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miércoles, 21 de marzo de 2018

Multi-Piscis

 
Multi-Piscis

De acuerdo a las cartas astrales, soy piscis.
¿Has visto cómo dibujan este signo?
Si. Compuesto por dos peces.
Pues te cuento.
Yo soy cuatro peces.
Más bien, dos híbridos: cuatro pedazos
unidos por macabras y complejas causas;
en un equilibrio frágil,
siempre al borde de una locura radical;
girando y girando, provocando
consecuencias misteriosas,
a veces nefastas.

Pon atención, mírame bien:
verás que soy mitad pescada y mitad tiburón;
mitad róbalo y mitad sirena.

Con un cierto sentido de común y silvestre.
Un huevón como cualquiera.
De venta fácil en los mercados del puerto,
en las esquinas del barrio,
en los puerta a puerta.
El de mayor acceso,
el pez carne de perro
el que se vende por pila para que rinda,
el que aún añejo sirve y cunde.

Y a la vez soy un cartilaginoso peligro.
Feroz y horrenda creatura.
Eventualmente salvaje,
un predador que cuando despierta
lo hace siempre hambriento,
siempre sediento de pulsiones sanguinarias.
Ávido de competencia,
y derrochador de testosterona,
silencioso y brutal,
dueño de la cresta de las olas
y de las simas abismales.

Pero la transformación no termina:
a veces, llego a ser sólo una presa costera.
Tan ingenua, tan fácil de atrapar y embaucar.
El típico triunfo de los pescadores amateurs.
Tan carne de perro como la pescá,
pero nunca tan popular,
ni rendidor,
ni tan útil, ni tan saboreado;
un simple y vulgar 'peor es ná'.

Y por último, mi mitad mitológica,
mi mitad mística, inusual,
emocional.
Bella y atractiva en lejanía;
letal y demoniaca en cercanía.
Musical,
habitante de mares profundos e inexistentes
tan ocasional como recurrente
Crepuscular, nebular;
pregonador de tormentas y tragedias,
así como creador de experiencias únicas e inolvidables.

En resumen, un monstruo.
Víctima y consecuencia,
resultado colateral de la radioactividad:
de las altas emisiones de expectativas,
de los deseos pornográficos de poder incontenibles!
del destructivo huracán emocional!!
de la montaña rusa derruida de experiencias vitales!!!
de las toneladas de la basura biotecnológica de la maldita libertad transnacional!!!!
una miserable parte del plan enfermizo del corazón pervertido de esta sociedad!!!!!

Un completo engendro:
aunque al fin y al cabo posible de domar,
de acariciar,
de consumir,
de admitir,
de vencer.

Pero toma tus recaudos.

miércoles, 17 de junio de 2015

El caso Vidal y la patria querida


El caso Vidal y la patria querida


Esta es una columna que no busca analizar ni esclarecer, ni ayudar a entender nada. Es al contrario, sólo busca ennegrecer aún más el panorama, al hacer ingresar cuestiones éticas subjetivas  y emocionales. Mis propios fantasmas, dudas, preguntas y temores

Se dice que se enseña y se aprende Historia para aprender de nuestro pasado y construir un mejor futuro. Claramente, Arturo Vidal no aprendió Historia, o al menos, esa frase cursi.

En Chile solemos hacer escándalo por todo lo que huele a inmoralidad. Esta moralidad es más bien extraña, amorfa, difícil de describir... pero ahí está. Si Vidal no lo sabe, o no lo supo, es muy extraño, habiendo ya pasado por el famoso bautizazo y otros episodios. Ya sabe que el alcohol y la selección, no andan bien. Porque tal vez en Italia, alcohol y conducir es pan de cada día. Y acá en Chile también: y no nos hagamos los tontos, porque siguen siendo cientos los que conducen automóviles con tragos de más.

Si sabes que el alcohol y la selección no andan, entonces, no bebas; y si vas a beber, hazlo para callado, piola, que no te pillen.

O arderás, como lo hiciste.

En esta incansable guerra moral a través de Twitter, me sentí afortunado de leer el siguiente texto:


"Un país que le exige más a un futbolista que a un político, está condenado a la mediocridad".

Y me puse a vomitar en mi mente.

Y me puse a pensar que tal vez nuestros estándares son muy altos, que tal vez deberíamos bajarlos. 

Y luego pensé sobre el por qué a un futbolista le exigimos más.

Y es que no se trata de cualquier futbolista: es un seleccionado. Un guerrero de nuestra roja, uno de los órganos más representativos de la nación chilena. 

Más que el territorio, sus leyes, su Constitución, sus instituciones, su Congreso. Más que su democracia.

Y lamento ensuciar lo bello de la Selección con lo turbio de la política. Pero tengo un punto que quiero desarrollar.

Nuestra Selección se compone de algo más que futbolistas. Algo más que deportistas profesionales y de alto rendimiento. Más que grandes y talentosos jugadores. 

Son guerreros, luchadores, entregados por un ideal de patria unida. Ahí encontramos un punto de unidad: hay colocolinos, azules, cruzados, wanderinos, loínos... Son lo más cercano a una representación resumida de la nación, y a través de ella, podemos sentir el orgullo de ser chilenos. Esto ya todos lo saben.

Y esto tal vez no es un problema, sino sólo para mí. Pero sin dudas, son estos grandes patriotas quienes reflejan toda la potencia de la idea de patria; la proyección de nuestro ego y nuestros sueños frustrados como pueblo: millonarios, cosmopolitas a pesar de la caricatura provinciana y popular, con autos de ensueño. 

Recuerdo también una gran película: una comedia sobre el fútbol y el kung fu. El entrenador, un otrora gran promesa, le dice al protagonista: "El Fútbol es una guerra". Y eso es bastante plausible en nuestra vida real. Por eso existen clásicos y archirrivales. Y por eso la selección se transforma en un cuerpo armado. (absolutamente los deportes competitivos son una eufemización de conflictos sociales).

Por si acaso, este texto no tiene conclusión. A Arturo Vidal ya lo perdonaron casi todos. A través de Matrix aprendí que toda acción tiene reacción. Todas nuestras decisiones tienen consecuencias y éstas están por verse, para bien o para mal.

Este texto, en realidad, tiene un resumen: Este país de mierda sigue militarizado. Por eso los carabineros sacan la cara por nuestras instituciones. Por eso las fechas más importantes de nuestro calendario siguen siendo el 21 de mayo y el 19 de septiembre. Por eso ante la protesta social, algunos piden militares a la calle. Por eso concebimos a la Selección como un ejército. Por eso es que finalmente, le exigimos más a los futbolistas, nuestros verdaderos representantes. 









miércoles, 25 de marzo de 2015

Sexta carta abierta a Dios: bombardeado

Sexta carta abierta a Dios. Bombardeado

Querido Dios:

Hoy tuve la oportunidad de ver cómo nuevamente he sido subvalorado. De sentir nuevamente y en carne propia el dolor de ser bombardeado por la cultura neoliberal que has permitido crezca y fluya con total libertad.

Quiero decirte que estoy cansado. Tanto ataque me tiene desmoronado. Este mundo no me gusta. No me gusta su excesivo deseo y exacerbada necesidad por lo material. Estoy en constante crisis por no poder cumplir las expectativas culturales de mi sociedad. Estoy harto de tener que autojustificarme delante de mis espejos respecto a los logros que he conseguido a lo largo de estos años. Porque nadie, nadie lo comprende.

Sólo en los últimos años he podido crear. He podido embellecer. He podido darle brillos y matices distintos a mi territorio. Estuve involucrado en doce murales, en la creación de una batucada. Estuve involucrado en el rescate patrimonial de un cementerio simbólico y puse luces de apoyo a la seguridad de dos barrios. Puse en la vista de autoridades barrios a los cuales nunca habían ido ni sabían de su existencia. Y me he sentido orgulloso de eso...

Pero quizá ya no.

Nadie en su sano juicio se atrevería a enorgullecerse de este tipo de huevadas. No, son otro tipo de cosas por las que la gente normal se enorgullece. Su auto, su casa, sus títulos, sus cargos, sus sueldos cercanos al millón, su ropa elegante, su smartphone, su led de 40 pulgadas. Son esas las cosas a las que debo aspirar. Son esos los elementos de la normalidad cultural. Por mucho tiempo pensé que las personas que se preocupaban de eso estaban locas. Pero resulta que ahora me doy cuenta de lo contrario.

El único trastornado aquí soy yo.

Me queda poco. Poco ánimo para continuar con mi locura. Poca fuerza para darle la espalda a ese mundo del que he intentado escapar. Poco deseo de ser un eterno loco. Pronto, espero, volveré a la normalidad. Cumpliré fielmente los mandatos de mi sociedad. Dejaré los caminos del activismo, de la reaccionaria vida de los austeros y anti materialistas. Me convertiré en un servidor del progreso: un consumidor hecho y derecho, una persona racional, con frutos y logros racionales: un auto, una casa, una esposa flaca, un sueldo envidiable... Tal vez incluso vuelva a la iglesia, para vivir la felicidad dominical de la vida religiosa. Eso es lo que quiere mi sociedad de mi.

Eso es lo que incluso tú, Dios, quieras de mi.





sábado, 23 de agosto de 2014

Quinta Carta abierta a Dios: la solución a tus problemas

QUINTA  CARTA ABIERTA A DIOS: la solución a tus problemas


Estimado Dios, si estás ahí, acá te tengo la solución a todos tus problemas en el planeta:

Mátanos... mátanos a todos...

lunes, 28 de julio de 2014

Carta abierta a (sin esperanza de que sea leída por) autoridades del Estado de Israel

Carta abierta a (sin esperanza de que sea leída por autoridades del Estado de Israel)

Quiero ser claro. Me afectan todas y cada una de las injusticias, abusos y atrocidades que ha vivido el pueblo judío a lo largo de su historia. Particularmente el periodo de la segunda guerra mundial y su brutal y violenta locura  en contra de los judíos, me provoca una serie de sensaciones a favor del pueblo judío (y en contra de los fanáticos nazis); ero también me asquean las actitudes, y miles de asesinatos que la iglesia católica y los feudos occidentales les provocaron durante la edad media a través de, por ejemplo, las cruzadas.

No hay nada que agregar en ese aspecto. Lo que han sufrido no se lo doy a nadie. 

Con la misma convicción, este escrito va en contra del Estado de Israel. Un grupo de estructuras y personas que a pesar de toda esa historia de violencia y abusos, han terminado cometiendo las mismas atrocidades, las mismas brutalidades y la misma violencia que han sufrido. 

Hoy, toda esa violencia que han cometido desde los años cincuenta del siglo pasado ha germinado en odio y violencia. Y la sangre que están derramando hoy, les pasará la cuenta mañana. Si los diplomáticos no encuentran las palabras para disuadir al Estado judío, quisiera sugerir estas: 

Hoy, ustedes como Estado-Nación tienen el poder para acabar con esto, de una u otra forma. Ya sea por medio de las armas y la fuerza, como lo han hecho muchos otros imperios coloniales (incluido el nazi) que han reprimido con violencia cualquier tipo de disidencia política en sus territorios. Pueden hacerlo así y ganarse con justicia la creciente antipatía mundial en contra suya.

O pueden hacerlo a través de una decisión política que involucre la integración del pueblo palestino y la posibilidad de autonomía territorial y política real. Una solución pacífica para aquellos habitantes que tienen las mismas raíces históricas en aquel histórico territorio y que tienen iguales derechos que los judíos. Pueden hacerlo así, y ganarse el respeto y respaldo total de la ciudadanía global que está harta de conflictos, asesinatos y locura sin sentido, llevados a cabo por fanatismos ciegos y brutales.

Queda pues en sus manos. Por favor, suelten las armas para tomar la solución.





domingo, 22 de junio de 2014

Defensa Pública a la Estupidez Chilensis

Defensa Pública a la Estupidez Chilensis





A través de este medio quisiera hacer pública la defensa hacia los poco agraciados compatriotas que invadieron el Maracaná, el pasado miércoles 18 de junio, con ocasión del partido de Chile contra España para el mundial de fútbol de Brasil.

La historia y sus consecuencias son conocidas. Conocida es la condena nacional e internacional que se ha generalizado en torno a 88 chilenos delincuentes, cuya vandálica pasión ha ensuciado la imagen de nuestro país. ¿Por qué simplemente no pueden atenerse a comportarse como europeos de primera línea, a sujetos acorde a su capacidad de consumo que les ha permitido llegar hasta las tierras de la samba y el fútbol? ¿Por qué tienen que dejarnos mal parados? ¿Por qué tienen que echarnos al agua a los demás, que hemos sabido aparentar todos nuestros traumas culturales ante los ojos del mundo?

Mucho se ha dicho sobre lo que merecen estos individuos connacionales. Y ya que todos compartimos la condena, me parece que también alguien debe hacer una defensa a la actitud y comportamiento de estos (mal llamados según algunos) hinchas.

De partida: ¿Qué ha influido tan profundamente en estos chilenos que los llevó a estar encerrados en un bus policíaco, con la grave amenaza de podrirse en el sistema carcelario brasileño, tanto o más colapsado que el nuestro? ¿La pasión? ¿Desesperación? ¿Falta de o mala Educación o Cultura? ¿Patriotismo? ¿Agallas? Nada de esto. O tal vez un poco de todo eso. Pero principalmente creo que es un factor que de verdad espero no sea genético: La Estupidez.

La estupidez es un rasgo humano. Está presente históricamente desde que el homo sapiens llegó a la categoría "superior" de 'ser humano'. No importa el alto grado de nuestra ciencia o conocimiento, de nuestra moralidad o solidaridad. La estupidez es propia, ineludible e inseparable de nuestras sociedades.

Pero mucho me llama la atención que en nuestra sociedad chilena esté tan pero tan generalizada y tan a flor de piel. Espero no ofender a mis compatriotas porque, como chileno también, me siento tan solidario y parte - casi complice - de este mismo rasgo.

En primer lugar, y partiendo por lo más básico: ¿ Cómo cresta se te ocurre ir a Brasil sabiendo que la posibilidad de entradas para ver un partido es tan ínfima, que llega a ser más factible sanar de un cáncer terminal?

Lo segundo, ¿Qué te hace pensar que pasarte por la raja el sistema de pago de entrada allá va a ser igual de fácil que no pagar el pasaje del transantiago acá? En este país, muchas conductas delictivas son muy fáciles de superar con éxito y sin mayores consecuencias: conducir ebrio, meter bombas de ruido a los estadios, contribuir a la reducción de objetos robados, vender alcohol o cigarros a menores de edad, destruir las calles y plazas y ventanales con cada marcha, abandonar perros en la calle, lucrar con la Educación, cobrar intereses exorbitantes de forma unilateral, tener malas remuneraciones y horribles condiciones de trabajo, coludirse en los precios de pasajes o fármacos, concentrar los medios de comunicación o la generación de la energía eléctrica o la administración de las pensiones, o la democracia misma, etc. Todas estas conductas delictivas, o casi delictivas, no tienen mayor sanción ni legal ni social: Pero esto NO SIGNIFICA que en otros países sea igual.

Tercero: ¿Qué te hace pensar que la FIFA es distinta a la ANFP? Es cierto, la ANFP ha privatizado al fútbol chileno, con su mierda de canal CDF, sus precios de entrada a eventos deportivos excesivamente caros, y sus sistemas de torneo ultra pencas. Cada una de estas "innovaciones" ha sido aceptada por todos nosotros, pero lo que es peor: ha sido legitimada por nuestra estupidez al comprar la cajita, la conexión y pagando la 'nueva forma de ver el fútbol', como si fuera el manjar de nivel que se muestra los fines de semana, transformando también al deporte rey en un negocio lucrativo.

Y bueno, la Fifa por su parte no es igual a la ANFP. ES INFINÍTAMENTE PEOR... ¿Creíste hincha chileno que te iba a tener consideración a ti, maldito sudaca? Definitivamente eres más estúpido de lo que pensaba.

A todos esos hinchas, a los 88, les digo: debieron haberse quedado a ver el mundial acá en Chile. Acá nos salimos con la nuestra: quemamos buses, le pegamos a los chóferes, ensuciamos las plazas con papeles, vasos plásticos, botellas de vidrio, orina, fecas y semen. La hicimos toda - otra vez.

Es que sólo acá, sólo entre nosotros comprendemos y aceptamos la estupidez. Es nuestro mal y nadie lo sabe. Yo sospecho que está en nuestro adn, pero no he hecho ninguna investigación científica para confirmarlo. Sólo constato lo observado: somos muy estúpidos por vivir en este país y aceptar todas las huevadas que hacemos. Es nuestro mal social, nuestro trauma cultural. Es de todos, no únicamente de ustedes. Lo hemos creado y legitimado. Desde hace ya unos 40 años, en donde nos acostumbramos a resolverlo todo con golpes, con violencia, con represión, con lucha, con neumáticos quemados, con amenazas, con dinero, con trampillas, con triquiñuelas y vacíos legales, con capuchas, etc..

Y bueno, para ocultarlo, tuvimos que apuntarlos con el dedo, ya saben, hay que aparentar un poco. Vuelvan pronto, se les extraña, siempre nos hacen falta estúpidos como ustedes. Nunca somos ni seremos suficientes estúpidos en este país.



miércoles, 23 de octubre de 2013

martes, 28 de mayo de 2013

No hemos aprendido nada. A 100 años de la Primera Guerra Mundial



Hoy 28 de mayo, estamos a un mes de cumplir 99 años del famoso asesinato de Francisco Fernando, archiduque de Austria-Hungría, lo que dio paso a lo que hoy conocemos como la Primera Guerra Mundial.

Es verdad: el asesinato del príncipe fue una simple chispa, quizá más bien la excusa perfecta para que países que durante mucho tiempo acumularon combustible en Europa y en el mundo iniciaran un incendio completamente intencional a gran escala.

Hoy, 28 de mayo además, conocemos distintas noticias especialmente referidas a Siria, y los múltiples conflictos de intereses que las naciones hegemónicas del globo tienen en medio oriente.

Las notas: http://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2013/05/28/una-divida-ue-permitira-finalmente-que-se-arme-a-la-oposicion-siria/

y, http://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2013/05/28/rusia-la-ue-muestra-un-doble-rasero-al-levantar-el-embargo-de-armas/

o, http://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2013/05/27/francia-asegura-que-hay-pruebas-cada-vez-mas-fuertes-del-uso-de-armas-quimicas-en-siria/

FINALMENTE

Finalmente, a casi 100 años de esa guerra, puedo decir que NO HEMOS APRENDIDO NADA. ¡NADA! La beligerancia, la hegemonía de las armas en la solución de conflictos, la casi nula disposición a diálogos democráticos, la supuesta rabia acumulada, la quema de autos y micros siguen siendo muestras que los seres humanos somos y seremos la principal causa de la destrucción final de este planeta. Ningún meteorito, ningún mega terremoto, ninguna profecía ni nada externo será la forma en que la vida muera.

Y lo podemos ver: cantidad de asesinatos, genocidios, parricidios, guerras civiles, pruebas de armas, lucro con armas, etc., cada día, en noticias y en la cotidianidad del mundo.



sábado, 27 de abril de 2013

La cultura del odio

La Cultura del Odio


El profesor Moriarty, si vieron Sherlock Holmes II, lo dijo sabiamente: ‘el conflicto es inevitable. Ellos, en el fondo desean el conflicto…’; o algo parecido. Y eso lo podemos ver. Con motivo del mar, la población ha exacerbado su violencia verbal, si bien siempre ha existido. Más allá de las declaraciones de los gobiernos (todos), más profundo que sus motivaciones y estrategias políticas, se mece y crece el inconfundible monstruo de la intolerancia, de la mezquindad, de la discriminación y el egoísmo. Podrán torcer la historia: se podrá decir que hubo invasión o guerra; que hubo vencedores y vencidos, víctimas y victimarios distintos; y las culpas podrán repartírselas como les venga en gana. Pero jamás podrán cambiar el hecho que nos odiamos, simplemente porque nuestros Estados tienen nombres distintos. No hay ningún peso de la historia en esto, salvo el hecho mismo de nuestros odios.


¿Es que es acaso nuestra idiosincrasia así? Una extraña mezcla de ignorancia y dominación nos ha inculcado el valor del odio como el principal motor de las relaciones internacionales entre países limítrofes en esta área del mundo.  ¿Consecuencias de las guerras? ¿Los malos tratados? ¿La conquista española? ¿O es sólo parte de una cultura general latinoamericana? Llena de estereotipos, de descalificaciones, de esfuerzos  inútiles por establecer jerarquías entre seres humanos que, lejos de ser ‘normales’ (las jerarquías), son lo más anómalo y absurdo que existe en nuestra mentalidad opaca e ignorante.


Y creyéndonos solidarios, herederos de culturas prístinas, modernos y civilizados, sólo demostramos que no hemos aprendido nada, y que el ser humano es el motor de su propia autodestrucción. Mientras, el mar sigue siendo autónomo; ajeno a nuestras peleas, aunque siendo víctima de nuestro progreso...



domingo, 30 de septiembre de 2012

Rebelión



(Antedata: los versos escritos entre paréntesis y en cursivas, conviene imaginarselo como un susurro)


(Rebelión)
 
¿Y para qué quieres seguir viviendo?
Me preguntó la muerte.
Aquí, donde estoy sentado, escribiendo
ayer estaba con un cuchillo en mis manos;
Y su filo besó mi sangre,
helado beso que congeló mi llanto.

- ¡Hazlo! – me susurraba el viento,
- Hazlo ahora que nada te motiva,
ahora que ninguna razón en tus nidos se origina,
ahora que tus manantiales
están cerrados.
Ahora que tus ojos abiertos
por oscuridad están rogando.
Lánzate y fluye hacia mis brazos, hijo mío,
como lo han hecho tantos otros.
Hazlo tú que hoy no quiero moverme,
ir hacia ti me es agotador,
por favor, házmelo fácil.

Todo hasta ahí estaba frío.
La frustración y el hastío
me habían envenenado,
así como a otros, a esos otros
que ya han saltado al río.

Pero la fractura era inevitable,
y como un iceberg, me desprendí
de los hielos insondables e infernales.
Una chispa, horrible, un resorte que
intenta volver a su origen;
y fue más que una violenta reacción
tras un letargo largo,
más que el manotazo sobre el despertador,
y se resume en una pregunta:
¿Por qué como otros?

Ni me preocupé siquiera del daño causado;
sólo insistí en la tormentosa pregunta,
mientras las punzadas giraban a mi alrededor.
Mientras hormigas recorrían mi columna
haciéndome tambalear;
mientras cavilaba en mi conciencia
con la calumnia de la inocencia
acumulándose en mi nuca.

¡Dime! Viento-muerte-beso,
¿por qué he de hacerlo
como otros?
¿Por qué he de terminar
como otros?
¿Por qué no puedes venir por mí?
¿Tan poco soy también para ti? 

– Sólo otro pedazo de carne
– ¿ah, sí?
– Tarde o temprano me alimentaré de ti.
¡Óyeme! Es cuestión de tiempo.
Tarde o temprano mi beso te dormirá para siempre, 
                                                                                      (si es que no te convenzo primero).
No quieras presumir diferencia;
eres carne como todos los demás
 – Tal vez…
 – Lo eres, y lo son los decrépitos desteñidos,
cuyas arrugas babean por volver a ser rígidas:
a ellos les cumplo su deseo.

Son sólo carne las blandas y dulces avellanitas
que caen, rojos y calentitos, y que nunca alcanzan
a saborear otro hogar,
porque yo los saboreo primero.
Los son
                      (caaarrne)
las flores modernas y juveniles
cuyos colores son más brillantes
y muchos más que los que hay
en un arcoíris
– Qué sabes tú de arcoíris
– Sé mucho más de la vida que tú, niñito.
La he visto aparecer, crecer, madurar,
extinguirse, morir, renacer.
Apagarse y re encenderse.
No me vengas con lecciones.
Tú, que ni siquiera has aprendido a vivir.
Tú que ni siquiera logras darle
un valor a tu existencia.
Tú que no le hayas motivo a respirar.
Tú que me esperas cada noche,
que me deseas esperanzado cada vez
que retornas a tu almohada.
¡ÓYEME, QUE NO ERES NADA!
¡NO ME SUPONES NINGUNA DIFERENCIA!
Óyeme, que te amo más de lo que
amas tu mismo.
Ven a mis brazos, hijo mío…

– Si
– Sí, Ven
– Sí, tienes razón
– así es
– No soy nadie
– Claro que no
– Sólo carne; carne humana
                                                 (Ven)
– Terca, rebelde, impulsiva, indiferente…

Levanté entonces mi vista,
pero ya no oí a nadie.
Solté el cuchillo y lo cambié por un lápiz;
Dejé mi piel
y adopté esta hoja de papel.

Desde ayer.

                                                (como otros también lo han hecho)



viernes, 22 de junio de 2012

La Elección de la ideología y la Ideología de las Elecciones

Y esto pasa siempre. Acá en Chile, cada 4 años. Ya sea por gobierno local (municipales este 2012) o por gobierno nacional (parlamentarias y presidenciales en 2013), el ejercicio democrático del voto - que algunos hallan la máxima expresión de participación - da pie para innumerables otros ejercicios, espectáculos, cálculos, reflexiones, apogeos críticos, derroche de intenciones democráticas, promesas - oh si, promesas - y otros varios.

Y aunque a algunos nos moleste, son las elecciones el lado poco amable - por decir lo menos - de la política, esa tan despreciada, y tan mal comprendida por la ignorancia crónica de la humanidad. Por lo mismo, el periodo electoral está quizá a pocos pasos del autoritarismo. Ya diré por qué.

Es en estas épocas donde pierden importancia las ideologías rectoras de las agrupaciones políticas - esas que podríamos llamar partidos, pero que sin duda trascienden determinado colectivo institucional.  En estas épocas es cuando los cálculos, el pragmatismo conservador, y el pisoteo de las utopías se logran ver con tanta claridad, que el asombro es lo menos que se puede sentir - yo a veces siento un poco de asco.

El sincretismo político, expresado en forma de 'pactos electorales', es una práctica muy vieja que permite agrupar sintonías ideológicas de representación. Como herramienta precisamente de representación, es de hecho útil y hasta necesaria, toda vez que determinada ciudadanía (léase sociedad) no tiene clara las posiciones ideológicas de los candidatos - es decir, el desde dónde proponen, o en torno a qué se agrupan -  y cuyos contextos poco participativos, poco democráticos, poco cívicos (como el chileno) promueven la apatía y la aparición de populismos carismáticos 'preocupados por las necesidades reales de la gente'.

Ese último discurso representa una dualidad de un doble filo muy peligroso. Lo más importante es responder cómo. Ahí es donde las ideologías - desconocidas por casi todos - llenan de contenido las propuestas. Y ahí es donde el sincretismo político - los pactos - tienen la prioridad para modificar, ya sea leve o muy gravemente las ideologías de grupos - partidos - que tal vez  puedan ser afines, pero si o si son diferentes.

Ejemplo de esto tengo dos: Por un lado, la doble lista de candidatos a concejales de la Concertación, en especial, la conformada por los partidos 'chicos': PPD, PRSD y el PC, cuyo fin, entre otros, es 'desplazar a la derecha'. Me queda dando vuelta este objetivo. Me considero un férreo opositor a la derecha política, pero generar un pacto político para lograr esto, me parece una muestra de este sincretismo, que también he llamado 'La ideología de las elecciones'. Vemos acá cómo las utopías y las ideologías políticas de estos tres grupos son desplazadas por un objetivo instrumental que no tiene que ver con lograr establecer un programa - una utopía entendida en sentido amplio -  sino con excluir. Y que esto - es decir, excluir - sea una ideología propia de un partido, lo creo sólo del Partido Comunista.

Es este mismo conglomerado el que, justificándose sólo con la burda excusa de la instrumentalidad, el que más ha pisoteado sus orígenes, sus tendencias y su ideología. No dudo del gran aporte que se realiza a nivel de organizaciones de base y de movimientos sociales: pero precisamente este aporte es el más pisoteado cuando en época de elecciones, se alía con la Concertación, un conglomerado que ha mostrado ser muy poco amigo de ellos en los hechos y en el transcurso histórico de la transición. Y lo han mostrado una y otra vez. El último ejemplo fue el apoyo a Frei en las últimas elecciones, 'el mal menor', quien se mostró muy cercano a continuar el modelo que tanto ha defraudado a la población.

El otro ejemplo, lo muestra el PRO. Las excesivas ganas de darse a conocer, de transformarse en una alternativa al duopolio político, ha sido llevado también al contexto de las urnas. Hay toda una apuesta programática, de ideas y propuestas que quieren ser llevadas adelante y que reflejarían una ideología 'progresista' - concepto muy difuso, al cual no me referiré más que con ese concepto: difuso - y que serían las que 'Chile necesita'. Dentro de los discursos, aparece el tema de la renovación, del manoseado cambio, de la ética, de la inclusión, y otros etcéteras. Conceptos peligrosos por su ambigüedad.

Tanto se ha esforzado en incluir, que en época de elecciones engrosó sus filas con los hambrientos candidatos que tal vez nunca hubiesen tenido opción en sus anteriores contextos políticos. Esto puede representar un enriquecimiento, sino fuera porque aún el PRO no posee una línea ideológica más clara, que le de al concepto rector - progresismo - algo más de sustento y consistencia. Hasta ahora, cada uno considera cosas distintas de lo que eso significa - yo también, puesto que me he involucrado en él - y vemos una gran fauna política, y muy sincrética, todos dispuestos a pisotear los ideales que nos llevaron al PRO con el afán de comenzar a aparecer en las estadísticas oficiales. Muy por el contrario a lo que se ha hecho, el PRO ha sacrificado el periodo de construcción y de elección de ideología, y lo ha reemplazado por la pragmática ideología de las elecciones, muy a tono con los 'otros' conglomerados a los cuales mira como acabadas (aunque no sólo por el tema eleccionario, sino por temas también de ideología).

Como bonus track, tenemos a la derecha, la cual tiene dentro de sí un sector que se autodenomina 'una nueva derecha', cercana al centro, al liberalismo e incluso al humanismo. Pero este sector es aún minoritario, dominado aún por los más conservadores. Sin embargo, sorprende que en estas líneas se haya al menos hablado de reforma tributaria, e incluso de reformas políticas. Y así, se habla y se ha hecho como gobierno muchas cosas que traicionan un posible 'ADN' de la derecha. Vemos a Chadwick, Vocero de Gobierno, arrepentido de participar en el gobierno militar. ¿Con qué fin lo dice? ¿Desde cuándo está arrepentido? ¿Por qué lo dice ahora, en época de elección?

Muchas cosas están pasando hoy por hoy en Chile, en su contexto político. El peor enemigo de la ciudadanía, es la gran ambigüedad con que operan las maquinarias institucionales de los partidos políticos, puesto que lograr un cupo en alguna posición de poder, permite abrir la cancha a cualquier método para conseguir el fin. No importa si nos olvidamos de nosotros mismos, de nuestros discursos, de nuestra ideología; cualquier cosa es transable, esa es la máxima de la ideología de las elecciones.

Manifiesto político sobre la violencia



(Una antigua reflexión, a propósito de una quema de un bus)

"... La violencia surge como una modalidad irracional de regulación de las desigualdades sociales y de defensa de la propiedad privada, transformándose en algo natural y legitimado en el nuevo orden social..."
(Jorge Rojas, 2001. "Populismo de Mercadoe ilusiones ciudadanas. La participación como entrada tardía a la modernidad." En revista sociológica Sociedad Hoy, años 2000-2001. Concepción, Chile.)

¿Qué te parece la quema de un bus del transantiago? ¿Crees tú que eso (las barricadas, las capuchas, las piedras, la destrucción) es algo bueno? Son preguntas que la gente común hace para iniciar reflexiones, condenas o apoyos a tanto hecho 'vandálico' como se le suele tipificar a lo que sucede tras manifestaciones y marchas públicas. ¿Qué decir? ¿Qué pensar?


¿Qué se busca al preguntar? Ante eso, reflexioné lo siguiente, mi manifiesto sobre la violencia:

Quienes ejercen violencia, creen que son los primeros y/o únicos en creer que sus métodos y su violencia es la más justa. Muchos antes que ellos quemaron, mataron, destruyeron y violentaron creyendo que así construirían patria, libertad, igualdad, justicia o riqueza. Y muchos después de ellos se arrogarán métodos y prácticas de destrucción, muerte y violencia, proclamando que sus guerras y sus violencias son justas o necesarias.

He aquí, TODA VIOLENCIA ES LA MISMA MIERDA.

Incluso esa violencia divina que predican los apocalípticos cristianos

No puedo ni analizar ni condenar la quema de un bus, sino en la medida que puedo manifestar ambas cosas a la vez:

Toda violencia es un reflejo y una legitimación del sistema de mierda que hemos construido todos los chilenos (TODOS). Quien niegue esto está en su derecho de evitar responsabilidades, pero en mi derecho de criticarlo le diría que posee CERO (0) conciencia crítica y autocrítica social y política, y CERO sentido de solidaridad. Todos cargamos con la culpa de un sistema violento, unos con mayor responsabilidad que otros, pero todos igualmente culpables, todos igualmente complices.

Y sobre la quema de buses, me pregunto ¿Por qué nadie hace tanto escándalo cuando nos enteramos de los millones y millones de pesos públicos que se han desperdiciado en un sistema de transporte tan brutal y violento como el Transantiago? ¿Sólo porque no hay humo de por medio? El transantiago no sólo es un derroche de dinero público, sino que es un derroche de violencia pública pura y nadie se da cuenta de ello porque no hay ni humo, ni fuego, ni piedras ni guanacos involucrados.



Aún así, la quema no se justifica, porque ninguna violencia es más justa que otra. Lo que sí existe y hay que decirlo, es que hay violencias más tolerables que otras. Sin perjuicio de esto,  TODAS y cada una de nuestras violencias, a todo nivel, ES LA MISMA MIERDA.

Y con mierda quiero decir: brutalmente asqueroso.

He aquí una aproximación a un manifiesto político... he ahí mi posición.

sábado, 24 de marzo de 2012

Caída y Huida. Segunda Carta Abierta a Dios

Querido Dios:

Tal como finalicé en la última carta, tengo aún muchas cosas que decirte. Por ahora, quisiera escribir sobre mis últimos meses que viví cerca tuyo, en 2009, El cómo caí y cómo me levanté para huir. Aunque no sé bien cómo abordarlos.

Creo que partiré refiriéndome a ese periodo desde más o menos el 2005. Fue un ciclo de gran explosión espiritual, y de hecho es por aquel periodo que no puedo negar tu gracia ni tu existencia, más allá que alguien pueda argumentar que todo se trataba de una manipulación emocional a niveles psicológicos. Y tal vez tenga razón, no lo sé. Sólo sé que yo lo procesé - y lo recuerdo así - como experiencias valiosas de una manifestación cierta de una presencia mayor. Vi cosas que no muchos podrían explicar, que ni siquiera yo puedo, pero las vi, las oí, las sentí, las viví. Y no puedo desecharlas así como si nada. Es un punto obviamente a tu favor.

Sin embargo, cometimos el error de hacernos adictos, como congregación, a la búsqueda de ese tipo de relación. Sin lágrimas, sin saltos, sin que el servicio dominical se extendiera cuatro horas creíamos que algo andaba mal. Si, ahora creo que en realidad, nuestra relación contigo se definía por aspectos netamente emocionales, y por mucho tiempo creíamos que sólo así teníamos una verdadera relación. No obstante, el discurso era de buscar una relación espíritu-Espíritu.

Pero al mismo tiempo, debo reconocer, que intenté negar mis emociones. Desde el coro de la iglesia, y particularmente desde la batería, no se 'disfrutaba' mucho: no era mucho lo que podía sentir o llorar.Y las reprimía, pensando que así podría ser más 'espiritual y maduro', negando lamentablemente todo lo emocional que soy por 'naturaleza'. PRIMER craso error que me costaría más tarde mucho. Más de lo que hubiese querido.

Nunca tuvimos realmente, una escuela sobre eso.

Ni tampoco, sobre lo que realmente es santidad y lo que es la relación con el 'mundo'. Mi única defensa, siempre, fue el aislamiento (SEGUNDO craso error). Porque, ¿para qué quería relacionarme con la gente perversa y pecadora de allá, si acá tenía toda una familia que me amaba y que yo amaba? En sí, parecía perfecta tal lógica. Nunca consideré que esa familia se desintegraba por dentro sin que yo jamás lo advirtiera. Nunca, hasta que fue tan obvio, y tan tarde como para hacer algo.

Desde mi punto de vista, totalmente sesgado por lo demás, el culto emocional terminó destruyéndonos a todos... o a casi todos. Era muy bonito el domingo, pero el lunes siempre había que volver a la 'triste realidad': vidas no realizadas, sueños que no se cumplían, promesas que no llegaban.

Y el sermón. Monopolizado por un sólo hombre. Hilado alrededor de una noción tan capitalista de los sueños y las oportunidades. Max Weber tenía razón: el espíritu capitalista fue construido por la ética del protestante, aunque hoy bien podríamos decir que ese espíritu controla nuestra ética. Lástima que Weber no vivió para escribirlo.

Son muchos otros los factores que determinaron el que yo me fuera y me alejara de ti, pese a aquellos hermosos momentos. Particularmente, mi llegada a la universidad, fue una bomba de tiempo en mi espíritu, que lentamente fue influyendo, cada vez de manera más radical. Mi fe hasta entonces, se basaba en un fundamentalismo ciego: el cero cuestionamiento a las prácticas y a las prédicas; la obediencia irrestricta, sin una debida comprensión ni racional ni espiritual; y el necio chauvinismo etnocentrista que pretendía ser dueño de una única verdad sin la cual los demás 'estaban perdidos'. Fue entonces cuando conocí al relativismo, a quien he hecho mi compañero hasta ahora. Pensé que era posible abrirse al racionalismo científico, a eso que con tanto odio  llamé tantas veces 'la lógica humana' - como si la fe no fuese un tipo especial de lógica, ¡cómo si la fe no fuese un producto simbólico humano, el proceso mediante el cual resolvemos y asimilamos la experiencia con Dios! Tal vez me equivoque, como casi siempre lo hago. Pero me abrí hacia otras lógicas en un contexto que sanciona de manera a veces cruel tales conductas. Una caja de pandora.

Y en mi estúpido idealismo, pensé que era posible transitar por los límites de lo mundano, escuchando rock muy pesado (a lo que muchos por mucho tiempo me decían 'todavía escuchas eso', lo que yo traducía como 'cuándo comenzarás a ser un buen cristiano') , cuestionando Tus intenciones, incluso a la propia Biblia, acercándome a la tan diabólica política - y en particular, a la demoníaca izquierda - , asumiendo posturas políticas ¡que un buen cristiano jamás tendría! Eso me valió muchos roces. Eso me sirvió para darme cuenta lo sordos que son (yo también lo fui) en general los cristianos: nadie jamás quiso escuchar mis argumentos... alguien me dijo 'yo prefiero la oración' cuando le pregunté si estaba dispuesta a escuchar mis argumentos. En la otra carta abierta, alguien dijo 'no quiero debatir'. ¿Por qué? Porque la ética evangélica es la de entregar un mensaje, y más allá si se escucha o no, es Dios quien convence, negando así el enorme potencial que tiene la humanidad para convencer y demostrar el amor, tan sólo escuchando, tan sólo dialogando.

Es cierto, sin ninguna otra intencionalidad que agradarte...

Pensé que era posible hacer eso. Que era capaz de ser radical 'para Cristo'. Pero no pude. No lo fui. Porque además, comencé a sufrir de una tibieza crónica. Que comenzó levemente, pero de a poco se fue haciendo más y más obvia. El cansancio y el agotamiento espiritual y emocional. La continua negación de mi emocionalidad. Mi estúpido aislamiento incluso de otros cristianos. Mi inútil obsesión por lo que es 'maduro' y 'espiritual' y por ser 'distinto'. El drama de la pornografía y de las crecientes tensiones y deseos sexuales - reprimidos, prohibidos y censurables, pero presentes, muy presentes. El dolor a la incomprensión. Mi falta de entrega. Y no lo niego: es en concreto mi responsabilidad. No puedo desconocer las condiciones del entorno y las circunstancias, pero asumo la mayor de las responsabilidades en la decisión - si, decisión - de dejarte, finalmente. Este estúpido afán por ser responsable y 'maduro' (distinto) no me deja otra opción.

Y mi familia. La familia que lentamente me fue abandonando (y que posteriormente yo abandonaría también). No a mí, por cierto, no todo tiene que ver conmigo. Y hablo de la congregación de 'fieles' (¿qué irónico, no?). Pero de los casi 20 que llegamos a ser, terminamos siendo menos de 5. Y con suerte dos quienes asumíamos el peso de sostener una congregación dividida y agotada. Incluso de mis padres sentí ese abandono. Incluso del pastor. De mis amigos, los jóvenes, quienes todos se fueron buscando su propio bienestar espiritual - actitud muy sana, por cierto... ¡pero yo no pude! - lejos de una iglesia que se cayó feo. Y no pude porque tenía en mi mente arraigado un idealismo idiota, que me obligaba: 'yo no abandonaré. Llegaré hasta el final, hasta que ya no pueda volver a levantarme; seré responsable'... y estupideces como esas. Todo por asumir un liderazgo en la época más complicada de la congregación. Un liderazgo que consumió todo en mi: las fuerzas, la motivación, la fe en las promesas, el deseo de orar. El deseo de seguir.

Pronto, una vez que terminó todo; una vez que el pastor por fin renunció. Una vez que fui libre para decir 'mi compromiso ya no está en esta congregación'; una vez que asumí que perdí a mi familia; una vez que se fue todo a la misma mierda comencé a cuestionar toda mi relación contigo: Tal vez nunca en realidad me hablaste, sólo era mi propia subjetividad la que me convencía. ¿Crecí realmente en estos años? ¿Cuáles son los frutos que me quedaron? ¿Cuál fue mi aporte en el 'Reino'? ¿Qué realmente me quedó de esos años a lo cual aferrarme? Nada. NADA. No me quedó ninguna razón, ninguna relación, ningún fruto, ningún amigo, ningún 'alma salvada'; sólo recuerdos que ya no significan nada más que un dolor agudo en el espíritu... o no sé donde... Muchas veces con lágrimas en los ojos me he dicho que no sirvió de nada. Que yo no serví de nada. Que fue una irrecuperable pérdida de tiempo. Que perdí gran parte de mi juventud en vano.

Me fui herido y amargado. Herido y resentido con todos los que me abandonaron. Con la sensación de 'nunca podré perdonarte' hacia mi, hacia ellos y hacia ti, Dios, aunque en la usual lógica de temor (no miedo, aclaro), es imposible culparte de todo lo que pasó. Desde entonces asumí que tenía un puesto irrevocable en el infierno, aunque con el razonamiento que desarrollé en la carta anterior, el que me vaya al cielo o al infierno depende 100% de ti.

Me fui además traumado con la idea de liderazgo. Porque siempre creí que hacia allá me estabas llevando. Y la experiencia que viví hace ya 3 años como líder, no fue para nada estimulante. Ahora le temo. Ahora lo rechazo, pese a mis ganas de actuar, de hacer, de ejercer y liderar.

Y hoy... hoy estoy acá, con algunas luces de esperanza con respecto a una vuelta. Aunque ya nada podría ser igual. No podría olvidar todas mis dudas, mis razonamientos, mi auto-obligado caminar por los márgenes, mi habitar en los intersticios entre lo divino y lo demoníaco... Yo. Parece irónico, pero después de tanto tiempo intentando minimizarme y negarme para agradarte - así nos dice tu palabra, ¿no? el que niega su vida la ganará - finalmente, la primera y más obvia consecuencia de dejarte, fue retomarme. ¿Muy merecedor del lago de fuego, no?

Puede que dejarte hay sido la peor de mis decisiones. Pero fue totalmente mía. Y eso lo reivindico, y ante ello, siento una extraña satisfacción: hay algunos que te culpan a tí, y otros que culpan a los demás. Yo no culpo a nadie. Ni siquiera al Diablo. Asumo la responsabilidad y eso siempre me ha agradado. La intensa e inútil búsqueda por ser diferente: creo que se trata de eso.

En fin, eso es por ahora. Hay aún cosas por decir, en este afán por ser 'libre' de los fantasmas del pasado... y del presente.

martes, 14 de junio de 2011

X-Men y la eterna pregunta sobre la integración, la interculturalidad y la no-exclusión

Hace poco se estrenó la precuela de la saga de los X-MEN, llamada 'Primera Generación'. La película es muy buena, desde mi subjetivo punto de vista; buenos diálogos, imágenes, humor, acción, suspenso, emoción, ira, venganza, efectos, etc. Recomendable. 

Sin embargo, no soy crítico de cine, y este blog, si bien dedicado a la crítica, no se va a enfocar a criticar películas. Quiero tomarme eso sí, de la película, para desarrollar pequeñas reflexiones en torno a la eterna pregunta, adelantada en el título: ¿Cómo nos integramos? o de otro modo: ¿Cómo nos relacionamos?


La batalla de los X-Men tiene que ver con la humanidad, con aquella que rebosa en normalidad, y en diversos mecanismos de control que impiden que la a-normalidad (sin ningún juicio de valor incluido) pueda permitirse en la cotidianidad. Esta anormalidad está mucho más acá que telépatas, adolescentes inestables con rayos láser desde los ojos o compadres con adamantium en vez de huesos calcificados. No, no son mutantes. La anormalidad es tanto más sutil mientras más mecanismos de control tengan a su alrededor.













Y qué tenemos? Millones de personas estresadas, discriminadas, depresivas, inestables, excluidas que intentan reprimir tantas situaciones y hechos que representan, tanto para el mundo normal como para ellos mismos, situaciones y hechos denigrantes, indeseables y  anormales. Desde la estupidez de la raza hasta la aberración de la clase; desde la devoción hasta la opción de género. Es cierto: estas clasificaciones hayan asiento en las dinámicas culturales propias de la humanidad entera, y que han sido utilizadas desde que el mundo es mundo como pautas y reglas para intentar comprender un mundo tan real como abstracto, y por lo tanto, inaprehensible. Sin embargo, una vez que esas clasificaciones pasan a ser la única manera de diferenciarnos de la otredad, comienzan las pugnas de poder, las campañas del miedo, las exclusiones, y las guerras contra 'lo que no es igual'. 




Y entramos tras este párrafo, a un tema relacionado. Las preguntas sobre nosotros mismos. El ser humano puede estructurar su aprendizaje a través de la experiencia, el traspaso, la información y el contraste. Las preguntas sobre 'nosotros mismos' van más allá de un simple - ¿o complejo? - pensamiento filosófico existencialista. Tienen que ver con el intento de comprensión del mundo y de lo que nos rodea, lugar del que somos parte. Tiene que ver con el contraste, la experiencia y el traspaso de información: ¿Soy lo que el otro es? ¿Puedo verme reflejado en las acciones, apariencias o pensamientos del otro? Los tipos de respuestas dan lugar a la conformación de grupos, sociedades, divisiones tribales, clanes, naciones, confederaciones, partidos políticos, equipos de fútbol, etc. En esas respuestas y divisiones - necesarias desde el punto de vista cultural y antropológico para la existencia de relaciones sociales - sentamos las bases de nuestras normalidades y de las respectivas anormalidades.

Sólo cuando estas normalidades se sienten amenazadas, cuando los periodos de crisis asolan a ciertos grupos, cuando emergen las preguntas sobre identidades, cuando se llega a la conclusión de que sólo acabando con lo diferente, con aquello que idealizamos diferente, sólo entonces, llegamos a odiosos y extremos casos de genocidios, guerras, miserias, discriminaciones y exclusiones. Ejemplos hay muchos. Aunque la mayoría de los casos no son tan extremos: para no llegar a esos extremos, existen ciertos mecanimos - que en nuestras sociedades occidentales llamamos 'ley' - que regulan tanto la normalidad (y por lo tanto, la anormalidad) y aún los mecanismos de exclusión.

Queda otro tema, de índole más psicológico, pero igual de importante: la propia aceptación. Solemos aceptar la normalidad aún cuando nos quede chica, y solemos andar a cuestas con ella aunque sea muy pesada. No la discutimos hasta que constatamos que de alguna u otra forma escapamos a esa 'realidad'. Una vez constatada, comienza la mutilación (metafóricamente) de nuestra propia diferencia. Porque por lo general, nadie sueña con no encajar en el modelo; al contrario, rehuimos de los mecanismos que nos controlan y se cede ante las expectativas culturales y sociales que nos fuerzan, conciente o inconcientemente, siempre a lo establecido. Hoy, son cada día más los que toman conciencia de su propia diferencia, la exacerban, la defienden, la reivindican. No es que la oposición haya bajado. Las resistencias siguen en pie y la normalidad se sigue defendiendo porque por cierto, culturalmente, es necesario.




Este comentario intenta analizar el reflejo de la película (X-MEN para quien lo olvidó) sobre nuestras sociedades actuales. Es una crítica al cómo lo hemos estado haciendo, no una reflexión sobre cómo deberíamos hacerlo. Sólo me limitaré a esto: Cuando no hay autoaceptación, el mundo suele ser aún más cruel de lo que es. La autoaceptación no resolverá nuestros problemas de convivencia, de integración, de interculturalidad y solidaridad, pero si creo que contribuye a dar un poco de paz, aunque para Magneto 'la paz nunca ha sido opción'...



¿Cómo nos relacionamos, como seres humanos, todos y todas similarmente diferentes? Esa respuesta es de tipo político. Y si, soy partidario - ya no desde el punto de vista antropológico, sino desde el punto de vista político - de una mejor sociedad, más justa, solidaria, integradora y respetuosa de la diferencia. Y por supuesto, conciente de mis propias diferencias frente al mundo y mis pares.

martes, 23 de noviembre de 2010

Anti Oda al Dinero

Insoportable necesidad,
maldita adicción,
odioso discurso,
asquerosa verdad.

Hueles a odio, a violencia, a muerte, a segregación;
pareces amable, pero eres un demonio que seduce a la obsesión;
y esa no es toda tu verdad,                                                        
tienes aún mucha más monstruosidad
que nos impele a esta actual condición:
miseria, hambre, auto-destrucción

Naciste para al humano ayudar a fraguar,
el progreso, el orden, y la divina voluntad
sin embargo te torciste, y nos entorpeciste
un difícil camino seguir nos hiciste.

La historia de tu vida
es la historia de nuestro fracaso,
el respeto, la solidaridad, en nosotros
ya no hayan cabida;
por envidia, odio y rencor les hemos cambiado, 
sin tener la capacidad de querer
cambiar otra vez,
el rumbo alguna vez desviado.

Transformaste nuestra ambición
de sobrevivencia
en un enfermizo deseo de poder y codicia.
Cambiaron tu destino ¡Qué tristeza!
debido a la malicia
que en algunos creció como maleza,
como hiedra venenosa, como vino que envicia.



Nos hicieron creer en tu maravilloso y divino poder,
nos obligaron a pensarte como un padre protector,
a entregarnos a ti con fe,
sin cuestionar ni preguntar una razón.
Nos persuadieron que podías dar vida, educar, sanar,  
pero finalmente nos dimos cuenta del grave error:
traes muerte, ignorancia y enfermedad, 
a aquellos que explotas sin piedad ni consideración.

Oh! Dinero, no importa donde estés,
en Suiza, en el Riggs, o en la Fed;
no importa cómo te vistas,
de oro, de verde o de divisas;
no son los hombres los que te manejan,
eres tú el que en la bolsa los transas,
practicando dumping, o cualquier otra treta
monopolizando esclavitud,
con sueldos a la baja.


 >> Quiero más<<
¿Qué cosa, Dinero?
>>Más poder<<
¿Más del que tienes?
>>Aún no es suficiente<<
¿Pero hasta cuándo?
>>Por Siempre, nadie se dará cuenta, todos creen en mí<<


¡Terror! ¡Terror! ¡Terror por todas partes!
Reprimes y exprimes por venganza o por placer;
Tus ansias de poder no logran cansarte.
Robar y concentrar te queda por hacer,
destruir, ese es tu arte;
desatar crisis, construir guerras;
suicidar, violentar, y en tus dedos de oro atrapar
como presas de safari, como trofeos de caza en tu sala de espera,
hundiendo en la desesperación a pobres desgraciados sin identidad.

Levantas reyes, cuando te sirven;
los matas cuando la inflación lo permite,
construyes revoluciones o impones dictaduras
sembrando pánico y mano dura.
Inventas verdades;
mitificas a tus héroes y territorios
difuminas la información en tus canales,
nos engañas como un vil demonio...

Eres el virus que eliminará nuestra especie,
ni Skynet, ni matrix serán las razones, 
de la destrucción que se viene:
más violento que una bomba de neutrones,
codicioso hasta los dientes,
ambicioso y acaparador, nada se te impone

Ahora nada escapa a tu control;
si hasta para morir (para escapar de ti) es necesario dar tributo
adorándote a tus pies con toda pasión,
y así no perder la dignidad como difuntos.
Es que la vida, la dignidad, el honor,
la igualdad y el amor, están a la venta desde hace mucho.
Sólo quien sea capaz de pagar, y venderte su alma,
dices tu - aunque te equivocas -
tendrá gran calma.

Algún día todas tus mentiras serán reveladas.
así como tu falso cariño y tu hipocresía.
Tus dulces venenos, tus políticos en campaña,
tus billetes y bellas monedas serán destruidas,
Junto con todos los que en ti fervientemente creían.

>>Jha jha jha jha<<
¿Qué pasa, Dinero?
>>Lo hice otra vez<<
¿Qué cosa?
>>Destruí otra familia<<
¿Y qué mas?
>>Provoqué otra crisis; derramé más petróleo en el mar<<
¿Pero hasta cuándo?
>>Por Siempre, nadie se dará cuenta, todos creen en mí<<

No pretendas ser considerado
se que en cómo venderme estás ahora pensando

Y ahora, a ti te digo:

Te odio, a ti y a tus horribles vasallos
a los que sientas en sillones de oro, detrás de pueblos necesitados.
El hambre, la sed, la peste y la muerte serán por siempre
el sello de tu obra, la herencia a tu simiente.
No me importa tu falso progreso.
Ni ahí con tu ciencia abstracta y excluyente.
Me declaro un arma de calibre grueso,
dispuesto a perforar tus cuentas y reservas, todas las divisas 
que guardas en Suiza.

Dinero: Fuck you!!

Aquí estoy: aquí oponiéndome a ti,
a pesar de estar atrapado en tu infernal sistema sin poder salir.
Algún día dejaré de lado la ingenuidad de tu simplista verdad:
porque sin ti, estoy mejor,
porque sin ti, todo sería mejor
porque sin ti, podríamos existir...

Esta es tu verdad, tu realidad:
ERES BASURA, PAPEL INFLAMABLE
METAL FUNDIBLE;
PODER EXTINGUIBLE

...



** ESTE POEMA TAMBIÉN ESTÁ PRESENTE EN LA OBRA 'CUADERNO ABIERTO' LA CUAL PARTICIPARÁ EN EL CONCURSO DE POESÍA JUVENIL 'ARTHUR RIMBAUD'. TANTO COMO LA OBRA Y EL POEMA, ESTE BLOG ES DE EXCLUSIVA AUTORÍA DE roque atreides. **