo de Rectores incluía un plan de más de 200 millones de dólares. Las puertas de este ministerio seguirán abiertas, pero no voy a caer en la ingenuidad de abrirme a estudiar un tema cuando al día siguiente los estudiantes lo desechan y vuelven con una nueva artillería de exigencias que están totalmente fuera de mi alcance. Siempre he estado dispuesto a conversar los temas que realmente están relacionados con la educación. Lo que no se puede hacer es mezclar las legítimas demandas con exigencias políticas e ideológicas..."

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"... Pero hay algo que es muy importante aclarar. TODO MOVIMIENTO CIUDADANO ES POLÍTICO
Definición de "Política" según la RAE: Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo. Entonces cómo no va a ser política esta revolución social. Son miles de personas exigiendo un cambio en la forma en que se ha manejado la educación durante estos años. Esto SÍ es un movimiento político, y el más grande que se ha vivido desde el retorno a la democracia.

Como se nota que hacen falta las clases de educación cívica en los colegios, podrían agregarlo al petitorio, para que así los ignorantes no intenten desacreditar movimientos sociales acusándolos de estar "politizados"...". Eduardo Inzunza. http://www.elconcecuente.cl/noticia/sociedad/la-estupidez-de-acusar-un-movimiento-social-de-estar-politizado

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"... ¡Qué descaro, qué desfachatez! Denostar de esa manera a los movimientos políticos y sociales, pese a que cada vez que se avecinan las campañas electorales llaman a los jóvenes a participar, a re-encantarse con la política….a votar…
Es impresionante con qué liviandad y simpleza catalogan de ideologizado y politizado a los movimientos ciudadanos por el solo hecho de ejercer la democracia en la  calle y clamar por cambios estructurales al sistema político del país. Es casi insoportable escucharlos declarar que cuando los ciudadanos se toman en serio su participación política, promoviendo y proponiendo ideas de fondo,  estas son consideradas como posturas ideologizadas, (con un tono que indica claramente que tras dicha ideología están las rojas banderas del marxismo internacional) como si este hecho, esta ideologización o politización de los ciudadanos fuera una enfermedad, algo malo en sí mismo. Más terrible resulta todo esto porque ellos se pintan a sí mismos como des-ideologizados, como si sus modelos de libre mercado, educación, salud y el país  como negocio no obedecieran a los postulados ideológicos del neo-liberalismo, mismos que aprendieron en Chicago de los labios del propio Milton Friedman. ¿Acaso eso no es una ideología? ¿Acaso su constitución fraudulenta del `80 no está sustentada en dicha ideología que adora ciegamente al mercado y sus virtudes?..." Raúl Araya. http://www.elquintopoder.cl/fdd/web/politica/opinion/-/blogs/ideologizados


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"... ¿Por qué se cree que la Educación no es un tema susceptible de ser ideologizado? ¿qué se entiende por ideología?


Ninguna, ninguna política pública es puramente técnica; sin sustento ideológico. QUE NO LO ENGAÑEN: Ninguna acción de nivel político no tiene ideología. Las autoridades representan maneras de representación, que cruzan inevitablemente algún tipo de ideología. OTRA VEZ: QUE NO LO ENGAÑEN. Todo lo que ciertas autoridades reclaman como 'social', se basa en la aspiración IDEOLÓGICA, de que determinada acción podrá repercutir de determinada manera. Esa CONVICCIÓN de que sólo de esa determinada manera se podrá repercutir para crear un nuevo efecto (generalmente, "mejor"), ES una convicción IDEOLÓGICA... 


En este sentido, el evidente proceso privatizador que comenzó a funcionar en Chile desde los '80, tanto en educación, salud, trabajo, energía, transporte, inversión, etc. Este proceso comenzó en un regimen dictatorial, y eso no es ningún secreto. Nuevamente, QUE NO LO ENGAÑEN. ¿Usted cree que Pinochet, o que Jaime Guzmán, no representaban una ideología política concreta y específica; y que no actuaron de acuerdo a esa ideología política concreta y específica? La política de privatizar, y de defender la privatización es también una  postura ideológica..." RICARDO MALDONADO (http://portalesdefuego.blogspot.com/2011/07/dicen-muchas-cosas-pero-en-realidad-no.html)


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"... [pero] "qué se entiende por ideología". No hay definición alguna de qué es, en qué consiste, sus diversas acepciones y la diferencia específica con "ideas"-"ideales-"valores"-"saber"-"conocimiento". Sólo me deja concluir que la o las ideologías existen; que no seamos "inocentes" pues querámoslo o no, todos estamos "manchados de ideología"; que debemos elegir cuál nos identifica... 
… Es cierto [todo] lo afirmado sobre la Ideología y [que dentro] de sus "rendimientos", usos o "función social" [esta] suele denotar cultura, valores, sentido común, creencias, etc. Intercalaría ahí que, junto con lo que se afirma y describe, la Ideología también expresa "intereses", "anhelos", "miedos", "aspiraciones", los que [pueden o no ser] reconocibles y relacionados con la posición en que uno (o muchos) se encuentra(n) en una sociedad dada, por lo cual es "natural", "comprensible" o "inevitable" que  tengamos también nuestra ideología. [Esta] es [una] humana forma en que socialmente se expresan valores colectivos, nociones y creencias sociales; las de "ellos" y las de "nosotros", por ejemplo. Y no es cuestión de gustos [puesto] que al parecer se constata en toda sociedad, en todo grupo y en toda época. Hay que armarse de paciencia y "sentido crítico" pues jamás "la Verdad" será una sola en el debate social, [así como] ninguna "verdad colectiva" [carece] de interés aunque posea y se nutra de conocimientos "duros" o "neutros".

Dadas así las cosas, no nos queda más que [estar] alertas y [ser] conscientes (no contemplativa-mente) de cuál o cuáles pueden ser los valores, ideas e intereses que nos expresan de manera coherente con nuestro ser social y cuáles no. Ello da sentido a la importancia de nuestras propias elaboraciones, discusiones y diálogos.

Especialmente [estar] atentos a nuestra propia educación o formación, como personas y como pueblo, asunto que está también en juego [en] el fondo de la presente movilización - de Junio 2011- y "ellos" lo saben  incluso mejor que nosotros mismos. De ahí la falacia, lo burdo, de que se nos califique de "ideologizados" (expresión  peyorativa que sugiere "exceso de ideología" y/o carencia de "conocimientos") en circunstancias que, aunque se vistan de "técnicos", ellos también operan y piensan desde su ideología, desde su conjunto de intereses expresadas en un discurso que contiene sus "valores", "ideas", "saberes" (acerca de lo que "verdaderamente es lo real" según ellos) y que  suele imponerse a una sociedad como "la verdad" (única), concretándose eso que Nelly Richard dice en la cita suya: hegemonía ideológica de un grupo sobre el resto de (toda) la sociedad. De ahí también la importancia de su blog y otros medios alternativos, para que podamos ejercitar esa reflexión propia y tener más autonomía en el pensar, para liberarnos y poder ser plenamente humanos a "nuestro modo y ganas" si se quiere, aunque de todos modos seremos "ideológicos"... pero mejores que hoy...". Hugo Montesino A. 

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"... Cierto, no denoté lo que se entiende - o lo que se podría catalogar - como ideología. Es un tema amplio, subjetivo y tan complejo de describir como 'cultura'. No tengo una idea exacta, podría definirlo según el diccionario, pero creo que es mejor transparentar mi esquivo y nuboso sentido sobre 'ideología'. Más que algún cuerpo complejo de ideas, sistematizadas consciente o inconsciente-mente, me refiero a algo más básico: UNA POSICIÓN. Un eje, un 'fundamento' quizá; un derrotero o trinchera desde donde se articulan todo tipo de contrastes: desde la crítica álgida, la suspicacia más inocente, y hasta la reticencia más inconsciente que como seres culturales y sociales, solemos manifestar ante los estímulos de la vida social. No olvidar que muchos de nuestros conciudadanos y muchas de nuestras conciudadanas, no suelen reflexionar en estos aspectos más simbólicos o ideacionales. Han tenido una formación social, una 'biografía' psicológica, y cada día sus coordenadas sociales cambian (su 'aquí' y su 'ahora'). Son estas, formación y biografía, las que definen gran parte de sus coordenadas, las que se ven afectadas por las circunstancias coyunturales o contingentes de la vida social. En este sentido, es esa "construcción histórica personal" - por así decirlo - la que interpela las conciencias de una manera básica...". Ricardo Maldonado.

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