Mostrando entradas con la etiqueta Estado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estado. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de octubre de 2015

Elecciones municipales y un sueño de ciudad

Si bien aún resta más de un año para las nuevas elecciones municipales, las aguas ya se mueven. El retumbar de la marcha de candidatos y candidatas hace mover, por poco, los gélidos témpanos del poder político. Suena, muy de fondo, apenas audible, la fanfarria grabada y medio rayada de la democracia chilena.

Es que el ruido del electoralismo soslaya cualquier discusión de democracia. Es fácil caer en la confusión del cuoteo con la práctica democrática. Y especialmente en lo referente con las municipales, es de especial interés ver que las propuestas de ciudad que expresa cada partido, movimiento y candidato, es de segundo orden, todo frente a la discusión de la cuota.

Y, por otro lado, está la idea que los cargos municipales - locales, territoriales - posicionan el proyecto nacional. Esto hace suponer que sólo a nivel central es posible construir, reconstruir o transformar los territorios locales.

Por eso, a través de este escrito, quisiera motivar a algún o alguna candidatx, cualquiera que quiera oír - o leer - el proyecto de ciudad que propongo.


CONCEPCIÓN: LA CIUDAD, LA INTERCOMUNA, EL POLO DEL SUR.

Si bien yo mismo soy de Talcahuano, quisiera ampliar un poco el proyecto de ciudad hacia el llamado "Gran Concepción", por razones más bien políticas que otra cosa. La discusión sobre qué queremos para Talcahuano es importante, pero está conectada indisolublemente a la discusión del qué queremos hacer con Concepción, el polo de nuestra provincia y región y, por qué no decirlo, del sur del país.

Hasta ahora, la región duerme como uno de los tantos territorios por administrar. Sólo le queda el atractivo de su nombre para los políticos de mayor peso nacional. En términos de desarrollo, de generación de riqueza, de empleo, de ciudadanía, de intelectualidad, de artes, ciencia o deporte, estamos bastante lejos de alcanzar un peso concreto y poderoso ante la soberana Santiago.

Nos es necesario como ciudadanxs de aquí, como pre-candidatxs de cualquiera de los espectros político-partidistas, y aún más, como progresistas del Biobío, generar un proceso de mayor identificación territorial con Concepción. Es por eso, que propongo dos sueños gigantescos que puedan usarse como idea fuerza, como bandera de lucha, como aglutinante, como marco general, y que al mismo tiempo, están en concordancia absoluta con los postulados generales y programáticos del partido progresista, (partido al cual adscribo).

El primer sueño de ciudad es este: Queremos que La Moneda se venga a Conce.

Poniéndolo así suena una locura, alejado del cierto pragmatismo que pueda derivarse del actual PRO; Un imposible dirán algunos, una pérdida de tiempo, dirán otros.

Sin embargo, nuestra lógica como partido parte de una definición federalista, cuyos núcleos territoriales posean un poder específico ante los centros de poder capitalinos. Además, uno de nuestros principios programáticos es la descentralización del poder político.

Como "biobistas", no podemos sólo aspirar a la elección de intendentes, o a la mayor atribución de los Cores, o a un candidato presidencial de la zona. Si queremos hacer épica, debemos aspirar a alcanzar lo imposible.

Es lógico además suponer que, si existe el Congreso en Valparaíso, pueda residir uno de los otros dos poderes republicanos en la otra ciudad más importante - al menos en el imaginario nacional - del país: Concepción. Si no es La Moneda, entonces, ¿Por qué no soñar que la plaza de tribunales se convierta en la plaza de la Corte Suprema?

PASANDO DE LO POLÍTICO-INMATERIAL A LA POLÍTICA DE CONCRETO...

Ese sueño está muy relacionado con logros inmateriales, intangibles. Es decir, que cambien las percepciones y símbolos inconcientes en el imaginario de la población nacional. Sin embargo, en este país es difícil sostener esos discursos y/o sueños, ya que es lo material, lo "concreto" lo que deja huella. Por eso, propongo otro sueño, quizá un poco menos imposible que el anterior, y es:

Las primeras olimpiadas en Chile, hechas en Concepción.

Este sueño no sólo tiene que ver con la concreción de ciertas obras de infraestructura, sino que con políticas deportivas de corto, mediano y largo plazo. Significa potenciar el deporte en cuanto currículum escolar, el formativo, y competitivo. Significa dar todos los espacios habidos y por haber para los deportes que sí han entregado satisfacciones para Chile. Implica además, cambios en los planes reguladores comunales; significa trabajo y alianzas público-privadas. Derivaría en inversión pública, en empleos, en movimiento económico; transformaría si o si la cultura de la basura, la limpieza del mar, la remodelación de plazas y parques. Ayudaría en la demanda de mejor infraestructura vial y, por lo demás, potencia la memoria, y la identificación territorial: entregaría a Concepción un hito actual y vibrante de su poder y peso específico en la historia nacional.

¿Por qué no?

No podemos renunciar a ser sólo un palo blanco para la política central. Debemos recuperar la política y lo político para nuestro territorio. Tenemos la obligación histórica de Ser el primer paso en la transformación de nuestra sociedad, de nuestro Chile, de nuestra Latinoamérica; el inicio de la frontera de lo imposible que se hace realidad.

Es por esta razón que la discusión por las cuotas electorales no puede pasar por encima de la discusión por el sueño de ciudad, el sueño de territorio que es necesario comenzar a discutir. Son estos sueños los que empujan a la ciudadanía, los que la empoderan y motivan a funcionar como tal. Las elecciones municipales son el momento perfecto para construir ese sueño desde lo local, desde los territorios que van formando comunas, distritos, circunscripciones, regiones. una nación. Sueños como estos entregan una línea común, un paraguas total que ampare a todxs nuestrxs candidatxs a los cargos de elección popular.




martes, 2 de junio de 2015

El Estado Terrorista me ganó


El Estado Terrorista me ganó.

El Estado terrorista infunde miedo a través de sus prácticas cobardes e impunes.

El Estado terrorista me atemorizó lo suficiente como para acatar su orden.

El Estado terrorista me ha amenazado mucho tiempo. No tuve más remedio que someterme

El Estado terrorista me inscribió en la lista de sus hijos normales. Pero me amenaza con borrarme si dejo de obedecer.

El Estado terrorista me dice: "No tienes derecho a sentirte bien sino haces lo que te digo"

El Estado terrorista me ha obligado a soportar horrorosos dolores de espalda y rodilla. Por ser pobre, e independiente, no tengo forma de acudir a los curanderos locales. Antes debo doblar mi bolsillo e inclinarme a sucios dioses de papel y cobre que imponen a la fuerza sus sanguijuelas en mi cuello.

El Estado terrorista me fuerza a regalar el fruto de mi trabajo a esas oscuras sectas: agujeros sin fondo, pútridas y hambrientas. Me quiere dentro de la cueva de Alí y sus cuarenta. Quiere que yo también justifique su cobardía y su impunidad.

Hoy me rendí. Entregué dinero a una Afp. Por fin podré ver un médico que me ayude con este maldito dolor de espalda.

El Estado terrorista amenazó mi bienestar. Me violentó con su ley. Me obliga a rendir tributo y pleitesía a una Afp para poder gozar de un poco de salud, la que además también debo pagar.

No tendría problemas en pagar, con un vago sentido de colaboración, por el sistema de salud público. El problema está en que he justificado con mi acción, basada en el miedo, la alianza mercantil del Estado Terrorista con desconocidos grupos de acumulación de la riqueza. Alianza que disfrazan de necesaria, adecuada, e incluso beneficiosa para mí.

¿Qué pasaría si mañana me accidento? ¿O si me muerde un perro con rabia? ¿O si el hijo de un congresista me atropella?  ¿O si me apuñalan por unas chauchas? ¿O si me pega el guanaco? ¿Cómo podría pagar un tratamiento, si estoy "fuera" del "sistema"? ¿Y si le sumo una precariedad laboral absoluta, al menos en mi caso? Terrorismo es el conjunto de aquellas acciones destinadas a infundir temor en la población. Hoy demostré que temo por mi vida. Temo por mi espalda. Por mi integridad física. Ese temor no proviene de mí. Proviene de la amenaza del Estado Terrorista. "Si no das tu plata a la "Administradora", morirás sin remedio".

Hoy me volví un poco más normal. Hoy estoy un paso más cerca de las expectativas de mi sociedad occidental.  Hoy veo con un estúpido optimismo el fin al dolor de espalda. Soy un poco más "alguien".

Maldición. También un poco más cobarde. Un poco más absorbido por el miedo que el Estado Terrorista me infunde. Espero valga la pena.

domingo, 31 de mayo de 2015

Asamblea Constituyente: Respuestas a S. Soto y J. Charney.

Asamblea Constituyente: respuestas a Soto y Charney.


Contexto:



He leído recientemente un diálogo abierto entre los profesores de derecho Sebastián Soto y John Charney, quienes debaten sobre posibles trampas bajo la consigna AC. Hay dos preguntas que parecen ser inquietantes para Soto, y que Charney busca responder, aunque no adecuadamente para mí. Luego, hay otra columna de respuesta desde Soto.

Para comenzar debo decir que soy partidario desde hace mucho de una AC. Desde que estaba en tercero medio aproximadamente, año 2004, creía intuir que el problema de Chile era constitucional y que ese cambio debía solucionar gran parte de nuestras problemáticas sociales. En ese tiempo era un pensamiento aislado, sin ninguna inscripción a ningún tipo de ideología clara o partido político, si bien siempre tendí a lo que se conoce como centro izquierda. Hoy milito en el Partido Progresista

Dicho eso como presentación, hay una cosa que concedo a Sebastián Soto: la izquierda suele tener pensamientos utópicos; pero lo que es peor, es que esas utopías son pensadas ausentes de complejizaciones. Es decir, y tal como dice Soto, “sus partidarios la presentan como un ejercicio deliberativo sin contratiempos en el que todos concurriríamos pacíficamente a expresarnos en libertad”. Construir una AC será un ejercicio complejo si llega a darse, ya que, si es como la proponemos, debería ser representativa en extenso. Y Chile es demasiado diverso en muchos sentidos, y no hay razón para impedir que minorías legítimas sean parte de esta Asamblea, siendo ello fuente de conflictos y debates que, eventualmente, impidan alcanzar acuerdos que a mí, como ciudadano adscrito a la izquierda, me gustaría alcanzar.

Esta afirmación, es el primer abordaje ante la pregunta  del sistema electoral de los representantes constituyentes. Para integrar la diversidad, me parece que deben asegurarse cuotas de participación por género, pueblos originarios, juventud, adultos mayores. Pero más importante, una cuota mayoritaria para ciudadanos sin militancia política, ya que esta característica es transversal. Según datos de una nota de emol.com, hasta 2012 sólo poco más del 5% de la población chilena militaba en un partido político. Esto deriva en que la fórmula para escoger al cuerpo de una AC debe ser proporcional.  

El problema es que tanto Soto como Charney, asumen que los sistemas propuestos (proporcional, mayoritario) conocidos como son hasta hoy en día son adecuados. No podemos volver a lo que fue el binominal; tampoco creo que un sistema de listas sirva. En definitiva, hay que buscar otra cosa. Otro sistema que cumpla con el requisito de la representación, sin caer en la anulación de las mayorías reales.

Cabe recordar que esta Asamblea debe tener muchas otras restricciones, en la búsqueda de ser legítima y representativa. Ya que se ha criticado la forma de construcción de la actual Constitución, la AC no puede convertirse en una extensión de la élite política y económica. Tiene que surgir de ciudadanos limpios sin intereses particulares. Ningún representante en esta Asamblea debería poder ser candidato a ningún cargo de elección popular en el futuro, incluyendo espacios de representación en gremios o sindicatos. Esto disminuye la tentación de poder que pueda surgir en un representante de la AC, asegurando una mayor legitimidad ética.

Respecto al funcionamiento del Congreso, hay que apuntar que no es necesario esperar una situación de crisis extrema, de guerra civil o de grave corrupción generalizada para recrear las reglas democráticas. En Chile lamentablemente es característico que ocurran reacciones ejecutivas y legislativas ante tragedias: se espera que pase algo grave para actuar. Esto deriva en leyes ambiguas con muchas falencias.

En otras palabras, el Congreso puede funcionar en paralelo. No es la idea entregar al país a un órgano todopoderoso, sea este ejecutivo o constituyente, como la última vez en donde un solo órgano gobernaba y legislaba. La única situación en contra de esto es el costo económico que puede surgir al costear una asamblea legislativa y una asamblea constituyente. Por esto, el tiempo de funcionamiento de la AC debe ser limitado.

Se equivoca Soto al asumir que el Congreso es el espacio adecuado para reformular la Constitución y las reglas democráticas. Actualmente, éste no representa ni a la mitad de la población en edad de votar. Su nivel de representación de mujeres y pueblos originarios es bajísima, y el cuestionamiento ético que tiene es a todas luces profundo. La única manera de fortalecerlo (como solicita Soto) es transformándolo en un nuevo espacio democrático, bajo nuevas reglas y bajo nuevos parámetros éticos, originados bajo un nuevo marco constitucional. A muchos millares no nos interesa que quienes han estado por más de 20 años en los sillones del parlamento se perpetúen y consigan apoderarse de la nueva Constitución; la AC se pide precisamente como espacio de participación para quienes han tenido pocas instancias de expresión y, lo que es más profundo, de decisión.  

Finalmente, no hay razón para creer que la AC, por tener el sólo nombre la hace especial y excepcionalmente más democrática que otro mecanismo. Pero tampoco hay razón para creer que una AC no pueda ser una vía institucional. Ante todo, son las reglas y las condiciones que se le impriman a la AC las que la harán diferente: legítima y representativa. Y lamentablemente (a mi parecer) ninguna regla hará del actual Congreso legítimo y representativo para construir una nueva Constitución. 

lunes, 28 de julio de 2014

Carta abierta a (sin esperanza de que sea leída por) autoridades del Estado de Israel

Carta abierta a (sin esperanza de que sea leída por autoridades del Estado de Israel)

Quiero ser claro. Me afectan todas y cada una de las injusticias, abusos y atrocidades que ha vivido el pueblo judío a lo largo de su historia. Particularmente el periodo de la segunda guerra mundial y su brutal y violenta locura  en contra de los judíos, me provoca una serie de sensaciones a favor del pueblo judío (y en contra de los fanáticos nazis); ero también me asquean las actitudes, y miles de asesinatos que la iglesia católica y los feudos occidentales les provocaron durante la edad media a través de, por ejemplo, las cruzadas.

No hay nada que agregar en ese aspecto. Lo que han sufrido no se lo doy a nadie. 

Con la misma convicción, este escrito va en contra del Estado de Israel. Un grupo de estructuras y personas que a pesar de toda esa historia de violencia y abusos, han terminado cometiendo las mismas atrocidades, las mismas brutalidades y la misma violencia que han sufrido. 

Hoy, toda esa violencia que han cometido desde los años cincuenta del siglo pasado ha germinado en odio y violencia. Y la sangre que están derramando hoy, les pasará la cuenta mañana. Si los diplomáticos no encuentran las palabras para disuadir al Estado judío, quisiera sugerir estas: 

Hoy, ustedes como Estado-Nación tienen el poder para acabar con esto, de una u otra forma. Ya sea por medio de las armas y la fuerza, como lo han hecho muchos otros imperios coloniales (incluido el nazi) que han reprimido con violencia cualquier tipo de disidencia política en sus territorios. Pueden hacerlo así y ganarse con justicia la creciente antipatía mundial en contra suya.

O pueden hacerlo a través de una decisión política que involucre la integración del pueblo palestino y la posibilidad de autonomía territorial y política real. Una solución pacífica para aquellos habitantes que tienen las mismas raíces históricas en aquel histórico territorio y que tienen iguales derechos que los judíos. Pueden hacerlo así, y ganarse el respeto y respaldo total de la ciudadanía global que está harta de conflictos, asesinatos y locura sin sentido, llevados a cabo por fanatismos ciegos y brutales.

Queda pues en sus manos. Por favor, suelten las armas para tomar la solución.





miércoles, 23 de octubre de 2013

Nuestra historia es una novela

Muchos científicos sociales concordarán conmigo: Son los contextos históricos los que van moldeando esto que llamamos 'presente'. En realidad, es al revés. Yo concuerdo con los científicos quienes ya han sostenido esto desde hace mucho, mucho tiempo atrás.

Esa introducción es suficientemente comprensible para continuar hacia donde quiero ir. Chile: Elecciones presidenciales/parlamentarias/core año 2013. Estoy seguro que muchos ya se han preguntado lo mismo: ¿Qué significa que haya tantas opciones presidenciales, muchas muy similares o de similar tendencia ideológica entre sí?  ¿Cómo podemos explicar a nueve personas que se arrogan la "verdadera representatividad" del pueblo chileno? ¿Acaso hay nueve pueblos distintos?

Hay en Chile una trayectoria histórica. Yo lo defino como una etapa histórica, y la podemos imaginar como una novela construida con distintas escenas que parece acercarse al final. Una etapa muy larga, que parece comenzar hace 50 años aproximadamente. A continuación, un relata de esta novela histórica en tiempo real. Luego, un poco más de discusión y crítica...

Un relato simplificado. Nuestra historia es una novela. 

Podríamos bien comenzar la novela con un "érase una vez", indicando a un pueblo muy lindo; pobre, pero muy lindo y lleno de recursos y potencialidades. Y que este pueblito era disputado por dos fuerzas antágonicas: el bien y el mal, el comunismo y el capitalismo: ¿Cuál era el malo y cuál el bueno? Nadie supo nunca. En ese entonces, aparece una fuerza política que convenció a la gente de ser una alternativa frente a las otras dos fuerzas. Decía de sí misma que representaba lo mejor de cada una. La gente de Chile parecía buscar algunos cambios, buscaba aprender nuevos caminos y mirar otros horizontes. Así que esta nueva alternativa, la DC, llega al poder y comienza, efectivamente a caminar por otras sendas que antes eran tabú para la aristocracia y la nobleza del país. 

Lamentablemente al parecer, la DC no pareció suficiente. O es que tal vez la gente sólo amaba a Frei Montalva y no a la DC. Todo indica que hubo una curiosidad mayor, un deseo de seguir caminando y no estar parando a cada rato. Un grupo de este pueblo inventó entonces una maquinita llamada UP. Era una máquina no muy grande, que no a todos les gustó, puesto que poseía ciertas armas de doble filo. Además de que se parecía mucho mucho a esa cosa llamada comunismo. Sin embargo, fue suficiente para que llegara al poder e iniciara nuevas sendas, buscando otros horizontes en territorios algo oscuros.

La tercera escena comienza violentamente. Es de las partes más tristes de la historia chilena. La maquinita UP terminó siendo destruida, y muchas de sus partes, engranes, tuercas, cables, etc., fueron también reducidas a polvo. Una nueva maquinaria había sido puesta a prueba, mucho más letal y con dobles filos más peligrosos aún. Pero a los operadores de esta otra máquina, muy cercana a esa cosa llamada capitalismo, se les olvidó romper también el manual de la antigua máquina. 

Sin embargo, costó mucho para que algunos trabajadores lograran articular y conseguir los materiales para volverla a construir. En tanto, la maquinaria capitalista puso en marcha un ambicioso plan para evitar que los materiales usados antiguamente fuesen encontrados otra vez, y para que sus propios componentes, manuales y operadores inundaran las ferreterías sociales, ideológicas y políticas del pueblo de Chile.

La cosa les funcionó muy bien en principio: los antiguos materiales no eran encontrados; pero el antiguo manual estaba aún ahí, ya lo estaban entendiendo, y en su desesperación, comenzaron a utilizar materiales alternativos, reciclados, reutilizables, sintéticos, etc. Inventaron una nueva máquina, distinta a la de la UP, pero dijeron, en buen chileno: "es lo que hay". La cosa es que funcionó, la echaron a andar, y lograron llegar al poder y dejar obsoleta a la maquina de la derecha militar. "Concertación", le pusieron. Da inicio la cuarta escena, con la justicia en la medida de lo posible, y la democracia escasa, esa de los acuerdos.

Todo iba bien: la maquina funcionaba; con problemas, pero lo hacía. Permitió llegar a muchas cosas. Se avanzaba incluso con antiguos materiales reciclados y reutilizados de la UP, como eran el PS, el PPD y el PC. De tanto en tanto, la derecha militar rugía, pero ahora podemos decir que eran más bien los últimos sonidos de un motor que ya se echaba a perder y cuyos repuestos estaban descontinuados. La cosa es que el pueblo de Chile, comenzó nuevamente a curiosear por ahí, a mirar los antiguos caminos, a soñar con los otros horizontes, a experimentar con nuevos materiales y construyendo nuevas mini-maquinitas.

La quinta escena comenzó a fines de 2009, en donde los viejos operarios de la maquina llamada Concertación, perdieron el control con su excesiva moderación y su abundancia de trabajadores buenos para sacar la vuelta. Llega un nuevo administrador, uno que si bien se parece a los operarios de la derecha militar, incluso que trabaja con ellos, le gusta la maquina alternativa, o eso es lo que parece. Pero la gente de Chile parece estar arrepentida de colocar a este último administrador, y comenzó a añorar a la jefa anterior. Los anteriores operarios se soban las manos, puesto que saben que podrán volver a tocar los controles de la máquina. Ahora prometen hacer mantención y renovar varias partes de la máquina, ya que de pronto, comenzaron a aparecer materiales nuevos, refinados, muy similares a la cuasi épica UP. Y la gente de Chile se siente feliz, porque añora un cambio, la curiosidad nuevamente la ha llenado y quiere explorar esos nuevos caminos. La anterior jefa les está ofreciendo un camino seguro, con herramientas que evitan todos los peligros y los filos que tenía la UP. A esta maquina la han denominado "Nueva Mayoría", pero de nuevo no tiene mucho, a decir verdad.

Uno entonces se pregunta si el pueblo realmente le satisfará ese camino propuesto, o realmente aman sólo a Bachelet, no a su máquina - tal como lo hicieron con Frei Montalva. La sexta escena está por comenzar, no se puede saber a ciencia cierta si es la última, o si es el preludio para una más. 

El contexto obliga


Desde hace tiempo que cuestiono muy íntimamente a cada proyecto político que declara representar al pueblo de Chile. Si esto es verdad, nuestro pueblo es bastante más heterogéneo que lo que parece, puesto que nueve candidatos declaran lo mismo - al menos en hechos - y esto sin contar con el fantasma de la abstención, que bien puede personificarse como el décimo candidato. 

¿Qué más? Lo otro que sorprende es la similitud de los domicilios políticos de las candidaturas y los proyectos. Podríamos decir que cinco candidatos son de izquierda o de centro izquierda. Pero más allá de esto, parece haber concordancia en muchas otras aristas que desde hace mucho rato rondan en la misma ala política: reforma tributaria, reforma al sistema de pensiones, reforma educacional y de salud con tal de garantizarla como un derecho por parte del estado, nueva constitución, reformas políticas como el binominal, etc. Detrás de todo esto hay un miedo muy visible de sectores conservadores respecto a las posibles consecuencias de estas propuestas, supuestamente basadas en "hechos" y "realidades" internacionales. El colapso de varias economías europeas que exactamente aseguraban estos "derechos fundamentales" a cada ciudadano y ciudadana (e incluso inmigrantes) son ejemplos claros - en palabras de la derecha y aún de la izquierda conservadora - que indican que esas propuestas, liberales, libertarias, riesgosas, radicales, son causales de ese fracaso. 

¿Será cierto? ¿Será que el triunfo del capitalismo es ya absoluto, y que cualquier intento de cambio detonará un conflicto económico y social automático? Me parece que esto último es absurdo. Los conflictos no son automáticos, no se trata de un sistema completamente automatizado; no, hay responsabilidades humanas de tipo políticas claramente que no sólo competen a los Estados de bienestar, sino también a sus opositores.

De todas maneras hay un detalle que los opositores a estas ideas omiten a veces de manera descarada: exactamente, el contexto histórico. Podrán tener toda la razón: tal vez estas ideas sean imposibles en el actual escenario global, y que en sí mismas conllevan el riesgo de la destrucción social, política y económica. Sin embargo, el pasado reencarnado en el presente reclama explorar ese horizonte, transitar por el camino truncado en la tercera escena y experimentar en carne propia los riesgos y las potencialidades benéficas del mismo. Y el futuro parece definir esta tendencia, esta curiosidad social respecto a las posibilidades de una transformación profunda en nuestro territorio. 

Para terminar, una frase de Ortega Y Gasset, de quien se desprende gran parte de este texto: "... La diferencia numérica... es de aquellas diferencias cuantitativas que, según Hegel, se convierten automáticamente en diferencias cualitativas..." (En: La rebelión de las masas: 170). Veremos si la votación de noviembre realmente se volverá en una real expresión de esa necesidad de transitar hacia un nuevo Estado. Veremos si los números de noviembre pueden traducirse en una diferencia cualitativa que nos impulse a llevar a cabo las transformaciones que - todo indica - muchos queremos realizar.






martes, 10 de septiembre de 2013

40 años: un golpe, una dictadura, y una transición sin fin.


Para ser claros...

Para ser claros: NO viví el golpe militar. NO viví en dictadura. NO viví con Allende. NO tengo ninguna conexión con detenidos desaparecidos. Se podría decir que soy hijo de la Democracia, criado en la década de los 90.

No, no he vivido lo que vivieron los viejos y adultos: la represión, las colas, la muerte, el exilio. Y no lo deseo. Pero si puedo decir una cosa, una verdad, una gran verdad: HE VIVIDO BAJO LAS CONSECUENCIAS DE LA DICTADURA.

He vivido todas y cada una de las políticas que se crearon en los 17 años de gobierno militar, esas que han implementado un modelo, un famoso, manoseado, odiado modelo: el neoliberal. Tengo 25 años, y todos ellos han sido bajo el régimen implementado en dictadura y profundizado en democracia. Todo esto: desde una constitución de élite; leyes orgánicas de acero, o más duras, como el binominal o de educación; predisposiciones políticas y económicas a la sacralización del crecimiento económico, a la conceptualización de todo ámbito y/u objeto como fuente de ganancia, y a un cierto desprecio por la equidad.

Para ser claros, durante 23 años nadie ha sido capaz de construir un verdadero proceso de transición que deconstruya el modelo, el cual, por supuesto, es en gran medida un resultado cultural que devino de la imposición de ciertas relaciones sociales. La idea de la individuación, de que cada persona se las arregle como pueda, de que cualquiera - no todos - pueda acceder a niveles más grandes en términos adquisitivos, de que cualquier problema dependerá siempre de una estructura monetaria personal y no de un régimen solidario colectivo, de que cualquier cosa o acción puede transformarse en la ganancia para algunos, obviamente impacta en las formas en que las personas racionalizan y proyectan sus experiencias y sus relaciones sociales con las otras personas, las organizaciones e instituciones.

Estos 40 años de conmemoración del golpe militar, no sólo debemos recordar lo que pasó un día en especial,  sino todo lo que vino después: 17 años de dictadura y 23 años de transición que, por lo que se ve, no tiene un fin cercano.



De la dualidad aceite / agua.

A todos quienes hemos vivido desde la época post segunda guerra mundial se nos ha clasificado como capitalistas o como comunistas. Más allá de la invención del tercer mundo, Chile no ha escapado  a esa dualidad, que se profundizó con el Golpe de Estado. A partir de entonces, 'o con nosotros o contra nosotros'. Obviamente los asesinatos, los odios, las armas, la represión, contribuyen notoriamente a la segregación social, tanto o más que cualquier estructura socioeconómica. Esto se ve aún en nuestra política y en nuestros partidos políticos, en los cuales aún subyacen 'trapitos' que continuamente salen al sol.

Sin embargo, a quienes no vivimos la época, se nos insiste en integrar en la segregación, en la tormentosa mezcla del aceite con el agua, sin importar si las nuevas generaciones queremos insistir en ser parte de algún bando o no. Lo que quiero decir, es que tales bandos se arrogan nuestra representatividad a priori sin hacer ningún esfuerzo en representarnos realmente.

Para ser claros: me considero opositor a una ya pasada dictadura, así como me siento parte de las voces que piden verdad y justicia. Me indignan las torturas, las violaciones, la violencia: las hechas en Chile, o en Siria, o en Ruanda, o en Guantánamo, o en la Araucanía, o en el Tíbet. Pero también me indigna la hipocresía de quienes se hicieron cargo de la transición, quienes hoy pretenden imponerse como el único cuerpo organizado que se opone - como el aceite al agua - a los legítimos inventores del ya mencionado modelo. En especial, cuando ese mismo cuerpo se ha encargado de mantener y profundizar al molesto modelo tantas veces mencionado.

La leyenda de Allende

Y a 40 años de tantos hechos dolorosos, indignantes y polarizantes, surge una figura con muchos matices de leyenda, idealizada, reificada como la máxima expresión de una izquierda marxista a la antigua - en su variante democrática - tanto como la máxima figura de una política realmente opositora al capitalismo. Lamentablemente para él, sus seguidores, y los que se sueñan sus herederos, el problema con Allende es que no fue representativo. Si bien ganó las elecciones legítimamente, lo hizo según las reglas de la época, vale decir, sin la necesidad de ganar por un 50 + 1, sino por mayoría relativa (sistema electoral mayoritario uninominal). Esto definitivamente fue su más grande problema: la poca representatividad de su proyecto.



Demos el salto

Pero, ¿De qué depende dar el salto hacia una nueva etapa histórica? No es fácil. Es necesario realizar acciones políticas, acciones sociales, acciones temporales. De las políticas, una es fundamental: NUEVA CONSTITUCIÓN. La forma y el fondo contribuirán a establecer la velocidad que las acciones sociales se llevarán a cabo. Mientras más representativa y participativa sea esta nueva constitución, mayor velocidad adquirirán las acciones sociales que renovarán las formas de relación entre las personas, entre las colectividades, entre las instituciones. Con mayor calma y mejor armonía transcurrirá el tiempo que también es necesario para dejar atrás esta etapa histórica.

Esta es la principal razón, el mayor porqué de apoyar un proceso de Asamblea Constituyente, y se puede resumir en una sola palabra: Inclusión. ¿Se debe incluir a quienes violaron los derechos humanos y/o a quienes les apoyaron positivamente? Yo diría que no, así como tampoco se incluyen a personas convictas. ¿Deben incluirse gente de la UDI o RN, agrupaciones políticas cercanas al modelo y a los violadores? Yo responderé ¿Por qué no? Una discriminación a priori nos vuelve inmorales y segregacionista. Porque para ser claros, no todos ellos fueron parte de la dictadura. Sin embargo, es difícil distinguir entre quienes apoyaron al régimen militar positiva y activamente y entre quienes se vieron o se sintieron forzados a hacerlo. Es un tema de ética muy complicado, que yo no puedo abordar en toda su magnitud.

Para finalizar, citar alguna frases intelectuales. Ortega y Gasset, en el libro "La rebelión de las masas", da una posición respecto a la idea de nación y de Estado. Este último "... empieza cuando se obliga a convivir a grupos nativamente separados. Esta obligación no es desnuda violencia, sino que supone un proyecto iniciativo, una tarea común que se propone a los grupos dispersos..." (125). La unidad de un estado depende no sólo de una historia, un territorio o un idioma común, todas cosas preexistentes y por así decirlo, pasadas. "No es la comunidad anterior, pretérita, tradicional o inmemorial... la que proporciona título para la convivencia política, sino la comunidad futura en el efectivo hacer. No lo que fuimos ayer, sino lo que vamos a hacer mañana juntos, nos reúne en Estado..." (131). Estas frases son decidoras con respecto a nosotros, herederos de una contaminación de odios e iras, separados aún por 40 años de injusticias, atropellos y escasos esfuerzos de representatividad y democracia participativa.

Una Asamblea Constituyente, hecha de cara a la ciudadanía y a los diversos grupos de población del país, aseguran una participación, un esfuerzo y respeto mutuo, y un sentimiento de pertenencia respecto al Estado, a la diversidad de la nación, y una superación de esta etapa histórica en la que aún vivimos.



sábado, 27 de abril de 2013

La cultura del odio

La Cultura del Odio


El profesor Moriarty, si vieron Sherlock Holmes II, lo dijo sabiamente: ‘el conflicto es inevitable. Ellos, en el fondo desean el conflicto…’; o algo parecido. Y eso lo podemos ver. Con motivo del mar, la población ha exacerbado su violencia verbal, si bien siempre ha existido. Más allá de las declaraciones de los gobiernos (todos), más profundo que sus motivaciones y estrategias políticas, se mece y crece el inconfundible monstruo de la intolerancia, de la mezquindad, de la discriminación y el egoísmo. Podrán torcer la historia: se podrá decir que hubo invasión o guerra; que hubo vencedores y vencidos, víctimas y victimarios distintos; y las culpas podrán repartírselas como les venga en gana. Pero jamás podrán cambiar el hecho que nos odiamos, simplemente porque nuestros Estados tienen nombres distintos. No hay ningún peso de la historia en esto, salvo el hecho mismo de nuestros odios.


¿Es que es acaso nuestra idiosincrasia así? Una extraña mezcla de ignorancia y dominación nos ha inculcado el valor del odio como el principal motor de las relaciones internacionales entre países limítrofes en esta área del mundo.  ¿Consecuencias de las guerras? ¿Los malos tratados? ¿La conquista española? ¿O es sólo parte de una cultura general latinoamericana? Llena de estereotipos, de descalificaciones, de esfuerzos  inútiles por establecer jerarquías entre seres humanos que, lejos de ser ‘normales’ (las jerarquías), son lo más anómalo y absurdo que existe en nuestra mentalidad opaca e ignorante.


Y creyéndonos solidarios, herederos de culturas prístinas, modernos y civilizados, sólo demostramos que no hemos aprendido nada, y que el ser humano es el motor de su propia autodestrucción. Mientras, el mar sigue siendo autónomo; ajeno a nuestras peleas, aunque siendo víctima de nuestro progreso...



jueves, 1 de noviembre de 2012

Abstencionismo: o la interpretación de otra expresión


El ánalisis estadístico es claro. Más del 50% del electorado posible en Chile NO fue a votar. Datos que fácilmente pueden ser extraídos de la prensa, indican que en realidad la cifra puede ser redondeada en el 61% de abstención.

A partir de esta sola cifra, se puede especular acerca de la real representatividad de las autoridades elegidas, además de los significados e interpretaciones que se pueden hacer de los triunfos y derrotas, así como de las actitudes, expresiones y opiniones de la dualidad abstención/participación.


Del cambio
|
________|________
|
|

Siendo sincero, yo nunca he sido partidario de la inscripción automática y voto voluntario. Yo me inscribí voluntariamente y acepté desde ese momento la obligatoriedad de ese acto a perpetuidad. Estaba dispuesto a ser participe de un sistema, el eleccionario, el cual siempre ha estado lleno de contradicciones. No se escogen pues programas ni ideas, sino refractarios reflejos de representatividad, o dicho de otro modo, personajes que interpretan y/o se aproximan a los ideales de cada uno. Sin embargo, la participación ya era relativamente voluntaria en ese aspecto, y se podía medir un interés relativamente real (excepto en los casos de jóvenes que eran obligados a inscribirse para ser parte de alguna institución de las FFAA y de Orden).

En cambio, la inscripción automática y el voto voluntario plantea la posibilidad de la dispersión y de "la paja". Soy crítico y pesimista respecto de la humanidad y del "carácter chileno", si existe tal cosa. Y al "chileno" como tipo ideal, es necesario presionarlo para que funcione, de lo contrario, preferirá siempre "tirarselas". Sobre todo sus jóvenes. Sospechaba ya desde hace mucho, que este escenario se daría en este tiempo. La abstención, la posibilidad de la paja, todo eso se hizo una realidad de la cual ahora hay que buscar la interpretación más adecuada.

De las interpretaciones al abstencionismo.

Antes yo también era de los que pensaba: "si no votas, no opines". Creo que antes tenía mucho más sentido esa frase, cuando la posibilidad de entrar al juego electoral era voluntario y no inevitable como ahora. Antes existía la posibilidad de estar al margen del sistema voluntariamente, y allí cobraba sentido el "si no participas, no opines", sobre todo en relación al accionar de los famosos políticos. Hoy, sin embargo, es inevitable estar dentro de este sistema. Nos atraparon a todos, por así decirlo. Pero la regla del juego es que ahora el acto de votar es voluntario. Es decir, el voto hoy es una acción que está libre de otras acciones impositivas (o de coacción a la reciprocidad), por lo que el "abstenerse" es en realidad algo permitido. Es, en definitiva una forma válida de expresión política. El problema es que esta expresión no tiene aún un cuerpo definido. No sabemos, sino que especulamos el significado de la abstención. No sabemos cómo encauzar, cómo definir, cómo interpretar, cómo representar esta nueva forma de expresión. ¿Descontento? ¿Paja? ¿Desinterés? ¿Falta de tiempo? ¿Miedo? ¿Desinformación? ¿Desencantamiento? ¿Falta de Educación Cívica? Nadie lo sabe en su generalidad.

Hoy, me parece que el "si no participas, no opines" carece de sentido, puesto que todos ya participamos del juego electoral por el sólo hecho de tener 18 años. LA ABSTENCIÓN ES PARTICIPACIÓN. Es también una forma de expresión, válida incluso en el parlamento, o en las votaciones de Asambleas estudiantiles. Sea por el motivo que sea, hay una opinión, la cual posee tantos matices como ciudadanos que no fueron a votar. El desafío de los analistas, de los políticos y de los ciudadanos mismos es descubrir en qué consiste esa opinión.

Y como toda opinión, esta puede ser contraargumentada y, por decir algo, convertida.


A falta de algo más de un año para la siguiente elección, el esfuerzo debe estar centrado en el campo de reconocer los diferentes matices de esta nueva opinión y contrarrestarla vía argumento y programa.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

¿Y Por qué el 11 de Septiembre lo recuerdo?

EN RESUMEN: mientras no cambie nuestra manera de hacer vida social - un cambio cultural - esa que se relaciona directamente con los productos heredados por la Dictadura, debemos seguir recordando el Once de septiembre amargamente.

.-.
Este día once de septiembre de dos mil doce, ha sido sin duda un día amargo en general, con la muerte del sapito Livingstone y la derrota de la selección por 3-1 ante Colombia. Pues bien, históricamente para Chile ha sido un día amargo de vivir y recordar, al menos, desde 1973.

Algunos dirán con razón "eso ya pasó", "no volvamos al pasado" o "no miremos hacia atrás". Con todo el optimismo del arcoiris, de la Alegría que venía, del crecimiento económico, del disfrute del capitalismo, con las opciones mayores para consumir casi lo que sea por parte de quién sea: totalmente. Es una contradicción total; por un lado, vernos y creernos en los límites de un 'Desarrollo' divinizado, nuestra gran meta. Por otro, tan llenos de insatisfacción, de indiferencia, de agresividad, de deseo... Una sociedad que permite una total psicopatía esquizofrénica, inentendible y angustiante.

Y es cierto, "eso" ya pasó. "Eso", que se llama golpe de Estado; eso que se llama dictadura, eso que se llama violencia. Si, ya pasó. Ya más de 22 años van desde que se acabó. ¿Por qué aún hemos de recordarlo? ¿Por qué hemos aún de quemar neumáticos, escribir columnas, entrar en polémica?

Simple: La Dictadura se ha prolongado a través de las más diversas formas hasta el presente, generando focos de injusticia, violencia, desigualdad, y de perversión cultural, expresada esta última en el miedo al otro, en el hiper consumismo, en el deseo desenfrenado de poseerlo todo, y en una forma agresiva y violenta por demostrar cierto tipo de superioridad.

La Dictadura no nos dejó eso, claro está.  Nos dejó un modelo que se decidió en su momento seguir aplicando. En esto, la Concertación debe responder. ¿Era lo más adecuado, para evitar un re-levantamiento de los militares? Sólo especulación. ¿Se podía hacer otra cosa? Tal vez sí, tal vez no. Pero se hizo. El modelo se prolongó. La figura del dictador Pinochet se extendió no como una sombra, sino que como una imagen clara y presente en la vida política y social del país. La famosa libertad aún estaba saliendo del shock, o más bien, seguía entumecida tras años de represión y tortura (dicho esto con el menor prejuicio y resentimiento posible, aunque aún así, con algunas capas de rabia y molestia, lo reconozco). Fue ahí, más o menos, cuando comenzó a abrirse el cascarón de esta nueva cultura en Chile. La entrada masiva de bienes y servicios, los accesos a créditos y la posibilidad del endeudamiento a largo plazo, la posibilidad cierta de 'ser más que los padres', de comprar la deseada coca cola, de conducir un autito, de comunicarse mediante un ladrillos - perdón, celular - etc., marcan un camino mucho más que sólo económico: se transforman en una manera de hacer vida social


Esto es análisis viejo, ya hecho por varios. No estoy dando ni diciendo nada nuevo. Lo importante es que mientras siga habiendo focos de injusticia, desigualdad, violencia y perversión cultural que podamos relacionar con el modelo neo-liberal heredado por la Dictadura - el "eso" - tendremos que seguir recordando amargamente cómo un día fue violentamente implantada una manera de hacer vida social. Una en donde la solidaridad es una fantasía televisiva; una en donde el consumo es la principal razón de nuestros actos; una en que siendo agresivos y violentos podemos hacernos escuchar y vernos superiores que otros; una en donde siempre son 'otros' los que tienen responsabilidades y culpas; una en donde la violencia es justificada como la única y soberana forma de expresión, diálogo y cambio.

Cuando ese cambio cultural se produzca en la sociedad chilena, ese día el 11/09 podrá ser una anécdota más en la historia de Chile. Y es difícil: porque la dificultad está en que Chile, históricamente, desde su nacimiento, ha estado gobernada y dirigida por 'un espíritu de Señor', no por 'un espíritu de ciudadanía'. 

.-.

Sobre el cómo recordar.

Definitivamente JAMÁS justificaré ninguna violencia. anteriormente he escrito que TODA VIOLENCIA ES LA MISMA MIERDA, sea de quien venga o hacia quien sea que sea dirigida. Esto no significa que a veces no desee violencia. Es decir, preferiría jamás salir a quemar neumáticos. Y si algún día me veo en esa situación, será más bien por un arranque emocional que por una lógica de protesta. Los focos en los cuales aún la dictadura se nos manifiesta son golpes de violencia que generan por supuesto reacciones de dolor, ira, venganza incluso. Pero esto es sólo análisis, no justificación.

¿Cómo prefiero recordar? Realzando una ética revolucionaria. ¿Qué es eso? Una revolución no es un giro disruptivo y repentino. Yo la pienso como el proceso de transformación. Esta "ética" tiene que ver con el rechazo de todas las enfermizas facetas del sistema capitalista neoliberal: machismo, discriminación, egoísmo, violencia, consumismo, farandulización de la vida social, avaricia por el poder, deseo de superioridad, la ultra transacción de la vida social en los mercados, el avance de los monopolios y del poder transnacional global, la masiva destrucción y/o apropiación privada de los recursos naturales del planeta, la excesiva enrejización de la población, la des-importancia dada a la educación, a la política, a la distribución del ingreso y del poder, etc.

Esta ética no es practicada sólo el once... Es diaria, es un estilo de vida. Una idea que se forja y se fuerza a convertirse en tangible.

Por eso recuerdo el 11. Por eso lo recordaré. Aunque no haya vivido la dictadura, vivo sus consecuencias.

y las quiero transformar




sábado, 26 de mayo de 2012

Yo si apruebo a Piñera


El contexto de esta entrada son las famosas encuestas nacionales CEP y ADIMARK y su espantosa farandulización mediática, y sus tan proféticos resultados.

Como paréntesis, estas encuestas plantean respuestas estandarizadas, que impiden cualquier indicio de relativismo, mi patrón básico de conducta intelectual. Sólo si y no. Nada de peros, dependes; nada de matices ni análisis. Es un tema que da para otra columna.

Pero si eso es lo que quieren, esta es mi respuesta: Yo Apruebo a Piñera.

Ya he escrito entradas anteriores que muestran una cierta defensa al gobierno (Por ejemplo, esta: http://portalesdefuego.blogspot.com/2011/11/si-vote-por-pinera-y-no-me-arrepiento.html), sin embargo, vuelvo a repetirlo: Odio a la derecha y a toda su ideología política y social, toda la construcción autoritaria y cuasi fascista que han hecho del mundo con su capitalismo.

Pero también soy reflexivo. Como antropólogo, los contextos deben ser considerados en el análisis. Y el análisis político que hago del gobierno incluye la consideración al bloque político que lo respalda y al que representa, una derecha chilena siempre conservadora, ligada a la dictadura y al neoliberalismo que ha explotado a nuestro país por más de ... ¿200 años, quizá?

Una derecha que comenzó a hablar de reforma tributaria y de aumento de impuestos... Más allá que todo análisis serio da cuenta de lo pobre que es en sí la reforma, y que se puede exigir más a los más ricos y a las transnacionales más grandes, esta derecha se atrevió a mencionarlo, exponiéndose a la posibilidad de que una oposición bien organizada pueda profundizarla en el parlamento.

Una derecha que se atrevió a apoyar las recientes leyes antidiscriminación, de rebaja al 7% de salud a los jubilados y de inscripción automática y voto voluntario: avances que no se pudieron lograr en 4 gobiernos aparentemente liberales, de centro izquierda y progresistas.

Ahora bien... eran proyectos que ya habían sido postulados por la concertación. Y el análisis sobre la letra chica es obviamente claro y demoledor. En Educación, las respuestas son poco claras, tal como lo que Bachelet hizo en 2006. Aún así, me queda la sensación que se ha avanzado algo más que ese año.

Sea como sea, esta alternancia ha logrado frutos que podrían ser profundizados en el futuro. Por todo este pequeño comentario, a Piñera yo lo apruebo, pero jamás votaría otra vez por un gobierno de derecha. La tierra está llana y fertil para cosechar un Chile por fin efectivamente democrático está listo. La pregunta final es, ¿Quién podrá cultivar esta semilla?

domingo, 12 de febrero de 2012

Razones para un Talcahuano sustentable


Talcahuano, ciudad costera, un puerto de importancia en el sur de Chile, tanto como para Chile mismo, tiene una problemática muy aguda con aquello que le da tanta importancia: el mar. A la calidad de puerto industrial y comercial, se le suma la de puerto militar. La segunda zona naval de la Armada tiene su asiento en la bahía de Concepción, a las faldas de la península de Tumbes, 'Los Cerros', denominada cotidianamente. Esto constituye no una problemática en sí misma, pero esta posición de poder institucional dentro de Talcahuano ha llegado a ser conflictiva.

Es que la Armada no sólo controla la falda noreste de la península y esa parte de la bahía, sino también amplios sectores de la misma península en sus altiplanicies, llegando también hasta el otro extremo de Los Cerros. En resumen, la práctica totalidad de la superficie norte de la península, de oeste a este, es administrada por la institución. Ahí, la fuente de conflictos con las comunidades civiles que aún subsisten dentro de este margen, puesto que el control, pese a no ser tan reciente, es nuevo en relación a la existencia de tales comunidades.

Hoy en día se discute sobre ese control, en especial lo referente al acceso a las playas, la explotación de un yacimiento de canteras, y la utilización de los terrenos con fines residenciales. Ante esto, un grupo de vecinos de la población 'Las Canchas', una de esas comunidades civiles dentro del margen de terreno de la Armada - que paradojalmente está constituida en parte por ex funcionarios de la institución - ha deseado institucionalizar la vía de las negociaciones - una de las formas que ha tomado el conflicto - bajo la forma de un comité. Este comité cuenta, durante este inicio, con el apoyo del Senador Navarro, quien este verano 2012, se tomó la molestia de venir al sector, reunirse con algunos personajes de la comunidad y con los altos mandos de la segunda zona naval para dar un recorrido por la playa y la cantera aludidas.

Como nota al margen: no soy precisamente un partidario de Navarro, pese a la simpatía de colores políticos que me genera. Pero digo 'tomarse la molestia', por el hecho de atreverse a ponerse del lado contrario del gigante institucional que representa la Armada en un país como este, donde tal tipo de instituciones aún forman parte de un imaginario colectivo de representación e identificación nacional.

Pues bien, ¿Qué tipo de negociaciones se deben llevar a cabo? ¿Qué actitud debe tomar la comunidad organizada? ¿Qué acuerdos se deben asegurar para ella?

Primero, tomar en cuenta el inevitable mutuo desarrollo de ambas partes. Segundo, no olvidar que esta discusión no trata solamente sobre los posibles y eventuales beneficios de una pequeña comunidad como es Las Canchas, sino que debe considerar el necesario DESARROLLO SUSTENTABLE de nuestra ciudad y en especial, del sector Los Cerros. Esa es la meta, y el centro del debate cuando entablemos conversaciones con la Armada, porque finalmente, los acuerdos se tomarán con el Estado de Chile. Por tanto, recomiendo desde mi visión, sumar a otras comunidades y poblaciones, también excluidas de las bondades de nuestras costas (como el sector de Los Cerros Históricos, San Francisco, Talcahuano en general).

Playas

La playa es un derecho innegable. Sin embargo, las discusiones siempre se ponen álgidas en temporada de verano, cuando la playa es añorada, al menos por los veraneantes. Por tanto, una solución es acordar una temporada de playa, que no es ninguna novedad en el país. Un periodo de tres meses, entre el 1º de diciembre y el 1º de marzo sería una alternativa válida para quienes desean tocar el agua con sus pies.

Pero también hay que considerar a los trabajadores recolectores que viven del mar. A ellos no los podemos restringir a una temporada de 3 meses. Para ellos, sería bueno realizar un catastro de familias dependientes de estas actividades y luego crear una especie de credencial, de pase libre con el cual puedan acceder a las playas todo el año para trabajar, acordando caminos de consenso para su tránsito.

La cantera y el rollo de la Sustentabilidad

Más allá de si la cantera sigue o no sigue en explotación comercial, lo más importante es exigir al Estado la investigación y el desarrollo de la explotación sustentable de los recursos existentes en las costas de la península. Es necesario determinar si la forma de extraer la materia prima es la más ideal para cuidar el medio ambiente y los eventuales otros recursos que podrían verse afectados por una mala gestión de la cantera. Sin embargo, lo que es de mi mayor interés, es la necesaria investigación de la viabilidad de la generación eléctrica a través de ERNC (energías renovables no convencionales). Todos los choreros sabemos de nuestro viento, el cual durante todo el año sopla, a veces de manera huracanada. Por tanto, hay que analizar la posibilidad de aprovechar la energía eólica a través de aerogeneradores. Tal industria limpia se ha probado en Lebú, ciudad con características ambientales similares a las de Talcahuano
(ver:  http://www.everde.cl/2011/06/alumnos-visitan-el-parque-eolico-de.html y  http://diario.latercera.com/2011/12/16/01/contenido/pais/31-94081-9-lebu-de--ciudad-del-carbon-a-la--de-los-vientos.shtml )

Pero también, la fuerza de las olas y de las mareas pueden generar electricidad limpia y económica (ver para esto:  http://www.everde.cl/2011/11/siemens-apuesta-por-la-energia.html#more sobre las fortalezas de esta tecnología; y sobre Chile ver:  http://www.mardechile.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=1138&Itemid=2 ).

También pienso en la utilización de los descartes de la producción maderera de los terrenos de la Armada para crear biomasa (combustibles y energía a partir de basura), en conjunto con otro tipo de desechos típicos de Talcahuano como los que dejan las Ferias libres por la ciudad (ver  http://www.monografias.com/trabajos48/biomasa/biomasa2.shtml y  http://www.everde.cl/2012/01/chile-cuenta-con-un-potencial-de-mas-de.html )

Espacios

Este aspecto es muy conflictivo, abarcando el tema residencial y el de recreación. La Armada posee múltiples zonas usadas con fines bélicos. Sin embargo, hay franjas de territorio donde tal argumento legal se convierte en una burla. Por tanto, es necesario que se negocie la entrega de ciertas franjas de territorio a la ciudad, es decir, al ámbito público. Por ejemplo, la definitiva entrega de títulos para las familias de caleta Soldado. Por ejemplo, que la franja de terreno entre la población nueva, frente al Club de Golf, y la calle rucumilla. Otro ejemplo: el parque que hoy está en población Almte. Young, el cual antes si pertenecía al ámbito público pero tras el golpe militar, se exluyó de tal zona al civil. Otro ejemplo: la laguna que está detrás de la subestación Tumbes, manejada por la CGE (Compañía general de electricidad). Por otra parte, flexibilizar la entrada pública a espacios de recreación privados como son el Centro recreativo y el Club de Campo. Por cierto, encontrar alguna zona donde sea posible la construcción de casas para allegados del sector Los Cerros.
Este tema es muy polémico y controvertido, y es necesario llegar a acuerdos y tomar decisiones políticas, no técnicas como pretende el burocrático y tecnocrático sistema de Estado en el cual las leyes y discursos políticos nos han encerrado.

Recordar que en realidad toda la discusión será siempre política (no partidista, ojo). Acá es donde el peso de la comunidad organizada realmente saldrá a relucir: en su capacidad para sostener convicciones, pero sabiendo que el desarrollo mutuo es inevitable, pero que la lucha es continua. No con la Armada y sus rostros, sino que con el Estado chileno.


PD: No a la privatización del LITIO chileno!!!!

miércoles, 25 de enero de 2012

¡¡¡Está la Escoba, Está la Escoba!!!

¡¡¡Está la Escoba, Está la Escoba!!!

La arena política ha sido remecida este verano 2012 por el ya famoso e 'histórico' pacto RN-DC, el cual - como ya quizás muchos analistas lo han advertido - no tiene que sorprendernos tanto, ya que como el mismo Carlos Larraín lo ha dicho, con 'la DC tenemos mucho en común'.

Y, sin embargo, los partidos políticos 'amigos' de ambas tiendas, han puesto carachos de militar, y han, en mi opinión, exagerado el tema más que modelo de farándula chilena. En particular la UDI, la cual, ejerce su influencia bajo el amparo algo estúpido de ser 'el partido más popular de Chile', en relación con la cantidad de votos sumados por partido en las últimas elecciones. Amparo estúpido porque ni siquiera son capaces de sostener un candidato propio, y hoy por hoy es un RN (Allamand) quien está en la cúspide de las encuestas como político de mayor proyección. 

Y este domingo, aparecen las declaraciones de uno de los 'coronoles' gremialistas, Jovino Novoa. Acá el Link: 

En el, aparece un concepto clave en las gargantas de la derecha dura, la que parece representar el sentimiento de muchos de nuestros conservadores compatriotas: el DESORDEN.

En repetidas ocasiones, Novoa expresa su disgusto ante el escenario de confusión y declaraciones que no concuerdan con el 'programa' del gobierno. Todo por el interés de algunos en la Alianza de realizar reformas políticas y tributarias, una verdadera herejía para los grandes señores de la política. Desorden porque no hay acuerdo en las filas, y porque hay señales de 'alta traición' hacia el 'corazón' de la derecha. Hay caos, hay anarquía en el país, en el gobierno, en las calles, en los partidos, en el congreso, ¡Ay Dios! ¡Cómo te extrañamos, General! (como dirían los inútiles y subversivos). Claro, como lo expresan incluso ciudadanos normales de carácter conservador desde el año pasado en alusión al conflicto estudiantil: Hay mucho desorden. Hay demasiada expresión en las calles, mucha opinión y libre pensamiento. Muchos derechos.

'Está la Escoba', en otras palabras. La creación de un texto entre dos partidos en el papel rivales, en el cual expresan opiniones con respecto a la posibilidad de reformas políticas, fue un 'golpe bajo', lo que indica que en realidad no hay nadie a cargo, cada ovejita va hacia 'donde está vuelta', lo cual es inaceptable en un país tan serio y decente, ordenadito como es Chile y, ah claro, heredado por nuestro Gran Patriarca Augusto.

Hay miedo, hay incertidumbre. Hay demasiados factores que se escapan de control, y está por suceder, quizás, un eventual repartición del poder de forma más equitativa, permitido por dos reformas resistidas por dicho sector: políticas y tributarias.

La ortodoxia y los sutiles juegos de palabras han llevado a que más y más gente de la UDI sigan iluminándonos y mostrándonos su imaginario político. Así, Ena Von Baer se atreve a expresar su 'preocupación' por la concentración de la discusión en 'cómo repartir el poder político', en vez de hablar de los temas que 'más les interesa a las personas'.

¿Será por eso que, quizás, hallen un relativo gran respaldo en sectores populares, donde claro, los temas diarios pasan por la sobrevivencia material - sin agregar ningún juicio de valor, ni generalizando a toda la población 'popular' - y no por la sobrevivencia simbólica (la cual pasa además, por un nivel político)? Sin embargo, desde mi posición política contraria a la derecha, creo firmemente que las reformas políticas y tributarias permitirían mayores grados de justicia social, de mejora sostenida en las condiciones materiales de esos 'sectores populares', y por supuesto, mayores derechos y libertades para las personas.

Así es como se desordenan las cosas en la derecha, una familia muy ordenada que sucumbe ante cualquier pizca de anarquía. Recuerdo muy bien las palabras de un profesor de Sociología de la U de Concepción, quien citando a un autor nos decía "estamos más cerca del caos que del orden". Una frase muy sugerente; y herética por lo demás.

Porque, ¿qué sería del país sin orden? ¿Qué sería del sistema político? ¿Qué sería de la UDI? ¿Qué sería de la derecha en Chile y del sistema que ella inventó? No me atrevería a decir que la derecha desaparecería, pero si que mutaría. ¿Cómo? No lo sé. Pero si es notorio, y muy acertado decir que sin ese orden por el cual reclama la UDI, la derecha va a cambiar, sí o sí.









Acá hay más reflexión: http://www.elmostrador.cl/opinion/2012/01/24/la-caja-de-pandora-del-senador-novoa/



sábado, 13 de agosto de 2011

sobre la movilización social de estos días

La catapulta fue la educación y los estudiantes: los actores eternamente elegidos - por el destino o por la tradición política-social del país - para intentar conmover el escenario social y político chileno. Yo, a mis 23 años, no recuerdo tal magnitud de movilización; según mi propia percepción, es este 2011 mucho más que el 2006.

Pero, ¿Cómo llegamos a este punto? miles de estudiantes - sino millones - a punto de perder el año escolar (quedar repitiendo), durante más de dos meses de movilizaciones. Miles de millones en pérdidas; cientos de horas de caos y tacos. Etc. Es un momento histórico, como se ha dicho, lleno de matices y reflejos, llenos de relaciones y conexiones con nuestro pasado reciente.

EL MATIZ DEL TIEMPO

En primer lugar, aclarar que 'el tiempo es una ilusión' (no recuerdo muy bien de dónde salió la frase, pero circula por mi mente recurrentemente). Se dice 'más de 2 meses de movilización', '10 semanas' dijo el presidente. ILUSIÓN. Una vez leí un lienzo muy atingente, "la lucha no continúa; la lucha es continua". Es que desde incluso antes del 2006, las principales demandas estudiantiles cruzaban o respondían a los criterios de 'calidad', 'financiamiento' y 'democratización'. El lucro fue al menos mencionado - o eso es lo que recuerdo - durante la revolución pingüina.  En el ámbito universitario, la propuesta del arancel diferenciado - como paso previo a la gratuidad total - ya estaba puesta con fuerza en las asambleas de, al menos, la UDEC. Tal propuesta se relaciona claramente con financiamiento, y con acceso a la educación superior.

Por otro lado, también durante mis cinco años de estadía en la U, los problemas acarreados por los procesos de acreditación, las críticas a la PSU y las propuestas para cambiar el sistema de acceso a la educación superior, eran parte del acervo crítico y propositivo del estudiantado.

Mi máxima es: no llevamos dos meses de movilización, LLEVAMOS AÑOS MOVILIZADOS!!!

EL MATIZ POLÍTICO

Los defensores del gobierno - los pocos que quedan - suelen deslindar críticas y responsabilidades a los gobiernos anteriores, todos de la Concertación. Como que, si todo este estallido social tuviese que ver con ellos como personas y no con el sistema de exclusión que han fraguado en complicidad con la Concertación. Pero hay diferencias y matices. Me hago la pregunta siguiente: ¿Hubiese pasado todo esto, si Frei estuviese en lugar de Piñera? Tal vez, pero la experiencia de la revolución pingüina, me hace pensar que no. Y no porque que crea que Frei o la Concertación tengan mayor afinidad social o mayor compromiso ciudadano. Es por el tema del cuoteo. Es conocido que la mayor parte de los dirigentes estudiantiles salen de la izquierda: comunistas, socialistas, 'independientes', etc. Muchos de ellos, vinculados directa o indirectamente con la Concertación. Estoy muy seguro que a las 5 semanas, un cupo por aquí, un distrito por allá, y el PC se hubiese encargado de bajar a sus dirigentes y el PS a sus jóvenes. Y luego, promulgar una ley tan inútil como la LGE que no cambió nada más que el nombre.

Por eso, ahora que por la desdicha de la derrota y por el síndrome de abstinencia lejos del poder ejecutivo, no están 'ni ahí' con bajar a sus dirigentes, le han permitido a sus bases participar con amplia libertad en este movimiento social.

EL MATIZ DE LA VOLUNTAD

Para finalizar, mencionar lo recientemente dicho por el presidente: 'Nada en la vida es gratis', excusándose bajo la artimaña de lo 'injusto' que sería que los impuestos que pagan los más pobres sirvan para financiar la educación de los 'más privilegiados'. ¿Hasta cuándo seguiremos con la lógica individualista? Sólo hasta que se termine la hegemonía del neo liberalismo. Establecer la gratuidad de la educación en todos sus niveles y para toda la ciudadanía chilena obedece a un cambio cultural y social en nuestras conductas. Significaría ser solidarios, como nunca lo hemos sido. Significaría salirnos de la lógica que alaba el crecimiento económico y que desprecia todo atisbo de distribución y equidad. Equidad de verdad.

El negar la opción de la gratuidad no obedece a criterios técnicos, como se nos quiere hacer creer. Obedece más bien a la falta de VOLUNTAD política que inunda a nuestra 'clase política'.




jueves, 16 de junio de 2011

Imágenes in situ: Marcha por la Educación Pública. 16 de junio 2011.



Marcha por la Educación Pública: 16/06/011

Estudiantes, trabajadores y ciudadanos marcharon por las calles de Concepción, a favor de la Educación Pública. Basta de procesos privatizadores. El lucro podrá ser legítimo, pero es inaceptable cuando se trata de nuestros derechos, y la Educación es nuestro derecho, nuestro como ciudadanos de este país.




Las mesas de diálogos no son suficientes. Todos conocemos las posturas de todos, y es necesario una decisión política. Una decisión que represente a estas grandes masas de movilizados.










Gracias a todas y a todos quienes hacen posible estos eventos de cívica y democracia.

domingo, 16 de enero de 2011

El gas, Enap y un Chile desarrollado:

Antecedentes de la entrada:
  1. Inminente venta de activos estatales en las sanitarias
  2. Anuncio de alza en las tarifas del gas en Magallanes, Chile
  3. Movilización ciudadana mediatizada y extendida (lo que indica buena organización y gran nivel de concientización y solidaridad)
  4. En una de las tantas entrevistas al ministro de energía, por ocasión del gas y las movilizaciones de Magallanes, donde dijo que el presidente se propuso hacer de Chile un país desarrollado de aquí al final de la década.

Claro, a todos nos gustaría vernos en lugares de avanzada en las estadísticas internacionales; a todos nos gustaría ver a Chile con altos niveles de crecimiento, trabajo, educación, riqueza, bienestar, etc. Ver calles más limpias, ciudades más amigables, y sobre todo, ganar tanta plata como se gana cuando se vive en un país desarrollado. Esto lleva a cuestionarme, otra vez, sobre qué es exactamente el desarrollo; cuál es exactamente esa meta que se persigue, cuáles son los métodos para lograr el desarrollo, y cuáles son las implicancias ideológicas o políticas del desarrollo (es decir, cuánto influyen quienes toman las decisiones políticas; porque más allá del vocabulario y nociones técnicas-occidentales que requiere el desarrollo, su orientación siempre dependerá de decisiones políticas e ideológicas de quienes implementen un programa de desarrollo).

Para ser breves: el desarrollo alude, en un nivel técnico, a un determinado programa de cambios y transformaciones aproximadamente estructurales en términos económicos y sociales, basadas obviamente en el sistema industrial capitalista, que en Chile aparece en su variante neoliberal. Los principales aspectos que son considerados en este sentido, son el crecimiento macro económico, la tercerización de las actividades productivas, apertura a capitales privados, y una mejor distribución de la renta (al menos en el discurso). Sin embargo, el desarrollo también constituye un constructo ideológico: una idealización, en mi opinión, del cambio social – necesario en Chile, por lo demás – y una sacralización de una manera particular de dirigir ese cambio social. Todo, bajo la dirección del lado oscuro de la sociedad occidental, la que por cierto, es causante de nuestros problemas históricos de – en palabras de esta misma sociedad – subdesarrollo.

No quiero hacer sino un análisis, y algunas ironías, con respecto a esto. Por supuesto que también quiero ver a Chilito lindo de manera distinta: totalmente desarrollado y con completa libertad para sus hijas e hijos. El problema sigue siendo el cómo. Y aquí siempre estaré en contra – como posición política – del aumento de la neoliberalización de las estructuras sociales y económicas que han propuesto nuestros gobernantes desde el ’73 en adelante. Supongo que aún estamos en la época de la transición, por lo que se logra comprender algo de las situaciones en las que se envuelve Chile gracias a la desafortunada acción de nuestros políticos.

Tanto como la venta de activos estatales en las sanitarias, como el alza de las tarifas del gas en Magallanes, son ejemplos de esto. Es cierto: existe la excusa técnica del ‘pensar a futuro’, mejorando las condiciones para que los inversionistas privados se atrevan a invertir en exploración de nuevos yacimientos y en plantas de producción de gas. Pero ese tecnicismo es parte del constructo ideológico mencionado. ¿Acaso no es mejor para el país que el Estado invierta en exploración, explotación y producción de gas? ¿No es mejor potenciar a ENAP, permitiendo que se establezcan con bencineras en el territorio, y con plantas de investigación que permitan producir combustible alternativo en base a algas marinas o residuos forestales? ¿No es mejor la nacionalización del gas y de otros recursos naturales presentes en el territorio? Ese es, al menos, mi modelo idealizado de desarrollo: Un cambio social que implique capitales estatales en cada una de las empresas que explotan los recursos de nuestro Territorio.