La catapulta fue la educación y los estudiantes: los actores eternamente elegidos - por el destino o por la tradición política-social del país - para intentar conmover el escenario social y político chileno. Yo, a mis 23 años, no recuerdo tal magnitud de movilización; según mi propia percepción, es este 2011 mucho más que el 2006.
Pero, ¿Cómo llegamos a este punto? miles de estudiantes - sino millones - a punto de perder el año escolar (quedar repitiendo), durante más de dos meses de movilizaciones. Miles de millones en pérdidas; cientos de horas de caos y tacos. Etc. Es un momento histórico, como se ha dicho, lleno de matices y reflejos, llenos de relaciones y conexiones con nuestro pasado reciente.
EL MATIZ DEL TIEMPO
En primer lugar, aclarar que 'el tiempo es una ilusión' (no recuerdo muy bien de dónde salió la frase, pero circula por mi mente recurrentemente). Se dice 'más de 2 meses de movilización', '10 semanas' dijo el presidente. ILUSIÓN. Una vez leí un lienzo muy atingente, "la lucha no continúa; la lucha es continua". Es que desde incluso antes del 2006, las principales demandas estudiantiles cruzaban o respondían a los criterios de 'calidad', 'financiamiento' y 'democratización'. El lucro fue al menos mencionado - o eso es lo que recuerdo - durante la revolución pingüina. En el ámbito universitario, la propuesta del arancel diferenciado - como paso previo a la gratuidad total - ya estaba puesta con fuerza en las asambleas de, al menos, la UDEC. Tal propuesta se relaciona claramente con financiamiento, y con acceso a la educación superior.
Por otro lado, también durante mis cinco años de estadía en la U, los problemas acarreados por los procesos de acreditación, las críticas a la PSU y las propuestas para cambiar el sistema de acceso a la educación superior, eran parte del acervo crítico y propositivo del estudiantado.
Mi máxima es: no llevamos dos meses de movilización, LLEVAMOS AÑOS MOVILIZADOS!!!
EL MATIZ POLÍTICO
Los defensores del gobierno - los pocos que quedan - suelen deslindar críticas y responsabilidades a los gobiernos anteriores, todos de la Concertación. Como que, si todo este estallido social tuviese que ver con ellos como personas y no con el sistema de exclusión que han fraguado en complicidad con la Concertación. Pero hay diferencias y matices. Me hago la pregunta siguiente: ¿Hubiese pasado todo esto, si Frei estuviese en lugar de Piñera? Tal vez, pero la experiencia de la revolución pingüina, me hace pensar que no. Y no porque que crea que Frei o la Concertación tengan mayor afinidad social o mayor compromiso ciudadano. Es por el tema del cuoteo. Es conocido que la mayor parte de los dirigentes estudiantiles salen de la izquierda: comunistas, socialistas, 'independientes', etc. Muchos de ellos, vinculados directa o indirectamente con la Concertación. Estoy muy seguro que a las 5 semanas, un cupo por aquí, un distrito por allá, y el PC se hubiese encargado de bajar a sus dirigentes y el PS a sus jóvenes. Y luego, promulgar una ley tan inútil como la LGE que no cambió nada más que el nombre.
Por eso, ahora que por la desdicha de la derrota y por el síndrome de abstinencia lejos del poder ejecutivo, no están 'ni ahí' con bajar a sus dirigentes, le han permitido a sus bases participar con amplia libertad en este movimiento social.
EL MATIZ DE LA VOLUNTAD
Para finalizar, mencionar lo recientemente dicho por el presidente: 'Nada en la vida es gratis', excusándose bajo la artimaña de lo 'injusto' que sería que los impuestos que pagan los más pobres sirvan para financiar la educación de los 'más privilegiados'. ¿Hasta cuándo seguiremos con la lógica individualista? Sólo hasta que se termine la hegemonía del neo liberalismo. Establecer la gratuidad de la educación en todos sus niveles y para toda la ciudadanía chilena obedece a un cambio cultural y social en nuestras conductas. Significaría ser solidarios, como nunca lo hemos sido. Significaría salirnos de la lógica que alaba el crecimiento económico y que desprecia todo atisbo de distribución y equidad. Equidad de verdad.
El negar la opción de la gratuidad no obedece a criterios técnicos, como se nos quiere hacer creer. Obedece más bien a la falta de VOLUNTAD política que inunda a nuestra 'clase política'.
<<... Atrévete, quémame ahora, entra en mi canto, sube por mis venas, sal por mi boca. Ahora sabes que no puedes conmigo: yo te convierto en canto, yo te subo y te bajo, te aprisiono en mis sílabas, te encadeno, te pongo a silbar, a derramarte en trinos, como si fueras un canario enjaulado...>> (Oda al fuego, Pablo Neruda).
sábado, 13 de agosto de 2011
sobre la movilización social de estos días
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jueves, 7 de julio de 2011
Sobre la Ideología
Por HUGO MONTESINO ARRATIA
Sobre la Ideología, el término ya se empezó a usar hacia el siglo XVII y XVIII. Tiene una interesante evolución (tanto como la idea de Sistema). Los eruditos las rastrean en los antiguos diccionarios, incluyendo los primeros de filosofía o lógica y en la Enciclopedia, básicamente en Francia durante el Iluminismo e Ilustración.
En Marx está al inicio como "Falsa Conciencia" ("La Ideología Alemana", "Manuscritos Filosoficos de 1844", etc..), pero andando en su vida, le dió otro valor, como una esfera o ámbito de las ideas a través de las cuales toda la humanidad, clases y grupos, expresan sus intereses, cosmovisiones, etc. y como elemento coaligante, unificador de grupos, constructor de 'Conciencia colectiva' - identidad diríamos hoy -. No necesita ser "verdadera" ni "falsa", sino que es más bien funcional, mezcla de razones y emociones (arte, música, poemas, refranes, sentimiento religioso, etc.).
Así, habría una suerte de "ideología mala " y "una ideología buena" (luego, otros hablarán de la 'Ideología del Proletariado' como algo deseable y a cultivar, de Ideología Científica, etc.), dicotomía que no me satisface; prefiero hablar de "tratar de tener un buen nivel ideológico", en el que uno al menos sabe qué corrientes cruzan la época y sociedad en que vive, porque nada se inventa 100% en nuestras cabezas.
Cuando uno es consciente de "lo que entra y sale de su conciencia" no se es tan objeto de las ideas y valores en boga (pero hay un techo o límite, que es el la determinación cultural que ejerce el mundo social en que uno nace). Así las ideas, los ideales y valores, obran explícitamente reconocidos como "convicciones", uno es "convicto" de sus valores conscientemente ratificados de la tradición de la que viene, o elegidos de otras y adoptados.
Aunque siguan siendo materia de debate nuestras posturas, las armas de la razón (siempre alguna racionalidad específica) se suman en ese caso para defenderla, esclarecerla y desarrollarla.
Ya en las postrimerías de la antigüedad en la Epístola de San Pablo [a Los Tesalonicenses] encontramos la sentencia "estad siempre preparados para dar razón de vuestra fe": origen de la razón de ser de la apologética y la Teología Fundamental, precisamente dirigida hacia los gentiles o Teología Fronteriza, que tiene en cuenta y [está] dirigida hacia el "otro".
En el siglo IV, con la patrística, San Agustín convence a los cristianos de sumar las armas del racionalismo "pagano", grecorromano, porque "hay que discernir los contenidos de la fé".
No todo es meramente ideología. Dicho de otro modo, [por un lado] la ideología en sentido restringido es la que casi inconscientemente opera en el sentido común y psiquis colectiva. Pero la Cultura, la Ciencia, la Literatura, la Filosofía son actos de reflexión deliberados, no de la "costumbre mental".
[Por otro lado] creo que la ideología en sentido amplio, viene a englobar todo ello, cuando lo comparamos a Sociedad, Economía, en términos [temporales en el sentido de época] o macro estructurales, y de eso no se escapa ningún humano.
Obviamente Lavín la ha usado en la primera acepción - la restringida - para descalificar como inconsciente el proceso de movilización masivo, lo cual es de por sí absurdo. La coordinación de cientos de [miles] no se hace ni se da por mero reflejo de ira.
En la historia de las doctrinas económicas, y del ejercicio práctico de la economía, no ha habido corriente más ideologizada, dogmática y negadora de toda otra posibilidad siquiera de ver las cosas, que el neoliberalismo. Han recurrido a la matematización de la economía para darle halo de ciencia natural, [aún cuando] sigue siendo ciencia social. El truco de "naturalizar las cosas" - para hacerlas pasar como obvias y espontáneas, inherentes al mundo - es muy usado por ellos, mas no les es exclusivo, y el efecto es la "cosificación" del Hombre, asunto que hoy es notorio y contra lo cual también se rebelan las gentes. Ni la Educación es (o no debe ser) mercancía ni las personas [tampoco].
Sólo me resta hacerte observar que en los diferentes textos que [se citan] (http://portalesdefuego.blogspot.com/2011/07/dialogos-sobre-ideologia.html), algunos dicen que la Ideología está en la base u origen de las acciones o de las reacciones de la autoridad.
Discrepo, por atribuirle a [esta postura] demasiado poder a la ideología. Las ideologías no son nada si no es porque "calzan" con realidades sentidas y percibidas de ese modo por las personas. Son las realidades sociales las que se van esclareciendo en ideas, canciones, discursos, debates, y se expresan en ideales que decimos perseguir. Al hacerlas suyas, las gentes, las personas, adquieren noción de que no están solos; comprenden o creen comprender las causas, se motivan y se coordinan, en el lenguaje o discurso. Excederse es ser idealista filosófico, al estilo de los siglos antiguos.
Por tanto siempre las ideologías expresan intereses o políticas, pero ni las políticas ni los movimientos sociales expresan ideologías (salvo que se diga ello en sentido metafórico) ni [partidismos]. Eso sería darle rango de sujeto de la historia a la ideología. Si, los movimientos sociales tienen aristas, componentes o facetas políticas e ideológicas, pero corremos el riesgo de confundir la especificidad de los movimientos sociales, y de paso, la especificidad de lo ideológico y de la política como espacios de disputas de poder, cada una con sus códigos, aunque obviamente relacionados en un "continuum" (continuidad) macro, lo humano, lo histórico.
Fuera de la Historia no hay nada humano, la historia es el modo de darse de lo humano con todo lo anterior dentro. Incluso cuando afectamos la naturaleza, es el principio antrópico que opera, "humanizándola", vale decir, haciéndola dependiente, controlándola o dañándola (la Producción, a veces llamada economía).
Para terminar, [estimados], otro punto que suele venirme a la cabeza en este período, es que lo peor que se podría decir de los que nos movilizamos, de los que rechazan y demandan soluciones en diversas materias es que digan "estos tipos (nosotros) no tienen ni idea de lo que persiguen".
Ese rol cumple también la ideología... no basta tener rabia, dolor o molestia, sino que al tener ideas le damos objetivos y encauzamos a nuestra acción.... muy humanamente.
¿Qué prefiere el lector o nuestros detractores? ¿Que tengamos (y desarrollemos) ideas, propósitos y argumentos o que obremos a ciegas en un "reventón social"?
Obviamente negar la existencias de ideas, propósitos e intereses legítimos y bien claros en el Movimiento Estudiantil, por ejemplo, es negar la posibilidad del diálogo y el debate ("no hay sobre qué discutir si ni se les entiende el griterío, es una murga, seamos serios, saquemos de la calle el debate para instalarlo donde corresponde, el parlamento, etc." ), pues ello les obligaría a exponer sus justificaciones racionales ("dar razón" de su postura, cosa que su autoritarismo no les permite y la miseria egoísta de su verdad les impide decir). "No hay peor sordo que el que no quiere ver", ¿o algo así, no?
Ojo: ahora empieza la delincuencialización de las protestas estudiantiles, al tenor del Mercurio que ya he visto, tras el discurso-auncio-ofertón de Piñera.
Saludos. Hugo.
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