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miércoles, 14 de febrero de 2018

La posibilidad de verte



La posibilidad de verte


La posibilidad de verte me moviliza.
La posibilidad de verte me da ese aire fresco pero tormentoso que lo agita todo.
Un huracán que recolorea todo acá adentro,
pero que entra con tanto poder y con tanto calor que lo deshiela todo,
y provoca de todo.
Debo correr para sostener y contener los mares internos,
o podría perderlo todo.


La posibilidad de verte es el sonido de un baile enloquecido entre tus cabellos y el viento.
La posibilidad de verte hace bombear mi sangre a ritmos que mezclan trash, funk, jazz, rap, punk, folk, metal, doom, death metal; es… es otro rock and roll el que produzco.
Es otra la lírica que brota de mis dedos,
Es otra la mirada que tengo,
Es otra la perspectiva que sostengo.
Es otro el camino que transito.

La posibilidad de verte me subvierte.
La posibilidad de verte me sugiere abolir mi política del miedo al amor.
La realidad se me revuelca
y la mente se me traslada a esas dimensiones creadas por esa esperanza exiliada hace tanto.
O son sueños, o son fantasías.
O son premoniciones, no lo sé.
Pero las solas ganas de verte me hacen navegar sobre trigales rumbo a lunas doradas que brillan con el color de tu mirada, junto a las cuales flotan ballenas rosadas que irrumpen en el fondo azul oscuro de mi universo racional...
que en este momento sucumbe ante el sólo recuerdo de los ecos luminosos de tu extraordinariamente bellísima sonrisa.


Todo los sentidos se desacoplan, y se acoplan, y se desacoplan, y se reacoplan...


Nada queda indiferente.
Tu poder todo lo trastorna.
Todo lo transforma.
Todo lo trastoca.
Todo lo redirige.


Mira lo que hace un pequeño rulo de esperanza
______


PD:

<<♪♪ Las flores se han hartado ya,
de esta soledad
dibujar mariposas hoy
es revolucionar
mis manos se han hartado ya,
de no poder gritar
y así quieran prohibirnos
amarnos sin control,
amar es insurgencia
la insurgencia es el amor...♫>> 





domingo, 4 de febrero de 2018

Las infinitas ganas de explorar



Las infinitas ganas de explorar


Incertidumbre,
o algo parecido al miedo y al hambre
se apodera de a poco de esta alma

Todo pasa al ver esa selva:
ondulada,
aleonada y fresca;
intransitable y salvaje,
intrigante.

Ah, si. Esos cabellos tuyos.

Tienen vida y se mueven.
Respiran miradas como la mía
y exhalan torrentes irresistibles y cautivantes.

Podría ser fácilmente devorado
hasta el último latido,
por ese hipnótico sonido a Edén enredado

Podría fácilmente desaparecer
entre la jungla y tus manglares
y jamás reencontrarme otro instante de lucidez

Podría hasta caer rodando,
y ahogarme en el océano intenso de tu piel.

Debo correr. Esto es peligroso, no debo quedarme. Debo cerrar mis ojos

Ah, si. Todo por esos cabellos tuyos.

Cabellos que tienen poder, y dominan.
Que derraman a tu alrededor verdes sombras, y brisas
bajo el intenso deseo
de la pregunta que surge curiosa,
y de la tentación de intentar tocar,
o respirarlo
y desenterrarlo.

Podría fácilmente ser consumido por su calor,
y dejar de ser tan solo un río de trópico ardiendo,
girando y girando por tu nuca y tu cuello.

Podría fácilmente abandonarme en sus aromas eléctricos.
Ser capturado en su magnética humedad;
y dejarme arrastrar hasta su núcleo: mágico, mítico;

rítmico, energético, irradiante

Oh, no. Ay no, rayos.
¡Ah, Cresta!

He sido atrapado

.-.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Nostálgica Conce

Conce.
Te dejé hace menos de un año y sigues así, tal como te recuerdo

Bella, con esos vandálicos adornos en tus murallas y paredes.

Con esos entrañables arañazos, cicatrices, y otras heridas de guerra urbana en tus suelos, desperdigadas entre Collao y el Barrio Estación

Con tu voz y tus novedades pegoteadas en O'higgins con Janequeo.

Con la misma atractiva turbulencia emocional en tus arterias, ya teñidas de azul y licitado.

Con mil sinápsis circulando y chocando intensas a las afueras del Lord Cochrane.

Con el tradicional dolor de cabeza fuera de Tribunales.

Con la impresionante insistencia de ubicar mil colores
mil sabores,
mil olores
en el mismo paradero fuera de la Ymca.

Es el eje vital que me lleva a casa: Collao, Carrera, Prat... oh, ¡21 de mayo!

Otra vez vuelvo a ver el poder de tus dedos allá en Lorenzo Arenas

Es el eje de la esperanza: es la proyección de Colón: el vibrante empuje que me introduce a los brazos de mi Talcahuano.

lunes, 28 de julio de 2014

Carta abierta a (sin esperanza de que sea leída por) autoridades del Estado de Israel

Carta abierta a (sin esperanza de que sea leída por autoridades del Estado de Israel)

Quiero ser claro. Me afectan todas y cada una de las injusticias, abusos y atrocidades que ha vivido el pueblo judío a lo largo de su historia. Particularmente el periodo de la segunda guerra mundial y su brutal y violenta locura  en contra de los judíos, me provoca una serie de sensaciones a favor del pueblo judío (y en contra de los fanáticos nazis); ero también me asquean las actitudes, y miles de asesinatos que la iglesia católica y los feudos occidentales les provocaron durante la edad media a través de, por ejemplo, las cruzadas.

No hay nada que agregar en ese aspecto. Lo que han sufrido no se lo doy a nadie. 

Con la misma convicción, este escrito va en contra del Estado de Israel. Un grupo de estructuras y personas que a pesar de toda esa historia de violencia y abusos, han terminado cometiendo las mismas atrocidades, las mismas brutalidades y la misma violencia que han sufrido. 

Hoy, toda esa violencia que han cometido desde los años cincuenta del siglo pasado ha germinado en odio y violencia. Y la sangre que están derramando hoy, les pasará la cuenta mañana. Si los diplomáticos no encuentran las palabras para disuadir al Estado judío, quisiera sugerir estas: 

Hoy, ustedes como Estado-Nación tienen el poder para acabar con esto, de una u otra forma. Ya sea por medio de las armas y la fuerza, como lo han hecho muchos otros imperios coloniales (incluido el nazi) que han reprimido con violencia cualquier tipo de disidencia política en sus territorios. Pueden hacerlo así y ganarse con justicia la creciente antipatía mundial en contra suya.

O pueden hacerlo a través de una decisión política que involucre la integración del pueblo palestino y la posibilidad de autonomía territorial y política real. Una solución pacífica para aquellos habitantes que tienen las mismas raíces históricas en aquel histórico territorio y que tienen iguales derechos que los judíos. Pueden hacerlo así, y ganarse el respeto y respaldo total de la ciudadanía global que está harta de conflictos, asesinatos y locura sin sentido, llevados a cabo por fanatismos ciegos y brutales.

Queda pues en sus manos. Por favor, suelten las armas para tomar la solución.





martes, 10 de septiembre de 2013

40 años: un golpe, una dictadura, y una transición sin fin.


Para ser claros...

Para ser claros: NO viví el golpe militar. NO viví en dictadura. NO viví con Allende. NO tengo ninguna conexión con detenidos desaparecidos. Se podría decir que soy hijo de la Democracia, criado en la década de los 90.

No, no he vivido lo que vivieron los viejos y adultos: la represión, las colas, la muerte, el exilio. Y no lo deseo. Pero si puedo decir una cosa, una verdad, una gran verdad: HE VIVIDO BAJO LAS CONSECUENCIAS DE LA DICTADURA.

He vivido todas y cada una de las políticas que se crearon en los 17 años de gobierno militar, esas que han implementado un modelo, un famoso, manoseado, odiado modelo: el neoliberal. Tengo 25 años, y todos ellos han sido bajo el régimen implementado en dictadura y profundizado en democracia. Todo esto: desde una constitución de élite; leyes orgánicas de acero, o más duras, como el binominal o de educación; predisposiciones políticas y económicas a la sacralización del crecimiento económico, a la conceptualización de todo ámbito y/u objeto como fuente de ganancia, y a un cierto desprecio por la equidad.

Para ser claros, durante 23 años nadie ha sido capaz de construir un verdadero proceso de transición que deconstruya el modelo, el cual, por supuesto, es en gran medida un resultado cultural que devino de la imposición de ciertas relaciones sociales. La idea de la individuación, de que cada persona se las arregle como pueda, de que cualquiera - no todos - pueda acceder a niveles más grandes en términos adquisitivos, de que cualquier problema dependerá siempre de una estructura monetaria personal y no de un régimen solidario colectivo, de que cualquier cosa o acción puede transformarse en la ganancia para algunos, obviamente impacta en las formas en que las personas racionalizan y proyectan sus experiencias y sus relaciones sociales con las otras personas, las organizaciones e instituciones.

Estos 40 años de conmemoración del golpe militar, no sólo debemos recordar lo que pasó un día en especial,  sino todo lo que vino después: 17 años de dictadura y 23 años de transición que, por lo que se ve, no tiene un fin cercano.



De la dualidad aceite / agua.

A todos quienes hemos vivido desde la época post segunda guerra mundial se nos ha clasificado como capitalistas o como comunistas. Más allá de la invención del tercer mundo, Chile no ha escapado  a esa dualidad, que se profundizó con el Golpe de Estado. A partir de entonces, 'o con nosotros o contra nosotros'. Obviamente los asesinatos, los odios, las armas, la represión, contribuyen notoriamente a la segregación social, tanto o más que cualquier estructura socioeconómica. Esto se ve aún en nuestra política y en nuestros partidos políticos, en los cuales aún subyacen 'trapitos' que continuamente salen al sol.

Sin embargo, a quienes no vivimos la época, se nos insiste en integrar en la segregación, en la tormentosa mezcla del aceite con el agua, sin importar si las nuevas generaciones queremos insistir en ser parte de algún bando o no. Lo que quiero decir, es que tales bandos se arrogan nuestra representatividad a priori sin hacer ningún esfuerzo en representarnos realmente.

Para ser claros: me considero opositor a una ya pasada dictadura, así como me siento parte de las voces que piden verdad y justicia. Me indignan las torturas, las violaciones, la violencia: las hechas en Chile, o en Siria, o en Ruanda, o en Guantánamo, o en la Araucanía, o en el Tíbet. Pero también me indigna la hipocresía de quienes se hicieron cargo de la transición, quienes hoy pretenden imponerse como el único cuerpo organizado que se opone - como el aceite al agua - a los legítimos inventores del ya mencionado modelo. En especial, cuando ese mismo cuerpo se ha encargado de mantener y profundizar al molesto modelo tantas veces mencionado.

La leyenda de Allende

Y a 40 años de tantos hechos dolorosos, indignantes y polarizantes, surge una figura con muchos matices de leyenda, idealizada, reificada como la máxima expresión de una izquierda marxista a la antigua - en su variante democrática - tanto como la máxima figura de una política realmente opositora al capitalismo. Lamentablemente para él, sus seguidores, y los que se sueñan sus herederos, el problema con Allende es que no fue representativo. Si bien ganó las elecciones legítimamente, lo hizo según las reglas de la época, vale decir, sin la necesidad de ganar por un 50 + 1, sino por mayoría relativa (sistema electoral mayoritario uninominal). Esto definitivamente fue su más grande problema: la poca representatividad de su proyecto.



Demos el salto

Pero, ¿De qué depende dar el salto hacia una nueva etapa histórica? No es fácil. Es necesario realizar acciones políticas, acciones sociales, acciones temporales. De las políticas, una es fundamental: NUEVA CONSTITUCIÓN. La forma y el fondo contribuirán a establecer la velocidad que las acciones sociales se llevarán a cabo. Mientras más representativa y participativa sea esta nueva constitución, mayor velocidad adquirirán las acciones sociales que renovarán las formas de relación entre las personas, entre las colectividades, entre las instituciones. Con mayor calma y mejor armonía transcurrirá el tiempo que también es necesario para dejar atrás esta etapa histórica.

Esta es la principal razón, el mayor porqué de apoyar un proceso de Asamblea Constituyente, y se puede resumir en una sola palabra: Inclusión. ¿Se debe incluir a quienes violaron los derechos humanos y/o a quienes les apoyaron positivamente? Yo diría que no, así como tampoco se incluyen a personas convictas. ¿Deben incluirse gente de la UDI o RN, agrupaciones políticas cercanas al modelo y a los violadores? Yo responderé ¿Por qué no? Una discriminación a priori nos vuelve inmorales y segregacionista. Porque para ser claros, no todos ellos fueron parte de la dictadura. Sin embargo, es difícil distinguir entre quienes apoyaron al régimen militar positiva y activamente y entre quienes se vieron o se sintieron forzados a hacerlo. Es un tema de ética muy complicado, que yo no puedo abordar en toda su magnitud.

Para finalizar, citar alguna frases intelectuales. Ortega y Gasset, en el libro "La rebelión de las masas", da una posición respecto a la idea de nación y de Estado. Este último "... empieza cuando se obliga a convivir a grupos nativamente separados. Esta obligación no es desnuda violencia, sino que supone un proyecto iniciativo, una tarea común que se propone a los grupos dispersos..." (125). La unidad de un estado depende no sólo de una historia, un territorio o un idioma común, todas cosas preexistentes y por así decirlo, pasadas. "No es la comunidad anterior, pretérita, tradicional o inmemorial... la que proporciona título para la convivencia política, sino la comunidad futura en el efectivo hacer. No lo que fuimos ayer, sino lo que vamos a hacer mañana juntos, nos reúne en Estado..." (131). Estas frases son decidoras con respecto a nosotros, herederos de una contaminación de odios e iras, separados aún por 40 años de injusticias, atropellos y escasos esfuerzos de representatividad y democracia participativa.

Una Asamblea Constituyente, hecha de cara a la ciudadanía y a los diversos grupos de población del país, aseguran una participación, un esfuerzo y respeto mutuo, y un sentimiento de pertenencia respecto al Estado, a la diversidad de la nación, y una superación de esta etapa histórica en la que aún vivimos.



martes, 28 de mayo de 2013

No hemos aprendido nada. A 100 años de la Primera Guerra Mundial



Hoy 28 de mayo, estamos a un mes de cumplir 99 años del famoso asesinato de Francisco Fernando, archiduque de Austria-Hungría, lo que dio paso a lo que hoy conocemos como la Primera Guerra Mundial.

Es verdad: el asesinato del príncipe fue una simple chispa, quizá más bien la excusa perfecta para que países que durante mucho tiempo acumularon combustible en Europa y en el mundo iniciaran un incendio completamente intencional a gran escala.

Hoy, 28 de mayo además, conocemos distintas noticias especialmente referidas a Siria, y los múltiples conflictos de intereses que las naciones hegemónicas del globo tienen en medio oriente.

Las notas: http://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2013/05/28/una-divida-ue-permitira-finalmente-que-se-arme-a-la-oposicion-siria/

y, http://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2013/05/28/rusia-la-ue-muestra-un-doble-rasero-al-levantar-el-embargo-de-armas/

o, http://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2013/05/27/francia-asegura-que-hay-pruebas-cada-vez-mas-fuertes-del-uso-de-armas-quimicas-en-siria/

FINALMENTE

Finalmente, a casi 100 años de esa guerra, puedo decir que NO HEMOS APRENDIDO NADA. ¡NADA! La beligerancia, la hegemonía de las armas en la solución de conflictos, la casi nula disposición a diálogos democráticos, la supuesta rabia acumulada, la quema de autos y micros siguen siendo muestras que los seres humanos somos y seremos la principal causa de la destrucción final de este planeta. Ningún meteorito, ningún mega terremoto, ninguna profecía ni nada externo será la forma en que la vida muera.

Y lo podemos ver: cantidad de asesinatos, genocidios, parricidios, guerras civiles, pruebas de armas, lucro con armas, etc., cada día, en noticias y en la cotidianidad del mundo.



martes, 11 de diciembre de 2012

Huachipato y el Triunfo del Chile olvidado




Huachipato Campeón 2012 del Fútbol Chileno. Impresionante. Una sorpresa. Inesperado. Es que siendo sinceros, no fue el mejor equipo del campeonato, ni el más vistoso, ni el que más atraía público; Huachipato salió campeón gracias al sistema de campeonato de play offs, por el cual pocos sienten agrado, que permite este tipo de sorpresas. Sea como sea, he podido celebrar junto a mis coterráneos choreros el triunfo del equipo del puerto.

Pero esta entrada intenta introducir ideas políticas y antropológicas al tema general del Fútbol.

Siendo sincero, yo no siempre he sido 'hincha' huachipatino. Hasta hace unos tres o cuatro años, yo adscribía a un equipo santiaguino, como muchos en todo Chile. Siempre "apoyaba" a los equipos locales, y dependiendo de cada partido, prefería que ganara tal o cual equipo. Pero mi "identidad futbolera" estaba construida por una tradición que venía de niño, alentada por las continuas rupturas al interior del vecindario o del curso escolar entre los dos clubes más "populares" de Chile: el Colo y la U.

Más allá de ese esquema de pseuda división, no había demasiado: no nos peleábamos entre compañeros o vecinos por los colores y a parte de las burlas ante la derrota no había nada.  Pese a que esto sucede en muchos barrios y escuelas, nadie puede negar el poder que generan las identidades futboleras. Esto ha incidido en múltiples crímenes ligados a las adscripciones, en manipulaciones políticas, transacciones económicas. 

De vuelta a mi caso, muy ligado a un proceso interno de reflexiones políticas que hizo virar a mi conciencia hacia un idealismo de izquierda, decidí dejar de apoyar al equipo de Santiago, y comenzar un proceso de reidentificación futbolística basada en las ideas políticas de descentralización y de empoderamiento local. 

Desde ese punto, mi deseo era poder ver campeones de regiones, pero lo único que podíamos ver fue la centralización de los hitos y éxitos deportivos en la capital. Ya fuera Cobreloa, O'Higgins, Iquique, o Huachipato, creer y anhelar el éxito de los equipos regionales era parte de ese idealismo descentralizador.

Hasta que en el 2012, por fin se me hizo realidad el sueño. Y de la manera más agradable: Un equipo de Talcahuano hizo el milagro y se anotó en la historia. De región y de mi comuna. Pero, ¿Es el triunfo de Huachipato el triunfo de las regiones, del Chile olvidado?

El fútbol tiene un cariz político insoslayable. En un país donde las regiones son la excepción, el triunfo de Huachipato puede ser reclamado por el Chile olvidado: ese donde los pobladores son marginados de las decisiones que les afectan, ese donde las regiones se empobrecen porque sus recursos financian el transantiago, ese donde vivir donde no es la capital te quita casi toda oportunidad por crecer, tener éxito, participar en el desarrollo de la tierra que amas; en fin. 

Todo lo que pueda contribuir al desarrollo de una región, todo lo que pueda fortalecer las identidades locales de cualquier tipo, Todo lo que pueda destacar que existe un Chile fuera de Santiago, es necesario realizar, subrayar, repetir, celebrar. 

Foto: Huachipato celebra su título en la Plaza de Armas Arturo Prat de Talcahuano. Ven y acompaña al plantel campeón del fútbol nacional este martes (11 de diciembre) a las 12.00 horas

sábado, 6 de octubre de 2012

¡Yo no sé si el mundo puede ser lo que yo quiera que sea! - Carta abierta a Dios



Hoy escribiré desde mi frustración.

Querido Dios

No han sido días fáciles para mi. Me siento cada vez más solo y frustrado que nunca. Quisiera echarte la culpa, pero se que ni en un millón de años la aceptarás, y que, como mártir yo nuevamente la cargaré. Y está bien. No importa. Pero aún así, deseo expresar todo mi odio, mi miedo, la violencia que por años me he comido y contenido, para expresarlo en este maldito papel virtual que casi nadie lee.

Es que, o entendí demasiado bien tu mensaje, o lo entendí demasiado mal. El tema es que ahora creo que no pertenezco a ningún mundo que pueda llamarse colectivo. Ni canuto, ni mundano. Se podría decir que soy demasiado tibio y contenido para ser apto en alguno de ellos. Y así, me he construido un mundo alterno, fantasioso y lleno de resabios y remaches de esos otros mundos más normales. Y es que por mucho tiempo me obligué a ser "un varón de Dios": maduro, espiritual, entregado a tu voluntad. Pero fallé. No pude, nunca cumplir cabalmente. Nunca me sentí verdaderamente útil ni verdaderamente cerca tuyo. Y aunque en ese tiempo lo creía, hoy miro hacia atrás y sé que mis buenas intenciones y la sinceridad no eran suficientes. Una tibieza crónica me seguía y sin darme cuenta, en mi se establecía. Luego, llegó el momento de reconocerlo y comenzar a desmontar toda la maquinaria espiritual. Nuevamente, lo hice a medias. Ahí está, a medio desarmar, sea o no por una maldita esperanza de volver a un mundo que nunca me gustó del todo; porque nunca lo acepté del todo ni tampoco me aceptaba del todo a mi.

Pero fuera de ese mundo hay uno el cual no me entiende ni al cual yo entiendo. La mutua incomprensión me ha dejado fuera, y ahora estoy en un limbo propio, sin nadie más, con sólo ecos de una antigua vida a la cual no creo que pueda volver, y con la mirada puesta en un mundo al cual quizá jamás podré acceder del todo. Desarraigado de las colectividades que circulan – no sé si conscientes o inconscientes – en sus esferas. La condena de los desadaptados, de los soñadores compulsivos que no pueden poner los pies en la tierra, sino que intentan creer que es posible crecer sobre nubes, sobre gases, sobre piedras, sobre aires. El limbo que me oprime, que me recuerda que soñar me llevó ahí, que nacer a un mundo de múltiples y contradictorios pensamientos es condenarme a la soledad.

¿Qué me queda? ¿Volver a empezar? ¿Dónde? Es imposible, siento. Sería inútil, porque los prejuicios son como raíces de maleza que aunque se arranquen una y otra vez, y aunque sobre ellas se siembren otras semillas, volverán a surgir. Los mismos miedos, temores, inseguridades, tristezas; la molestia por tus discursos, tu ortodoxia, a tus propósitos a los que nunca hallé sentido, a las interpretaciones y proclividades al neoliberalismo occidental.

Destruirlo todo, quemarlo todo, es una opción. Aun así me asusto, porque el prejuicio sobre la banalidad del otro mundo es muy grande, tal vez parte de esa maquinaria que no me gusta. Es la otra parte del maldito sistema binario. ¡Yo no sé si el mundo pueda ser lo que yo quiera que sea! Este se construye colectivamente, y ya están hechos. Los pusieron a rodar y nadie los puede parar. ¿Agregados, cambios? De vez en cuando, tal vez, pero muy difícil. Y yo no quiero, no me interesa hacerlo. Sigo sólo en los márgenes, solo y buscando algo o alguien; tal vez alguna cueva menos fría. Tal vez comida. No lo sé. ¡Maldición! No lo sé.

Pero sé que no quiero pedir tu ayuda. Trato de ser recíproco con la gente con la que llego a tener contacto. Y no quiero deberte nada. Los brotes de gratitud son suficientes, creo. Estas cartas, son suficientes, creo.

Colectividad, aceptación, arraigo. ¿Estaré solo en realidad? O es parte este limbo de este maldito juego, y circulo inconsciente en torno a esta esfera junto con muchos más; o estoy solo de verdad. Muy solo.

No sé qué creer. NO sé qué querer. Pero tu maquinaria está obsoleta, querido Dios, y me estorba, me ahoga, me duele; y aunque me recuerda de dónde vine, cómo crecí y quién podría ser… vale, le tomaré una foto y la recordaré. Luego, quemaré la de verdad.

Espero ser capaz.


sábado, 26 de mayo de 2012

Yo si apruebo a Piñera


El contexto de esta entrada son las famosas encuestas nacionales CEP y ADIMARK y su espantosa farandulización mediática, y sus tan proféticos resultados.

Como paréntesis, estas encuestas plantean respuestas estandarizadas, que impiden cualquier indicio de relativismo, mi patrón básico de conducta intelectual. Sólo si y no. Nada de peros, dependes; nada de matices ni análisis. Es un tema que da para otra columna.

Pero si eso es lo que quieren, esta es mi respuesta: Yo Apruebo a Piñera.

Ya he escrito entradas anteriores que muestran una cierta defensa al gobierno (Por ejemplo, esta: http://portalesdefuego.blogspot.com/2011/11/si-vote-por-pinera-y-no-me-arrepiento.html), sin embargo, vuelvo a repetirlo: Odio a la derecha y a toda su ideología política y social, toda la construcción autoritaria y cuasi fascista que han hecho del mundo con su capitalismo.

Pero también soy reflexivo. Como antropólogo, los contextos deben ser considerados en el análisis. Y el análisis político que hago del gobierno incluye la consideración al bloque político que lo respalda y al que representa, una derecha chilena siempre conservadora, ligada a la dictadura y al neoliberalismo que ha explotado a nuestro país por más de ... ¿200 años, quizá?

Una derecha que comenzó a hablar de reforma tributaria y de aumento de impuestos... Más allá que todo análisis serio da cuenta de lo pobre que es en sí la reforma, y que se puede exigir más a los más ricos y a las transnacionales más grandes, esta derecha se atrevió a mencionarlo, exponiéndose a la posibilidad de que una oposición bien organizada pueda profundizarla en el parlamento.

Una derecha que se atrevió a apoyar las recientes leyes antidiscriminación, de rebaja al 7% de salud a los jubilados y de inscripción automática y voto voluntario: avances que no se pudieron lograr en 4 gobiernos aparentemente liberales, de centro izquierda y progresistas.

Ahora bien... eran proyectos que ya habían sido postulados por la concertación. Y el análisis sobre la letra chica es obviamente claro y demoledor. En Educación, las respuestas son poco claras, tal como lo que Bachelet hizo en 2006. Aún así, me queda la sensación que se ha avanzado algo más que ese año.

Sea como sea, esta alternancia ha logrado frutos que podrían ser profundizados en el futuro. Por todo este pequeño comentario, a Piñera yo lo apruebo, pero jamás votaría otra vez por un gobierno de derecha. La tierra está llana y fertil para cosechar un Chile por fin efectivamente democrático está listo. La pregunta final es, ¿Quién podrá cultivar esta semilla?

sábado, 24 de marzo de 2012

Caída y Huida. Segunda Carta Abierta a Dios

Querido Dios:

Tal como finalicé en la última carta, tengo aún muchas cosas que decirte. Por ahora, quisiera escribir sobre mis últimos meses que viví cerca tuyo, en 2009, El cómo caí y cómo me levanté para huir. Aunque no sé bien cómo abordarlos.

Creo que partiré refiriéndome a ese periodo desde más o menos el 2005. Fue un ciclo de gran explosión espiritual, y de hecho es por aquel periodo que no puedo negar tu gracia ni tu existencia, más allá que alguien pueda argumentar que todo se trataba de una manipulación emocional a niveles psicológicos. Y tal vez tenga razón, no lo sé. Sólo sé que yo lo procesé - y lo recuerdo así - como experiencias valiosas de una manifestación cierta de una presencia mayor. Vi cosas que no muchos podrían explicar, que ni siquiera yo puedo, pero las vi, las oí, las sentí, las viví. Y no puedo desecharlas así como si nada. Es un punto obviamente a tu favor.

Sin embargo, cometimos el error de hacernos adictos, como congregación, a la búsqueda de ese tipo de relación. Sin lágrimas, sin saltos, sin que el servicio dominical se extendiera cuatro horas creíamos que algo andaba mal. Si, ahora creo que en realidad, nuestra relación contigo se definía por aspectos netamente emocionales, y por mucho tiempo creíamos que sólo así teníamos una verdadera relación. No obstante, el discurso era de buscar una relación espíritu-Espíritu.

Pero al mismo tiempo, debo reconocer, que intenté negar mis emociones. Desde el coro de la iglesia, y particularmente desde la batería, no se 'disfrutaba' mucho: no era mucho lo que podía sentir o llorar.Y las reprimía, pensando que así podría ser más 'espiritual y maduro', negando lamentablemente todo lo emocional que soy por 'naturaleza'. PRIMER craso error que me costaría más tarde mucho. Más de lo que hubiese querido.

Nunca tuvimos realmente, una escuela sobre eso.

Ni tampoco, sobre lo que realmente es santidad y lo que es la relación con el 'mundo'. Mi única defensa, siempre, fue el aislamiento (SEGUNDO craso error). Porque, ¿para qué quería relacionarme con la gente perversa y pecadora de allá, si acá tenía toda una familia que me amaba y que yo amaba? En sí, parecía perfecta tal lógica. Nunca consideré que esa familia se desintegraba por dentro sin que yo jamás lo advirtiera. Nunca, hasta que fue tan obvio, y tan tarde como para hacer algo.

Desde mi punto de vista, totalmente sesgado por lo demás, el culto emocional terminó destruyéndonos a todos... o a casi todos. Era muy bonito el domingo, pero el lunes siempre había que volver a la 'triste realidad': vidas no realizadas, sueños que no se cumplían, promesas que no llegaban.

Y el sermón. Monopolizado por un sólo hombre. Hilado alrededor de una noción tan capitalista de los sueños y las oportunidades. Max Weber tenía razón: el espíritu capitalista fue construido por la ética del protestante, aunque hoy bien podríamos decir que ese espíritu controla nuestra ética. Lástima que Weber no vivió para escribirlo.

Son muchos otros los factores que determinaron el que yo me fuera y me alejara de ti, pese a aquellos hermosos momentos. Particularmente, mi llegada a la universidad, fue una bomba de tiempo en mi espíritu, que lentamente fue influyendo, cada vez de manera más radical. Mi fe hasta entonces, se basaba en un fundamentalismo ciego: el cero cuestionamiento a las prácticas y a las prédicas; la obediencia irrestricta, sin una debida comprensión ni racional ni espiritual; y el necio chauvinismo etnocentrista que pretendía ser dueño de una única verdad sin la cual los demás 'estaban perdidos'. Fue entonces cuando conocí al relativismo, a quien he hecho mi compañero hasta ahora. Pensé que era posible abrirse al racionalismo científico, a eso que con tanto odio  llamé tantas veces 'la lógica humana' - como si la fe no fuese un tipo especial de lógica, ¡cómo si la fe no fuese un producto simbólico humano, el proceso mediante el cual resolvemos y asimilamos la experiencia con Dios! Tal vez me equivoque, como casi siempre lo hago. Pero me abrí hacia otras lógicas en un contexto que sanciona de manera a veces cruel tales conductas. Una caja de pandora.

Y en mi estúpido idealismo, pensé que era posible transitar por los límites de lo mundano, escuchando rock muy pesado (a lo que muchos por mucho tiempo me decían 'todavía escuchas eso', lo que yo traducía como 'cuándo comenzarás a ser un buen cristiano') , cuestionando Tus intenciones, incluso a la propia Biblia, acercándome a la tan diabólica política - y en particular, a la demoníaca izquierda - , asumiendo posturas políticas ¡que un buen cristiano jamás tendría! Eso me valió muchos roces. Eso me sirvió para darme cuenta lo sordos que son (yo también lo fui) en general los cristianos: nadie jamás quiso escuchar mis argumentos... alguien me dijo 'yo prefiero la oración' cuando le pregunté si estaba dispuesta a escuchar mis argumentos. En la otra carta abierta, alguien dijo 'no quiero debatir'. ¿Por qué? Porque la ética evangélica es la de entregar un mensaje, y más allá si se escucha o no, es Dios quien convence, negando así el enorme potencial que tiene la humanidad para convencer y demostrar el amor, tan sólo escuchando, tan sólo dialogando.

Es cierto, sin ninguna otra intencionalidad que agradarte...

Pensé que era posible hacer eso. Que era capaz de ser radical 'para Cristo'. Pero no pude. No lo fui. Porque además, comencé a sufrir de una tibieza crónica. Que comenzó levemente, pero de a poco se fue haciendo más y más obvia. El cansancio y el agotamiento espiritual y emocional. La continua negación de mi emocionalidad. Mi estúpido aislamiento incluso de otros cristianos. Mi inútil obsesión por lo que es 'maduro' y 'espiritual' y por ser 'distinto'. El drama de la pornografía y de las crecientes tensiones y deseos sexuales - reprimidos, prohibidos y censurables, pero presentes, muy presentes. El dolor a la incomprensión. Mi falta de entrega. Y no lo niego: es en concreto mi responsabilidad. No puedo desconocer las condiciones del entorno y las circunstancias, pero asumo la mayor de las responsabilidades en la decisión - si, decisión - de dejarte, finalmente. Este estúpido afán por ser responsable y 'maduro' (distinto) no me deja otra opción.

Y mi familia. La familia que lentamente me fue abandonando (y que posteriormente yo abandonaría también). No a mí, por cierto, no todo tiene que ver conmigo. Y hablo de la congregación de 'fieles' (¿qué irónico, no?). Pero de los casi 20 que llegamos a ser, terminamos siendo menos de 5. Y con suerte dos quienes asumíamos el peso de sostener una congregación dividida y agotada. Incluso de mis padres sentí ese abandono. Incluso del pastor. De mis amigos, los jóvenes, quienes todos se fueron buscando su propio bienestar espiritual - actitud muy sana, por cierto... ¡pero yo no pude! - lejos de una iglesia que se cayó feo. Y no pude porque tenía en mi mente arraigado un idealismo idiota, que me obligaba: 'yo no abandonaré. Llegaré hasta el final, hasta que ya no pueda volver a levantarme; seré responsable'... y estupideces como esas. Todo por asumir un liderazgo en la época más complicada de la congregación. Un liderazgo que consumió todo en mi: las fuerzas, la motivación, la fe en las promesas, el deseo de orar. El deseo de seguir.

Pronto, una vez que terminó todo; una vez que el pastor por fin renunció. Una vez que fui libre para decir 'mi compromiso ya no está en esta congregación'; una vez que asumí que perdí a mi familia; una vez que se fue todo a la misma mierda comencé a cuestionar toda mi relación contigo: Tal vez nunca en realidad me hablaste, sólo era mi propia subjetividad la que me convencía. ¿Crecí realmente en estos años? ¿Cuáles son los frutos que me quedaron? ¿Cuál fue mi aporte en el 'Reino'? ¿Qué realmente me quedó de esos años a lo cual aferrarme? Nada. NADA. No me quedó ninguna razón, ninguna relación, ningún fruto, ningún amigo, ningún 'alma salvada'; sólo recuerdos que ya no significan nada más que un dolor agudo en el espíritu... o no sé donde... Muchas veces con lágrimas en los ojos me he dicho que no sirvió de nada. Que yo no serví de nada. Que fue una irrecuperable pérdida de tiempo. Que perdí gran parte de mi juventud en vano.

Me fui herido y amargado. Herido y resentido con todos los que me abandonaron. Con la sensación de 'nunca podré perdonarte' hacia mi, hacia ellos y hacia ti, Dios, aunque en la usual lógica de temor (no miedo, aclaro), es imposible culparte de todo lo que pasó. Desde entonces asumí que tenía un puesto irrevocable en el infierno, aunque con el razonamiento que desarrollé en la carta anterior, el que me vaya al cielo o al infierno depende 100% de ti.

Me fui además traumado con la idea de liderazgo. Porque siempre creí que hacia allá me estabas llevando. Y la experiencia que viví hace ya 3 años como líder, no fue para nada estimulante. Ahora le temo. Ahora lo rechazo, pese a mis ganas de actuar, de hacer, de ejercer y liderar.

Y hoy... hoy estoy acá, con algunas luces de esperanza con respecto a una vuelta. Aunque ya nada podría ser igual. No podría olvidar todas mis dudas, mis razonamientos, mi auto-obligado caminar por los márgenes, mi habitar en los intersticios entre lo divino y lo demoníaco... Yo. Parece irónico, pero después de tanto tiempo intentando minimizarme y negarme para agradarte - así nos dice tu palabra, ¿no? el que niega su vida la ganará - finalmente, la primera y más obvia consecuencia de dejarte, fue retomarme. ¿Muy merecedor del lago de fuego, no?

Puede que dejarte hay sido la peor de mis decisiones. Pero fue totalmente mía. Y eso lo reivindico, y ante ello, siento una extraña satisfacción: hay algunos que te culpan a tí, y otros que culpan a los demás. Yo no culpo a nadie. Ni siquiera al Diablo. Asumo la responsabilidad y eso siempre me ha agradado. La intensa e inútil búsqueda por ser diferente: creo que se trata de eso.

En fin, eso es por ahora. Hay aún cosas por decir, en este afán por ser 'libre' de los fantasmas del pasado... y del presente.

domingo, 11 de marzo de 2012

Cipriano Abdul Reginaldo Tercero

Cuento creada en el marco de un voluntariado a Dichato, Febrero de 2012.
Fuente original del cuento. * en color verde, frases de la 2º edición 
LA HISTORIA DE LOS PINOS DE DICHATO 

Cipriano Abdul Reginaldo Tercero.
El más famoso de los pinos chilenos.

Había una vez un gran árbol, un pino llamado Cipriano Abdul Reginaldo Tercero. Era el más fuerte de todos los árboles de la cordillera, y el más querido por todos ellos.
Cipriano en la Cordillera de los Andes















Un día, vino de los Estados Unidos un gringo capitalista a cortar a todos los árboles del bosque - era un hombre malo, muy malo.
El gringo capitalista malvado






Entonces, cuando Cipriano Abdul Reginaldo Tercero se enteró, supo que tendría que hacer algo para ayudar a sus amigos árboles, y a sus amigos los conejos que dormían en sus raíces, y a sus amigos pájaros que vivían en sus ramas.

Fue y conversó con su padrino, el mar de Chile y le pidió que le impidiera al gringo llegar a las playas de Dichato - donde el gringo comenzaría a cortar a los árboles.

Y el mar le dijo: te ayudaré, no permitiré que el gringo llegue a Chile, pero necesito que hagas algo, y así salvarás a tus amigos.

Y Cipriano dijo: Haré lo que me pidas.

Y el mar le respondió:
Tendrás que venir y vivir en la playa, y cuidar a los niños de la aldea Nuevo Amanecer, en Dichato.
Los niños de Dichato en la playa
Los niños de Dichato aprendiendo











Entonces vino Cipriano Abdul Reginaldo Tercero a vivir a Dichato. Y el gringo malo jamás llegó a Chile
Cipriano llega a Dichato

Y ahí en Dichato, Cipriano tuvo muchos, muchos hijos e hijas, los que hasta hoy, viven con los niños de la aldea. Es así como es que hay tantos pinos en Villa Fresia. Y fueron felices por siempre.

Pinos hijos de Cipriano
Niños de Dichato

Pinos hijos de Dichato

sábado, 3 de marzo de 2012

Historia de un Oasis...

Historia de un Oasis.

Entre arenas, arcillas y rocas
 en un yermo desierto,
distante de todas las direcciones
un Oasis espera, con la paciencia de los muertos

Con ansiedad, se evapora en el calor del día,
suspirando entre sus palmeras,
disipando a la aburrida soledad,
mirando cada gramo nuevo de húmeda tierra.

Ahí ha estado desde sus comienzos
como una pequeña trampa de rocío;
y creció de golpe, salivando la sal
y sembrando fuchsias a orillas de su incipiente río.

Al poco andar también agregó caléndulas naranjas,
y buscó rocas de blancas calizas
para decorar y conformar un hogar
en medio de esas arenas asadas y amarillas.



Cuando el entorno pareció preciso,
llamó al viento del sur, y este le trajo datileras.
También pidió ayuda al mar
y este le trajo avellanos de las costas chilenas.

Con mucha esperanza plantó los frutos,
y en su corazón previó las agradables sombras
que las hojas y las ramas
traerían, iluminando toda su obra.

Y deseaba, fervientemente, compartir su jardín.



Tan pronto los chilcos emergieron
rojos entre el verdor de su sangre,
creyó estar listo para anunciarse:
“¡Viajeros todos! Pasad y probad cuánto mi tienda es de agradable”

Y le dijo a un cóndor que pasó a posarse en sus rocas,
que pasara la voz a donde fuera;
que contara sus bondades: de su sombra,
de sus aguas, su verde, su tienda.

El cóndor dijo que no conocía mucha gente,
que haría lo que pudiese.
Al poco tiempo, regresó junto a unos pocos amigos:
unos verdaderos bandidos, sin alma parece.

Y dijeron los buitres y hienas, amigos del cóndor:
“este es un buen lugar para ocultarnos de los unicornios.
Traeremos nuestra carroña aquí
e invitaremos a bailar a más amigos, los demonios”.

Por ese tiempo, los avellanos y palmeras
comenzaron a fructificar y a dar mucho jugo.
El Oasis pensó que eran tiempos fabulosos,
tenía amigos para compartir sus preciados frutos.

Pero nada sabía el Oasis lo que es la vida.

En su inocencia, no previó las consecuencias
de entregarse en los brazos de los carroñeros,
pues estos no supieron aprovechar
las bondades multicolores de ese húmedo suelo.



 Los buitres, las hienas, el cóndor y los demonios
saquearon al Oasis, bebiendo su saliva,
secando su verde, su rojo y su naranja,
dejando una maloliente carroña que muy de a poco se iba.

Muchas temporadas estuvo seco el Oasis.
Triste y decepcionado, hizo que la caliza
se convirtiera en muralla,
y la sal de a poco borró su otrora brillante sonrisa.

Y hoy ahí está.
Los avellanos se derraman otra vez en su arena,
y los dátiles son bebidos por el aire seco
de un desierto que envolvió su tienda.

Todo ese gran cariño que tenía para dar
desapareció bajo sales oscuras;
toda la pasión de sus chilcos y la alegría de
sus caléndulas, por un mal recuerdo están ocultas.

Todo eso está aún ahí. La frescura de su agua
y su sombra, la suavidad de su arena morena,
todo su amor, todos sus abrazos, la fuerza de su caliza,
nuevamente, en una dura espera.

 
 
Pero ya no confía en nadie.
Ha visto pasar mariposas y golondrinas,
leones, caballos, bueyes y liebres;
de todos oculta su tierna mirada expresiva y aún viva.

Pero hace poco observó en el horizonte
una manada de blancos y hermosos unicornios:
los enemigos de los carroñeros, pensó.
Y deseó volver a mirar a otro a los ojos.



Ordenó entonces a las murallas caer.

Y allí, entre palmeras, agua, ruinas y restos de
carroña aún, en medio de un seco desierto,
con la ansiedad de un hambriento,
a esa manada de unicornios, espero.




Dedicado a una semana en Dichato y Tomé, junto a personas muy especiales y agradables

** ESTE POEMA TAMBIÉN ESTÁ PRESENTE EN LA OBRA 'CUADERNO ABIERTO' LA CUAL PARTICIPARÁ EN EL CONCURSO DE POESÍA JUVENIL 'ARTHUR RIMBAUD'. TANTO COMO LA OBRA Y EL POEMA, ESTE BLOG ES DE EXCLUSIVA AUTORÍA DE roque atreides. **