lunes, 6 de agosto de 2018

La funa web: ¿Una desgracia o una contribución?

Sobre la funa web

Antes que nada, debo tener cuidado con lo que escriba, ya que podría despertar la ira de las masas rebeldes cómodamente sentadas mientras tuitean, comparten cadenas, o comentan el asco que les produzco.

No es fácil ya navegar, deslizarse por la red. Su increíble función integradora, fortalecida por cada vez mayores facilidades de acceso está tomando giros extraños en los últimos tiempos, conformando hoy por hoy una gama cada vez más concreta de lo que es aceptable, de lo que es moral, de lo que es ético, de lo que es tolerable: un otro tipo de integración, quizá. Y todo aquello que salga de ciertos parámetros, no sólo es rechazado, sino que es brutalmente rechazado. No se trata ya de argumentación, contraargumentación, puntos, debate. Es a todas luces linchamiento, especialmente violento a partir del tipo de lenguaje que se utiliza para hacer ver lo errado de determinada actitud, determinado pensamiento, determinada actuación. Este lenguaje, sumado a la pésima calidad de redacción, ortografía y vocabulario, no hacen más que generar en muchos casos una gritería visual.

El juicio crítico a la forma está hecho. Sin embargo, debo reconocerle un gran mérito a toda esta horda de funas web. Usualmente la gente habla y escribe, opina y se expresa sin ningún tipo de freno. Mucho menos genera una reflexión mínima de las cosas sobre la que opina. Muchas hacen juicios críticos de las actuaciones y palabras de los demás sin hacer una mínima autocrítica a sus propias actuaciones y palabras. Al final, tenemos una masa de gente que no piensa antes de hablar, totalmente hipócrita, totalmente incapaz de tener estándares aceptables de empatía y altura de miras.

En este contexto, cualquier tipo de suceso o práctica, por muy grotesca que sea (si, grotesca como las funas web), que contribuya a que la gente se detenga a pensar un poquito respecto a lo que piensa, opina, expresa: habla o escribe, etc., es completamente positivo.

En este sentido, las funas web son como las alarmas o las cámaras en caso de asaltos. Lo más probable es que ocurran igual, pero los delincuentes lo piensan mejor ante estos elementos disuasivos. Eso es lo que son las funas web: un elemento disuasivo a la inconsistencia e inconsciencia popular de nuestra gente.

¿Son la solución a este grave problema? No, claro que no. Hace falta mucha educación, demasiada quizás como para generar un verdadero cambio a la forma en que, no sólo debatimos, si no que a la forma en que finalmente nos relacionamos y entendemos unos con otros. Por ahora, y pese a las horrendas formas que a veces toma, prefiero asumir que son una contribución a nuestra vida social.

domingo, 27 de mayo de 2018

Día del patrimonio: Una pregunta sobre el legado heredado y legado por heredar



Este domingo 27 de mayo, y como cada año desde hace un tiempo en estas fechas, se conmemora el día del patrimonio cultural en Chile.

Como suele suceder en Chile, la mayor parte del tiempo se realizan acciones sin mayor reflexión. El año 2017, se estimó la realización de 1080 actividades relacionadas en el país, y casi dos millones de participantes. Este 2018, se registraron más de mil quinientas actividades y faltaría ver la cantidad de personas que participó en total. Sin embargo, acá vale la pena preguntarse cuánta de esa gente, de esos casi dos millones de personas realmente logran hacerse una idea de qué es patrimonio. Menos aún, asumo yo, habrá gente que llegue a problematizar el concepto.

Hasta aquí, el tratamiento que se le puede dar tiene que ver con la historia, la antigüedad, los edificios, los apellidos pioneros, el renombre de algo o alguien. La UNESCO da una definición asociada a la riqueza no económica de los pueblos que es heredada y, por ello, acumulada desde antigua data. Dicho así, es obvio que patrimonio tiene que ver con la Cultura de una sociedad, es decir, y desde un enfoque semiótico, aquellas relaciones que dotan de significado al hecho de que un grupo de personas convivan juntas.

Sin embargo, lo que en estas fechas se celebra – creo yo – está más relacionado con una cierta idolatría de aquello que parece adecuadamente antiguo, de aquello que parece estéticamente apetecible, de eso que tiene un apellido ilustre, y de aquellas fachadas aristocratizantes. Una cultura de élite que no exactamente tiene que ver con el significado de convivir juntos. Cabe destacar aquí que a mí personalmente me gusta la Historia como disciplina (y como insumo de análisis social), el arte y la museografía, no tengo nada en contra de todo ello. Pero esta forma actual de plantear el patrimonio a mi me provoca más bien un crítica acerca de los alcances y objetivos originales con los cuales aquellos bienes susceptibles de idolatría se crearon, en primer lugar.

Siempre me hago la pregunta respecto al costo social, económico, ambiental y cultural que significó la construcción de determinado edificio, la llegada de determinado artefacto, o la primacía de determinado apellido. No pretendo ponerme odioso al pensar cómo es que muchas armas o cañones que hoy se exhiben como patrimoniales fueron utilizados para la 'Pacificación' de la Araucanía, o sobre cómo fue que llegaron las famosas iglesias a la Isla de Chiloé habiendo primero que acabar con la espiritualidad indígena, o acerca de la riqueza y fama acumulada por Julio Popper luego del genocidio selknam. Pero la pregunta sobre el legado que estamos hoy nosotros dejando al futuro es una que al parecer no tiene trascendencia colectiva. Nada, absolutamente nada estamos diciendo sobre el resultado de la intensa extracción de recursos naturales que generan la riqueza y la construcción y establecimiento del futuro patrimonio: ninguna mención a los bosques que ya no están, a los ríos secos, a la circulación en el ambiente de material y residuos radioactivos, o a la gran biomasa (flora, fauna, tierra fértil, glaciares y reservas de agua dulce) que ha sido destruida por nuestro ritmo cultural y nuestra forma de darle significado a la convivencia social basada en el plástico, el consumo, la comodidad. Estos mismos resquemores los hago presente y deben funcionar como advertencia al futuro, ya que la actividad humana es incesante y todos los días se está construyendo un patrimonio: una herencia cultural cuya idolatría se proyecta a veinte o treinta años adelante.

¿Qué nos han legado? Es una pregunta de análisis crítico sobre lo que hoy consideramos patrimonio. Pero la pregunta ¿Qué estamos legando? Es una pregunta crítica sobre el nivel de conciencia y de ética actual en nuestra sociedad.



Como Bonus especial, dejo acá una nota de El País de España sobre cómo es que hemos afectado nuestro entorno los seres humanos: ¿Qué significa salir del Holoceno y estar en el antropoceno?

miércoles, 28 de marzo de 2018

Resucitó el Lucro: que Bachelet se haga responsable


Resucitó el Lucro: que Bachelet se haga responsable

El fin-al-lucro en la educación superior resucitó. El Tribunal Constitucional se transformó en el hacedor de milagros previo a semana Santa.

Todos rasgamos vestiduras. La conservadora tercera cámara se hunde en el desprestigio junto a toda la institucionalidad política del Estado por haberse 'echado al bolsillo' la 'voluntad popular'. Lamentablemente, la crítica está mal dirigida.

Es que la responsabilidad de lo que pasó - o la mayor parte de esta -  no está ahí. La responsabilidad es política - obvio - y es del Gobierno de Michelle Bachelet.

No voy a defender al TC, pero entiendo que la lógica de este jurado va en sintonía con la Constitución neoliberal, firmada por Pinochet y respaldada por Lagos. Y no me vengan a que el TC es ilegal, porque en cualquier sistema democrático tiene que haber mecanismos que impidan que tal o cual administración - en cualquier país, en cualquier época - se arranque con los tarros, aprobando cualquier ley por inconcebible que sea. Obviamente, no desconozco el hecho de que la conformación de nuestro TC sea cuoteada y responda a ciertos intereses en desmedro de otros.

Pero el problema es realmente otro. El problema es la Constitución. Todos nosotros lo sabemos. Toda persona medianamente inteligente lo sabe. Lo sabíamos desde antes. Michelle también lo sabía. Sin embargo, cometió un error profundo, que incluso parece intencional.

El error no es cosa poca, aunque pueda parecer indirecto. Se trata de haber dejado la reforma constitucional para el final. Se demoró casi un año y medio para sistematizar los encuentros constituyentes locales, provinciales y regionales - en los cuales participé y de buena fe. Sin embargo, Bachelet se rió de todo Chile presentando  un escrito sin ninguna importancia al final de su administración, sabiendo que en la práctica el nuevo gobierno de Piñera iba a dejarlo - con suerte - como taco en la mesa coja.

El error no tiene tanto que ver con demorarse sino que, a pesar de la complejidad de un proceso como el que llevó a cabo, no fue capaz de comenzar su mandato con esta reforma, mucho más importante que la educación.

En segundo término, un segundo error pasó por su tardanza con la ley de educación superior. Cuatro años le tomó. Si hubiese sido más rápida; si hubiese tenido de verdad una convicción respecto a la gratuidad y a la Educación como un derecho no tendríamos este problema. Quizá el TC lo habría impugnado igual, pero habría habido tiempo para corregir esa reserva de constitucionalidad dentro de su gobierno. Ahora tenemos que esperar a que un presidente que cree en el lucro en la educación corrija e implemente esta ley.

El resumen es claro. Que Bachelet se haga responsable. No basta un tuit. Ella, su gobierno, quienes la apoyaron - incluyendo RD - y quienes la defienden a morir tienen que hacer una fuerte autocrítica, especialmente si quieren volver a tener un poco de la confianza ciudadana que alguna vez tuvieron.


viernes, 23 de marzo de 2018

Y después de la violencia ¿Qué?

Es impactante cómo es que este país ha intensificado el odio y la violencia.

Tal vez todo tenga que ver con la mayor conectividad de nuestros teléfonos a la comunicación instantánea, y simplemente estamos viendo con mayor constancia aquello que ya estaba ahí. Lo peor es que los eventos se multiplican: ya no es uno a la semana, o uno por día. Se trata de dos, tres, cinco hechos diarios que simplemente nos "vuelan" la cabeza y la moral.

Estoy convenciéndome de que esto ya no es una coincidencia o un paréntesis en nuestra historia. Esto es más bien una tendencia continua. Quizás en alza. Pero las ganas de arremeter de manera directa contra algo o alguien, ya sea de forma física, verbal, psicológica, "memiana", etc., cada vez son mayores. Las razones ya no importan. Y la gente ya no la está conteniendo, simplemente la deja salir. Y está de moda.

Pero lo peor desde mi perspectiva, no tiene que ver con la expresión de la ira y la violencia, sino con que esa expresión es excesivamente rápida, y no reviste ninguna reflexión ni análisis. Es cierto: la rabia es más bien un estado emocional que emerge producto de determinados estímulos externos. Pero la figura es la siguiente: "dispara primero, pregunta después". ¿Qué caso tiene preguntar después de que la agresión está hecha? ¿Contribuye a nuestro crecimiento personal y/o social? ¿Sirve de algo (produce algo), si tenemos como máxima de comportamiento dicha regla? Y estas preguntas son fundamentales para aquellos que, como yo, ven la vida social a través del crisol de la política.

Hasta ahora me parece que ninguno de los memes, ninguno de los ataques, ninguna de las golpizas, de los "pensamientos distintos", de las ofensas gratuitas, de los ninguneos, de los ejercicios de represión policíaca, ninguna de las acusaciones, funas, purgas, linchamientos o amenazas ha contribuido en nada a hacer de este país un poco mejor. Ni desde el punto de vista de la ética, ni del de la política. Seguimos siendo un país sumido en una cultura de odio, una cultura violenta que nace desde las mismas raíces del Estado y que ha contaminado hasta la última rama social, incluida las luchas más legítimas.

Que quede claro. No busco condenar la violencia, ya hay mucho de eso, no me interesa. La crítica apunta a la forma irreflexiva en la que se lleva a cabo, sin ninguna intención de construir nada. Ni siquiera tiene la misión de destruir algo. Y ese es el meollo del asunto: no tiene ningún propósito, ninguna finalidad, ninguna meta: ni social, ni económica, ni política, ni ética, ni revolucionaria. No hay nada detrás ni delante. Lo único que hace es perpetuar su existencia en un sistema de relaciones sociales que simplemente favorece a muy pocos y que, debido a la escasa reflexión que mostramos los chilenos, nos mantiene en un status quo casi terrorífico.

Por último, es fácil en este punto condenar o demonizar la violencia. Pero como fenómeno social está tan arraigado en nuestra sociedad, que - quizás - lo único que podría llegar a ser revolucionario en este contexto es el silencio: no ese que "otorga"(supuestamente), sino que ese que te permite pensar y comprender - casi hermenéuticamente - antes de actuar, antes de desafiar, antes de combatir.



miércoles, 21 de marzo de 2018

Vago

 Vago


Otra vez
salí a vagar
con el viejo cazador Orión
y su perro mayor.
La noche era ideal:
clara aunque fría.
Dimos mil vueltas.
Vi mil luces,
pero no te vi a ti.
Incluso vi una estrella fugaz, lo juro;
pero no eras tú.
'Tranquilo', me dijo el viejo.
'No siempre hay suerte'.

Multi-Piscis

 
Multi-Piscis

De acuerdo a las cartas astrales, soy piscis.
¿Has visto cómo dibujan este signo?
Si. Compuesto por dos peces.
Pues te cuento.
Yo soy cuatro peces.
Más bien, dos híbridos: cuatro pedazos
unidos por macabras y complejas causas;
en un equilibrio frágil,
siempre al borde de una locura radical;
girando y girando, provocando
consecuencias misteriosas,
a veces nefastas.

Pon atención, mírame bien:
verás que soy mitad pescada y mitad tiburón;
mitad róbalo y mitad sirena.

Con un cierto sentido de común y silvestre.
Un huevón como cualquiera.
De venta fácil en los mercados del puerto,
en las esquinas del barrio,
en los puerta a puerta.
El de mayor acceso,
el pez carne de perro
el que se vende por pila para que rinda,
el que aún añejo sirve y cunde.

Y a la vez soy un cartilaginoso peligro.
Feroz y horrenda creatura.
Eventualmente salvaje,
un predador que cuando despierta
lo hace siempre hambriento,
siempre sediento de pulsiones sanguinarias.
Ávido de competencia,
y derrochador de testosterona,
silencioso y brutal,
dueño de la cresta de las olas
y de las simas abismales.

Pero la transformación no termina:
a veces, llego a ser sólo una presa costera.
Tan ingenua, tan fácil de atrapar y embaucar.
El típico triunfo de los pescadores amateurs.
Tan carne de perro como la pescá,
pero nunca tan popular,
ni rendidor,
ni tan útil, ni tan saboreado;
un simple y vulgar 'peor es ná'.

Y por último, mi mitad mitológica,
mi mitad mística, inusual,
emocional.
Bella y atractiva en lejanía;
letal y demoniaca en cercanía.
Musical,
habitante de mares profundos e inexistentes
tan ocasional como recurrente
Crepuscular, nebular;
pregonador de tormentas y tragedias,
así como creador de experiencias únicas e inolvidables.

En resumen, un monstruo.
Víctima y consecuencia,
resultado colateral de la radioactividad:
de las altas emisiones de expectativas,
de los deseos pornográficos de poder incontenibles!
del destructivo huracán emocional!!
de la montaña rusa derruida de experiencias vitales!!!
de las toneladas de la basura biotecnológica de la maldita libertad transnacional!!!!
una miserable parte del plan enfermizo del corazón pervertido de esta sociedad!!!!!

Un completo engendro:
aunque al fin y al cabo posible de domar,
de acariciar,
de consumir,
de admitir,
de vencer.

Pero toma tus recaudos.

viernes, 16 de febrero de 2018

Pronunciarte



Pronunciarte


Me encanta pronunciar tu nombre.
Gabriela.
Cada vez que lo enuncio es como que viajo... a un otro lugar.
Especialmente, si lo pronuncio pensando en ti. Que es lo que suele pasar.

Gabriela. Es casi como una obra de tres actos.

Ga: un desgarro en el silencio y el encierro; un suspiro gutural que rompe la celda oscura y solitaria de mi voz; una overtura musical hacia una eterna primavera;
un portal que me guía a un encuentro con un sol luminoso.

Brie: un potente contacto de labios y de dientes:
un encuentro íntimo de almas,
de sustanciosa agua,
y de deseos palpitantes,
de urgencia por el oxígeno que transpira tu sonrisa

La: una caricia palatina de mi lengua y un suave abrir de boca que deja espacio a la entrada de nuevos oxígenos,
y de nuevos sabores que se derraman de tus mil cabellos y de la idea de tu rostro frente al mío,
y que no existen en ningún otro rincón del multiverso.

Gabriela. Me encanta pronunciar tu nombre.

Es
[inspiro, suspiro]…
casi como ensayar un beso.

Y un beso... sería como viajar a otro universo. Un loop sin fin en el que atrapado me encuentro.

Y del que no quiero salir.


--


PD:
No hay PD.

jueves, 15 de febrero de 2018

Breve historia de un conflicto que se resuelve siendo masticado


Breve historia de un conflicto que se resuelve siendo masticado


¿Cómo fue que llegaste a esto?
No sé, hueón, no sé.
Te acordai que hasta hace tres meses, nuestra política de la resignación era una ley intransgredible.
Claro que me acuerdo, ¿pa' qué me hacís preguntas obvias?
Es que no te entiendo puh, ahora andai todo loco, desesperado, angustia'o como pasturri por hacerle poemas y huevás.  
Y qué querís que haga hueón, si me enamoré po loco. Quiero puro que piense en mí. Y no te hagai, si boh también andai baboso.
Ya, si. Apuesto que tiene mil jotes dando vuelta, boh soi otro pajarraco negro más, hueón.
Pero me dijo que nadie le había escrito antes, ahí tengo una ventaja.
La hueá, hueón. Ahí tenís. La emoción que tanto queríai olvidar. La faquin esperanza. Esa bestia que tenemos encerrá allá atrás.
Si, ya sé. Esa huevá es monstruosa, realmente da miedo. Pero no podía evitarla para siempre. ¿O si?
Yo creo que sí. Es esta maldita obsesión de jugar a lo Bielsa, siempre pa'elante. Adónde, si en la vida hay que jugar a lo pelao Acosta, no queda de otra.
Que exagerao. Igual clasificamos con el pelao, pa' que tan mala onda. Pero con el Loco nos revolucionamos poh, hueón. Esa es la actitud.
Kío, actitud.

Ya, en vez de andar así con el caracho, ayúdame mejor. 
Y en qué te voy a ayudar yo hueón, si yo soy tu lado racional, no me metai en problemas.
Puta, el culiao pesao. Ayúdame.
Qué querís que haga.
Háceme la entrevista poh.
Esta idea es muy ridícula, ¿Creís tú que le va a gustar esta hueá?
Puta, yo qué sé. Pero las otras cuestiones que le escribí son muy mamonas. A lo mejor si la hago reír, me va a pescar un poco más.
Faquin esperanza. Ya hueón, trae pa'cá.
 


Ya, míster enamorado, cuénteme. ¿Cómo conoció a su amada?
Fue una situación inesperada. Andábamos buscando una persona para hacer teatro. Igual estábamos angustiados, porque los días pasaban y no íbamos a alcanzar a gastar la plata. Y de pronto la jefa del centro cultural...
Ya pero hácela más corta, ¿pa' qué tanta explicación?
Ya bueno. El tema es que cuando entré a la oficina lo primero que sentí fue una sensación de: “¡Ah chucha!”
Si, [xD] me acuerdo de esa hueá. De dónde salió esta cabra, ni idea. Tenía más pinta de modelo argentina que de profe de teatro...
Oye, la entrevista es a mí.
Chuta, verdá.
Entonces me acuerdo que andábamos terrible de desarreglados ese día. Yo al menos me sentí un patito...
¡Qué patito hueón! Como murciélago inyecta'o, como el tigreso del oriente en la ruina o el gemelo deforme de esqueletor, o peor
Si, no hallaba dónde meterme. Me daba como miedo mirarla a la cara. Tan linda que tiene su carita... A lo mejor supe lo que iba a pasar en ese momento... y por eso quería puro arrancar de ahí.
Buena po, pitoniso. Aunque debiste hacerlo... En fin, ¿qué pasó después?
Después hubo que hacer todo un enredo, porque pa' rematarla, me puse nervioso y dije puras hueás. Un monto de sueldo que nada que ver. Ya, pero al final empezamos con el taller.
En Quino...
Justamente, ese hermoso lugar.

Y bien, Pasión, dígame, ¿Cómo fueron esos días de compartir con ella?
Divertidos. Especiales. Lluviosos. Tenía su cuota de estrés, con el temita del auto, la otra comadre que quería lista de asistencia y no me acuerdo qué otra lesera. El teléfono que no me llegaba señal. Pero bueno. Me gustaba acompañarla. En principio, porque salía de la oficina. Además porque me encanta huear con los cabros chicos. Es entretenido. Y ella le ponía tanto color, tanto entusiasmo. Tanta, tanta alegría. Era como contagioso. O es contagioso. Esa energía que tiene, que cosa más increíble.
Ah, si. Toda la razón.
Además, el viaje era tan largo, aproveché de que me hablara harto
Si, porque a boh no te salen palabras ni a palos
Eso es culpa tuya, que nunca me dejai hablar
Ah, pero si terminai hablando hueás incomprensibles. A veces te paso el whatsap y escribís puras incoherencias
Pero si fuera por ti, no hablamos ni escribimos nada,
Eso se llama sentido de ubicación.
Sale pa'llá, ubicado; andai arratona'o siempre
No me vengai a huear o dejamos esta cuestión hasta acá no más!
¡Te duele porque sabí que es verdá! Además, boh empezaste,
Ya... mira... sigamos mejor
Ya, ya. Sigamos.

¿Qué ha sido lo que más le llamó la atención de esta persona?
Me alegra que lo preguntaras. Quisiera aprovechar la ocasión para aclarar algunas situaciones. Las otras locas con las que trabajai han intentado confundirme, me dicen que ando todo loco porque tiene el medio cuerpo, que es la media mina, que no sé qué con su... sus... caderas... Es necesario aclarar que hice todo el esfuerzo del mundo para mantener mi mirada siempre arriba.
¿Y te resultó?
Si. Bueno, casi siempre. Mmmm... ¿70% del tiempo? Pero, sabes tú por qué yo creo que me resultó?
Dígame usted
Porque la miré mucho a la cara. De a poco fui perdiendo el miedo, y la miré todo lo que pude a esos ojos preciosos como de color de la canela que tiene, que están como en un balcón: sobre esas atractivas bolsitas que tiene debajo. Como no quería mirar para abajo, me concentré en su exquisita sonrisa. En ese cabello ondulado que realmente me mata, en ese cuello alargado y contundente, donde guarda esa voz tan rítmica y amielada...
No logro comprender el punto.
Mire, señor racional. ¿Cómo partió todo? Usted compañero se resistió, cuánto. Cuánto. Un montón. Te negabas a dejarte llevar. Me impediste empezar a escribirle antes. Pero ¿cuál fue la primera idea que se me cruzó por la cabeza?
Su cabello como una selva. Ondulada, aleonada, fresca.
Por tanto mirarlo. ¿Cuánto tiempo la tuve ahí, dando vueltas? Le miraba y le miraba el cabello. La idea nunca se diluyó. Entonces pasó lo mejor. Te convencí que me dejaras escribir ese primer poema. Jajaja, qué risa. ¿Cómo fue que te dije? “Déjame desarrollar la idea, si al final, es sólo un poema. ¿No querís que me convierta en poeta?”
Algo así fue.
Si. Me dejaste. ¡Me dejaste y te cagué, hueón! ¡Guá! ¡In your feiz, madafaca! Después de eso nos fuimos por un tobogán. Derechito al agüita. ¡Splash!

Entonces, me está diciendo... ¿que se enamoró de ella por su cabello? Eso suena un poco ridículo.
No, no creo que haya sido por eso.
A ver, pensemos. Hay mil mujeres en esta ciudad que tienen el mismo tipo de pelo, así, rizado, con chochos y rulos
Si. He hecho poemas generales que hacen alusión a eso. Pero no había hecho jamás un poema a alguien en particular por su cabello.
Ok. Será por su sonrisa entonces.
Pasa lo mismo creo yo. La risa y las sonrisas siempre son atractivas, si bien creo que Gabriela tiene particularmente una sonrisa única.
Entiendo. ¿Sus ojos?
La explicación es la misma, creo. Preciosos, pero no sé. No creo que me haya enamorado por eso
¿Su cuerpo?
Ufff... pero no, tampoco. Acá hay muchas chicas muy atractivas. Pero no me producen esta emoción.
A ver, a ver, a ver. Me estás diciendo que después de todo este rollo, ¿no tienes nada concreto? ¿Ningún argumento? Haaahhh... ¿Cómo cresta me dejé arrastrar hasta acá, dios mío?
Lo que pasa es que no se trata de estos elementos en particular. Es decir, no es por nada de lo que me dijiste, pero al mismo tiempo, es por todo eso. 

¡No! ¿Te vai a ir en la bolá filosófica ahora?
Mira, se trata de algo que va más allá. No sé si exista una mejor definición. Pero me enamoré de esa energía que tiene. De esa eterna alegría que mantiene. De esa gracia que se le escurre. De ese poder con el que fluye. De esa electricidad que transmite. De esa luz que emite. Es una huevá demasiado genial que posee y que no sé explicarla. Ni siquiera tú, que eres el científico. Es eso, esa magia, ese cosmo, ese ki, nen, aura, chacra... qué sé yo, no sé cómo llamarla, no quiero ponerme esotérico. Es eso que no puede, o que no sabe contener. O no quiere. ¿Para qué hacerlo? Y se le desborda tan naturalmente y nos contagia a todos. Me enamoré porque ese poder se le escapa por su cabello, por su voz, por su sonrisa, por sus ojos, por sus movimientos, por su respiración agitada que siempre parece que tiene cuando hablo con ella por teléfono. Esa intensa radiación cósmica de la que no te puedes proteger. O por lo menos, de la que yo no pude escapar. Eso amo yo de ella. Y la idea de estar cerca de ella, de verla, de llegar lo más próximo a la fuente de ese impresionante, adorable, enloquecedor poder, me tiene así.

Recuérdame, Pasión: ¿cómo fue que nos decidimos a entregarle ese primer poema?
Dejarse llevar fue el primer paso. Completar el poema, el segundo. Entonces te sugerí que podríamos entregárselo... Ahí hubo pelea.
Claro, me puse firme. Te recordé una y otra vez que necesitábamos estabilidad, que la resignación era el camino, que esas tensiones que se producen no eran necesarias.
Si. Entonces te convencí con el mejor argumento que hasta ahora se me haya ocurrido. Y lo mejor, es que no se trató de un subterfugio, como cuando te convencí de escribir el poema del cabello. Se me cruzó el pensamiento de que si en verdad queremos cambiar el mundo, necesitamos subvertir todos los parámetros, todas las obviedades, todas las ideas. Ir mucho más allá. En ese sentido, esta política de la resignación, el encarcelamiento de la esperanza, hueón, y la insistencia en ni siquiera intentar hacer algo con el amor que nos nace de tanto en tanto, en realidad, era parte de un contrasentido. De una contradicción interna que también – como el capital o el faquin patriarcado – debía ser destruida.

Realmente, ese argumento me mató.
Me creíste. Me creíste porque eso de cambiar al mundo es prácticamente la única huevá en la que estamos de acuerdo.
No. No. Hay otra cosa más. Yo también me enamoré de ella. Pero me cuesta reconocer cosas que no comprendo. Y ahora, recién, ya estoy comprendiéndote.
Me alegra oír eso.



Estamos listos con la entrevista, ¿no?
Si... Eh, Razón. Oye, debo confesarte algo.
Qué pasó, compañero
Abrí la jaula. La liberé...
¿Qué?
La llamé el otro día. Yo, eehh... Le dije que iba a... pues, publicar todo esto que le he escrito y que se los iba a enviar...
¿Que hiciste qué?
No te asustes ahora. Pero mira. Allá viene el monstruo.
Maricón, qué hiciste.
Escúchame, si ya reconocimos lo obvio, es hora de hacerle frente. No podemos tener a la esperanza por siempre encerrada. Mírame. Es mi turno de tranquilizarte ahora. Nos va a atacar. Nos va a comer vivos. Creo que mientras nos mastica, volveremos a ser uno, como siempre debimos serlo. Esto de estar separados: eso si que es ridículo, no esto que sentimos. Razón y Pasión no pueden pasársela peleando.
Puta, hueón. Me hacís sentir casi como Kamisama. ¡Y que quede claro que boh soi el piccoro! ... ¿Estái seguro que va a funcionar?
No. Pero no quiero quedarme en nada, como otras veces

...

¿Cómo fue que llegamos a esto, hueón? Va a doler hueón, yo me acuerdo. Yo soy el único que tiene memoria, boh lo olvidai todo. Esos dientes son afiladísimos. Espero que valga el sufrimiento. ¿De qué te reís, hueón?
Te voy a decir lo que siempre me dices tú. No importan los costos cuando algo vale la pena. Y esto vale mil veces la pena.
¿Y... si no resulta nada con ella?
Razón, por favor, piensa. Esto no es un maldito emprendimiento. No es un depósito a plazo. No es una siembra, o un puto crédito. Estos estúpidos resquicios de pensamiento neoliberal que buscan mierdas de ganancias en cualquier huevá se van a quedar en las muelas de esta bestia. ¿me entendís?
Entonces... ¿Por qué hacemos esto?
Dímelo tú. Tú lo sabes tan bien como yo...

...
...
'Amar es insurgencia' [♪], hueón. Maldita canción
Exacto. ¿Qué importa si no nos está leyendo? ¿Qué importa si se enoja y no nos vuelve ni a mirar ni a hablar? Le estamos regalando buena parte de lo mejor de nosotros. Y ella lo vale. Una vez hecho, ya no tendremos que arrepentirnos de nada. De nada.
Ahí viene. Cresta. Ya. Ya conchamimaire, hágamoslo no más... puta, no dejo de temblar.
Hay que gritar entonces. Gritar. Gritar fuerte. Más fuerte que el miedo


¡Grita poh!
No me sale la voz hueón, estoy que me cago...
Grita, grita... ya sé, grita como el Tomi Li Jon en los hombres de negro
¿Cuál?
En la uno...
Ah, ya caché...

OYE, OYE, MONSTRUO CULIAO ¿TENÍS HAMBRE HUEÓN? VEN HUEÓN, AQUÍ ESTAMOS, ¿TE CREÍS CHORO HUEÓN? ¿QUÉ HUEÁ TE CREÍ? ¡VEN HUEÓN! ¡CÓMEME! ¡CÓMEME! ¡CÓMEME CONCHETUMAAAAAAAAAHHHHHHH!!!!!!

...

PD: 
<< El amor sólo da de el mismo, y no pretende obtener más que de sí mismo. El amor no posee a nadie ni puede ser poseído. Pues el amor se basta del amor. Cuando ames, no digas 'Dios está en mi corazón'; más bien, di 'Estoy en el corazón de Dios'>>
De: Khalil Gibrán. En: 'El Profeta'.

...

miércoles, 14 de febrero de 2018

La posibilidad de verte



La posibilidad de verte


La posibilidad de verte me moviliza.
La posibilidad de verte me da ese aire fresco pero tormentoso que lo agita todo.
Un huracán que recolorea todo acá adentro,
pero que entra con tanto poder y con tanto calor que lo deshiela todo,
y provoca de todo.
Debo correr para sostener y contener los mares internos,
o podría perderlo todo.


La posibilidad de verte es el sonido de un baile enloquecido entre tus cabellos y el viento.
La posibilidad de verte hace bombear mi sangre a ritmos que mezclan trash, funk, jazz, rap, punk, folk, metal, doom, death metal; es… es otro rock and roll el que produzco.
Es otra la lírica que brota de mis dedos,
Es otra la mirada que tengo,
Es otra la perspectiva que sostengo.
Es otro el camino que transito.

La posibilidad de verte me subvierte.
La posibilidad de verte me sugiere abolir mi política del miedo al amor.
La realidad se me revuelca
y la mente se me traslada a esas dimensiones creadas por esa esperanza exiliada hace tanto.
O son sueños, o son fantasías.
O son premoniciones, no lo sé.
Pero las solas ganas de verte me hacen navegar sobre trigales rumbo a lunas doradas que brillan con el color de tu mirada, junto a las cuales flotan ballenas rosadas que irrumpen en el fondo azul oscuro de mi universo racional...
que en este momento sucumbe ante el sólo recuerdo de los ecos luminosos de tu extraordinariamente bellísima sonrisa.


Todo los sentidos se desacoplan, y se acoplan, y se desacoplan, y se reacoplan...


Nada queda indiferente.
Tu poder todo lo trastorna.
Todo lo transforma.
Todo lo trastoca.
Todo lo redirige.


Mira lo que hace un pequeño rulo de esperanza
______


PD:

<<♪♪ Las flores se han hartado ya,
de esta soledad
dibujar mariposas hoy
es revolucionar
mis manos se han hartado ya,
de no poder gritar
y así quieran prohibirnos
amarnos sin control,
amar es insurgencia
la insurgencia es el amor...♫>> 





martes, 13 de febrero de 2018

Ya no es un simple viaje


Ya no es un simple viaje

Hoy nuevamente viajé a Quino. Y cada vez que por la ventana miro, nuevamente viajo por mi memoria y sus caminos. Y te encuentro allí.

Surgen mil detalles que reflejan las mil miradas constantes que lancé esperanzado en cosecharlas al final de un verano quemante. El grano surge hoy como poesía en los dedos de un enamorado.

Esta sensación ha de ser por la brisa, la que corre aprisa sobre los campos de largas y estivales espigas, la señal primera que hipnotiza y al tiempo me evoca unos cabellos que trastocan mi presente, y me invitan a quedarme atrapado, mirando esas vibrantes fibras de energía viva.

Esa misma brisa luego se transforma en potente viento, que se cuela veloz y abultado por las orillas de las ventanillas de todos estos autos que me llevan y me traen hacia ti... y hacia Quino, claro. Es casi una voz – como la tuya – gruesa, enérgica, frescamente endulzada en días de calor. Una voz que abarca todos los espacios, todos los rincones, todos los corazones.

Todos los recuerdos.

Pero es imposible no alzar la vista; es imposible para mí que ese amplio horizonte que mi mente registra hacia el oeste no pueda compararse con la amplia sonrisa que, infinita, me acompaña todo el camino que mi alma caminante recorre una vez; mil veces.

Otra vez.

Y justamente, este precioso camino. Esbelto y agradable. Lleno de curvas peligrosas y bellísimas como tu silueta misma que, si no lo recorro atento, puede fácilmente matarme. O por lo menos, enloquecerme.

Si. Me enredé lenta y completamente en todo ese largo andar hacia allá.

Si. Me enamoré. Me enamoré, seguro que como tantos otros tontos que se dejaron llevar
como abejas al precioso néctar. 
Pero te aseguro que sólo yo me enamoré de ti camino a Quino.

...

PD:
<Cuando el amor te de sus señales, síguelo:
aunque sus caminos sean abruptos y escarpados.
Y cuando te envuelva con sus alas,
abandónate a él: aún cuando un dardo acerado
dentro de sus plumas, pueda herirte. 
Y si él te dirige la palabra, créele:
aunque con su voz él pueda arrasar tus sueños
así como el viento del norte devasta los jardines>>
DE: Khalil Gibrán. En: "El Profeta"





domingo, 11 de febrero de 2018

Bitácora de un instante contigo

Bitácora de un instante contigo

Me encantó mirarte de reojo.
Aproveché todos los insterticios dimensionales
en el espacio y en el tiempo
para recorrer tus labios generosos,
tu sonrisa amplia,
tus dientes expresivos,
las apacibles muescas en tus mejillas risueñas,
tu mentón suavemente afilado.
Pude ver incluso la poderosa fuerza en tu voz,
y hasta la sangre de tu yugular izquierda.
fluyendo aprisa hacia tu corazón.

Tuve la enorme fortuna de ver detrás de tu oreja,
notando espigas sueltas de un cabello que iba y venía
entre tus ojos y tus manos:
que giraba y retornaba,
que amarrabas y soltabas,
que movías y detenías,
como si supieras
cuánto me encanta,

Alcancé a compartir ese precioso magnetismo tuyo,
y corrí pegado a tí por una especie de electrostática indetectable;
y logré sobrevivir a las oleadas de energía cósmica
y etérea.

Y aunque sólo fue un instante,
no me queda ahora sino el síntoma de abandono y soledad:
un awumbuk guineano,
la sensación de querer seguir irradiado por esa energía
...

incluso si hasta muero en el proceso
...





domingo, 4 de febrero de 2018

Las infinitas ganas de explorar



Las infinitas ganas de explorar


Incertidumbre,
o algo parecido al miedo y al hambre
se apodera de a poco de esta alma

Todo pasa al ver esa selva:
ondulada,
aleonada y fresca;
intransitable y salvaje,
intrigante.

Ah, si. Esos cabellos tuyos.

Tienen vida y se mueven.
Respiran miradas como la mía
y exhalan torrentes irresistibles y cautivantes.

Podría ser fácilmente devorado
hasta el último latido,
por ese hipnótico sonido a Edén enredado

Podría fácilmente desaparecer
entre la jungla y tus manglares
y jamás reencontrarme otro instante de lucidez

Podría hasta caer rodando,
y ahogarme en el océano intenso de tu piel.

Debo correr. Esto es peligroso, no debo quedarme. Debo cerrar mis ojos

Ah, si. Todo por esos cabellos tuyos.

Cabellos que tienen poder, y dominan.
Que derraman a tu alrededor verdes sombras, y brisas
bajo el intenso deseo
de la pregunta que surge curiosa,
y de la tentación de intentar tocar,
o respirarlo
y desenterrarlo.

Podría fácilmente ser consumido por su calor,
y dejar de ser tan solo un río de trópico ardiendo,
girando y girando por tu nuca y tu cuello.

Podría fácilmente abandonarme en sus aromas eléctricos.
Ser capturado en su magnética humedad;
y dejarme arrastrar hasta su núcleo: mágico, mítico;

rítmico, energético, irradiante

Oh, no. Ay no, rayos.
¡Ah, Cresta!

He sido atrapado

.-.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Nostálgica Conce

Conce.
Te dejé hace menos de un año y sigues así, tal como te recuerdo

Bella, con esos vandálicos adornos en tus murallas y paredes.

Con esos entrañables arañazos, cicatrices, y otras heridas de guerra urbana en tus suelos, desperdigadas entre Collao y el Barrio Estación

Con tu voz y tus novedades pegoteadas en O'higgins con Janequeo.

Con la misma atractiva turbulencia emocional en tus arterias, ya teñidas de azul y licitado.

Con mil sinápsis circulando y chocando intensas a las afueras del Lord Cochrane.

Con el tradicional dolor de cabeza fuera de Tribunales.

Con la impresionante insistencia de ubicar mil colores
mil sabores,
mil olores
en el mismo paradero fuera de la Ymca.

Es el eje vital que me lleva a casa: Collao, Carrera, Prat... oh, ¡21 de mayo!

Otra vez vuelvo a ver el poder de tus dedos allá en Lorenzo Arenas

Es el eje de la esperanza: es la proyección de Colón: el vibrante empuje que me introduce a los brazos de mi Talcahuano.

lunes, 5 de octubre de 2015

Elecciones municipales y un sueño de ciudad

Si bien aún resta más de un año para las nuevas elecciones municipales, las aguas ya se mueven. El retumbar de la marcha de candidatos y candidatas hace mover, por poco, los gélidos témpanos del poder político. Suena, muy de fondo, apenas audible, la fanfarria grabada y medio rayada de la democracia chilena.

Es que el ruido del electoralismo soslaya cualquier discusión de democracia. Es fácil caer en la confusión del cuoteo con la práctica democrática. Y especialmente en lo referente con las municipales, es de especial interés ver que las propuestas de ciudad que expresa cada partido, movimiento y candidato, es de segundo orden, todo frente a la discusión de la cuota.

Y, por otro lado, está la idea que los cargos municipales - locales, territoriales - posicionan el proyecto nacional. Esto hace suponer que sólo a nivel central es posible construir, reconstruir o transformar los territorios locales.

Por eso, a través de este escrito, quisiera motivar a algún o alguna candidatx, cualquiera que quiera oír - o leer - el proyecto de ciudad que propongo.


CONCEPCIÓN: LA CIUDAD, LA INTERCOMUNA, EL POLO DEL SUR.

Si bien yo mismo soy de Talcahuano, quisiera ampliar un poco el proyecto de ciudad hacia el llamado "Gran Concepción", por razones más bien políticas que otra cosa. La discusión sobre qué queremos para Talcahuano es importante, pero está conectada indisolublemente a la discusión del qué queremos hacer con Concepción, el polo de nuestra provincia y región y, por qué no decirlo, del sur del país.

Hasta ahora, la región duerme como uno de los tantos territorios por administrar. Sólo le queda el atractivo de su nombre para los políticos de mayor peso nacional. En términos de desarrollo, de generación de riqueza, de empleo, de ciudadanía, de intelectualidad, de artes, ciencia o deporte, estamos bastante lejos de alcanzar un peso concreto y poderoso ante la soberana Santiago.

Nos es necesario como ciudadanxs de aquí, como pre-candidatxs de cualquiera de los espectros político-partidistas, y aún más, como progresistas del Biobío, generar un proceso de mayor identificación territorial con Concepción. Es por eso, que propongo dos sueños gigantescos que puedan usarse como idea fuerza, como bandera de lucha, como aglutinante, como marco general, y que al mismo tiempo, están en concordancia absoluta con los postulados generales y programáticos del partido progresista, (partido al cual adscribo).

El primer sueño de ciudad es este: Queremos que La Moneda se venga a Conce.

Poniéndolo así suena una locura, alejado del cierto pragmatismo que pueda derivarse del actual PRO; Un imposible dirán algunos, una pérdida de tiempo, dirán otros.

Sin embargo, nuestra lógica como partido parte de una definición federalista, cuyos núcleos territoriales posean un poder específico ante los centros de poder capitalinos. Además, uno de nuestros principios programáticos es la descentralización del poder político.

Como "biobistas", no podemos sólo aspirar a la elección de intendentes, o a la mayor atribución de los Cores, o a un candidato presidencial de la zona. Si queremos hacer épica, debemos aspirar a alcanzar lo imposible.

Es lógico además suponer que, si existe el Congreso en Valparaíso, pueda residir uno de los otros dos poderes republicanos en la otra ciudad más importante - al menos en el imaginario nacional - del país: Concepción. Si no es La Moneda, entonces, ¿Por qué no soñar que la plaza de tribunales se convierta en la plaza de la Corte Suprema?

PASANDO DE LO POLÍTICO-INMATERIAL A LA POLÍTICA DE CONCRETO...

Ese sueño está muy relacionado con logros inmateriales, intangibles. Es decir, que cambien las percepciones y símbolos inconcientes en el imaginario de la población nacional. Sin embargo, en este país es difícil sostener esos discursos y/o sueños, ya que es lo material, lo "concreto" lo que deja huella. Por eso, propongo otro sueño, quizá un poco menos imposible que el anterior, y es:

Las primeras olimpiadas en Chile, hechas en Concepción.

Este sueño no sólo tiene que ver con la concreción de ciertas obras de infraestructura, sino que con políticas deportivas de corto, mediano y largo plazo. Significa potenciar el deporte en cuanto currículum escolar, el formativo, y competitivo. Significa dar todos los espacios habidos y por haber para los deportes que sí han entregado satisfacciones para Chile. Implica además, cambios en los planes reguladores comunales; significa trabajo y alianzas público-privadas. Derivaría en inversión pública, en empleos, en movimiento económico; transformaría si o si la cultura de la basura, la limpieza del mar, la remodelación de plazas y parques. Ayudaría en la demanda de mejor infraestructura vial y, por lo demás, potencia la memoria, y la identificación territorial: entregaría a Concepción un hito actual y vibrante de su poder y peso específico en la historia nacional.

¿Por qué no?

No podemos renunciar a ser sólo un palo blanco para la política central. Debemos recuperar la política y lo político para nuestro territorio. Tenemos la obligación histórica de Ser el primer paso en la transformación de nuestra sociedad, de nuestro Chile, de nuestra Latinoamérica; el inicio de la frontera de lo imposible que se hace realidad.

Es por esta razón que la discusión por las cuotas electorales no puede pasar por encima de la discusión por el sueño de ciudad, el sueño de territorio que es necesario comenzar a discutir. Son estos sueños los que empujan a la ciudadanía, los que la empoderan y motivan a funcionar como tal. Las elecciones municipales son el momento perfecto para construir ese sueño desde lo local, desde los territorios que van formando comunas, distritos, circunscripciones, regiones. una nación. Sueños como estos entregan una línea común, un paraguas total que ampare a todxs nuestrxs candidatxs a los cargos de elección popular.




miércoles, 17 de junio de 2015

El caso Vidal y la patria querida


El caso Vidal y la patria querida


Esta es una columna que no busca analizar ni esclarecer, ni ayudar a entender nada. Es al contrario, sólo busca ennegrecer aún más el panorama, al hacer ingresar cuestiones éticas subjetivas  y emocionales. Mis propios fantasmas, dudas, preguntas y temores

Se dice que se enseña y se aprende Historia para aprender de nuestro pasado y construir un mejor futuro. Claramente, Arturo Vidal no aprendió Historia, o al menos, esa frase cursi.

En Chile solemos hacer escándalo por todo lo que huele a inmoralidad. Esta moralidad es más bien extraña, amorfa, difícil de describir... pero ahí está. Si Vidal no lo sabe, o no lo supo, es muy extraño, habiendo ya pasado por el famoso bautizazo y otros episodios. Ya sabe que el alcohol y la selección, no andan bien. Porque tal vez en Italia, alcohol y conducir es pan de cada día. Y acá en Chile también: y no nos hagamos los tontos, porque siguen siendo cientos los que conducen automóviles con tragos de más.

Si sabes que el alcohol y la selección no andan, entonces, no bebas; y si vas a beber, hazlo para callado, piola, que no te pillen.

O arderás, como lo hiciste.

En esta incansable guerra moral a través de Twitter, me sentí afortunado de leer el siguiente texto:


"Un país que le exige más a un futbolista que a un político, está condenado a la mediocridad".

Y me puse a vomitar en mi mente.

Y me puse a pensar que tal vez nuestros estándares son muy altos, que tal vez deberíamos bajarlos. 

Y luego pensé sobre el por qué a un futbolista le exigimos más.

Y es que no se trata de cualquier futbolista: es un seleccionado. Un guerrero de nuestra roja, uno de los órganos más representativos de la nación chilena. 

Más que el territorio, sus leyes, su Constitución, sus instituciones, su Congreso. Más que su democracia.

Y lamento ensuciar lo bello de la Selección con lo turbio de la política. Pero tengo un punto que quiero desarrollar.

Nuestra Selección se compone de algo más que futbolistas. Algo más que deportistas profesionales y de alto rendimiento. Más que grandes y talentosos jugadores. 

Son guerreros, luchadores, entregados por un ideal de patria unida. Ahí encontramos un punto de unidad: hay colocolinos, azules, cruzados, wanderinos, loínos... Son lo más cercano a una representación resumida de la nación, y a través de ella, podemos sentir el orgullo de ser chilenos. Esto ya todos lo saben.

Y esto tal vez no es un problema, sino sólo para mí. Pero sin dudas, son estos grandes patriotas quienes reflejan toda la potencia de la idea de patria; la proyección de nuestro ego y nuestros sueños frustrados como pueblo: millonarios, cosmopolitas a pesar de la caricatura provinciana y popular, con autos de ensueño. 

Recuerdo también una gran película: una comedia sobre el fútbol y el kung fu. El entrenador, un otrora gran promesa, le dice al protagonista: "El Fútbol es una guerra". Y eso es bastante plausible en nuestra vida real. Por eso existen clásicos y archirrivales. Y por eso la selección se transforma en un cuerpo armado. (absolutamente los deportes competitivos son una eufemización de conflictos sociales).

Por si acaso, este texto no tiene conclusión. A Arturo Vidal ya lo perdonaron casi todos. A través de Matrix aprendí que toda acción tiene reacción. Todas nuestras decisiones tienen consecuencias y éstas están por verse, para bien o para mal.

Este texto, en realidad, tiene un resumen: Este país de mierda sigue militarizado. Por eso los carabineros sacan la cara por nuestras instituciones. Por eso las fechas más importantes de nuestro calendario siguen siendo el 21 de mayo y el 19 de septiembre. Por eso ante la protesta social, algunos piden militares a la calle. Por eso concebimos a la Selección como un ejército. Por eso es que finalmente, le exigimos más a los futbolistas, nuestros verdaderos representantes. 









martes, 2 de junio de 2015

El Estado Terrorista me ganó


El Estado Terrorista me ganó.

El Estado terrorista infunde miedo a través de sus prácticas cobardes e impunes.

El Estado terrorista me atemorizó lo suficiente como para acatar su orden.

El Estado terrorista me ha amenazado mucho tiempo. No tuve más remedio que someterme

El Estado terrorista me inscribió en la lista de sus hijos normales. Pero me amenaza con borrarme si dejo de obedecer.

El Estado terrorista me dice: "No tienes derecho a sentirte bien sino haces lo que te digo"

El Estado terrorista me ha obligado a soportar horrorosos dolores de espalda y rodilla. Por ser pobre, e independiente, no tengo forma de acudir a los curanderos locales. Antes debo doblar mi bolsillo e inclinarme a sucios dioses de papel y cobre que imponen a la fuerza sus sanguijuelas en mi cuello.

El Estado terrorista me fuerza a regalar el fruto de mi trabajo a esas oscuras sectas: agujeros sin fondo, pútridas y hambrientas. Me quiere dentro de la cueva de Alí y sus cuarenta. Quiere que yo también justifique su cobardía y su impunidad.

Hoy me rendí. Entregué dinero a una Afp. Por fin podré ver un médico que me ayude con este maldito dolor de espalda.

El Estado terrorista amenazó mi bienestar. Me violentó con su ley. Me obliga a rendir tributo y pleitesía a una Afp para poder gozar de un poco de salud, la que además también debo pagar.

No tendría problemas en pagar, con un vago sentido de colaboración, por el sistema de salud público. El problema está en que he justificado con mi acción, basada en el miedo, la alianza mercantil del Estado Terrorista con desconocidos grupos de acumulación de la riqueza. Alianza que disfrazan de necesaria, adecuada, e incluso beneficiosa para mí.

¿Qué pasaría si mañana me accidento? ¿O si me muerde un perro con rabia? ¿O si el hijo de un congresista me atropella?  ¿O si me apuñalan por unas chauchas? ¿O si me pega el guanaco? ¿Cómo podría pagar un tratamiento, si estoy "fuera" del "sistema"? ¿Y si le sumo una precariedad laboral absoluta, al menos en mi caso? Terrorismo es el conjunto de aquellas acciones destinadas a infundir temor en la población. Hoy demostré que temo por mi vida. Temo por mi espalda. Por mi integridad física. Ese temor no proviene de mí. Proviene de la amenaza del Estado Terrorista. "Si no das tu plata a la "Administradora", morirás sin remedio".

Hoy me volví un poco más normal. Hoy estoy un paso más cerca de las expectativas de mi sociedad occidental.  Hoy veo con un estúpido optimismo el fin al dolor de espalda. Soy un poco más "alguien".

Maldición. También un poco más cobarde. Un poco más absorbido por el miedo que el Estado Terrorista me infunde. Espero valga la pena.

domingo, 31 de mayo de 2015

Asamblea Constituyente: Respuestas a S. Soto y J. Charney.

Asamblea Constituyente: respuestas a Soto y Charney.


Contexto:



He leído recientemente un diálogo abierto entre los profesores de derecho Sebastián Soto y John Charney, quienes debaten sobre posibles trampas bajo la consigna AC. Hay dos preguntas que parecen ser inquietantes para Soto, y que Charney busca responder, aunque no adecuadamente para mí. Luego, hay otra columna de respuesta desde Soto.

Para comenzar debo decir que soy partidario desde hace mucho de una AC. Desde que estaba en tercero medio aproximadamente, año 2004, creía intuir que el problema de Chile era constitucional y que ese cambio debía solucionar gran parte de nuestras problemáticas sociales. En ese tiempo era un pensamiento aislado, sin ninguna inscripción a ningún tipo de ideología clara o partido político, si bien siempre tendí a lo que se conoce como centro izquierda. Hoy milito en el Partido Progresista

Dicho eso como presentación, hay una cosa que concedo a Sebastián Soto: la izquierda suele tener pensamientos utópicos; pero lo que es peor, es que esas utopías son pensadas ausentes de complejizaciones. Es decir, y tal como dice Soto, “sus partidarios la presentan como un ejercicio deliberativo sin contratiempos en el que todos concurriríamos pacíficamente a expresarnos en libertad”. Construir una AC será un ejercicio complejo si llega a darse, ya que, si es como la proponemos, debería ser representativa en extenso. Y Chile es demasiado diverso en muchos sentidos, y no hay razón para impedir que minorías legítimas sean parte de esta Asamblea, siendo ello fuente de conflictos y debates que, eventualmente, impidan alcanzar acuerdos que a mí, como ciudadano adscrito a la izquierda, me gustaría alcanzar.

Esta afirmación, es el primer abordaje ante la pregunta  del sistema electoral de los representantes constituyentes. Para integrar la diversidad, me parece que deben asegurarse cuotas de participación por género, pueblos originarios, juventud, adultos mayores. Pero más importante, una cuota mayoritaria para ciudadanos sin militancia política, ya que esta característica es transversal. Según datos de una nota de emol.com, hasta 2012 sólo poco más del 5% de la población chilena militaba en un partido político. Esto deriva en que la fórmula para escoger al cuerpo de una AC debe ser proporcional.  

El problema es que tanto Soto como Charney, asumen que los sistemas propuestos (proporcional, mayoritario) conocidos como son hasta hoy en día son adecuados. No podemos volver a lo que fue el binominal; tampoco creo que un sistema de listas sirva. En definitiva, hay que buscar otra cosa. Otro sistema que cumpla con el requisito de la representación, sin caer en la anulación de las mayorías reales.

Cabe recordar que esta Asamblea debe tener muchas otras restricciones, en la búsqueda de ser legítima y representativa. Ya que se ha criticado la forma de construcción de la actual Constitución, la AC no puede convertirse en una extensión de la élite política y económica. Tiene que surgir de ciudadanos limpios sin intereses particulares. Ningún representante en esta Asamblea debería poder ser candidato a ningún cargo de elección popular en el futuro, incluyendo espacios de representación en gremios o sindicatos. Esto disminuye la tentación de poder que pueda surgir en un representante de la AC, asegurando una mayor legitimidad ética.

Respecto al funcionamiento del Congreso, hay que apuntar que no es necesario esperar una situación de crisis extrema, de guerra civil o de grave corrupción generalizada para recrear las reglas democráticas. En Chile lamentablemente es característico que ocurran reacciones ejecutivas y legislativas ante tragedias: se espera que pase algo grave para actuar. Esto deriva en leyes ambiguas con muchas falencias.

En otras palabras, el Congreso puede funcionar en paralelo. No es la idea entregar al país a un órgano todopoderoso, sea este ejecutivo o constituyente, como la última vez en donde un solo órgano gobernaba y legislaba. La única situación en contra de esto es el costo económico que puede surgir al costear una asamblea legislativa y una asamblea constituyente. Por esto, el tiempo de funcionamiento de la AC debe ser limitado.

Se equivoca Soto al asumir que el Congreso es el espacio adecuado para reformular la Constitución y las reglas democráticas. Actualmente, éste no representa ni a la mitad de la población en edad de votar. Su nivel de representación de mujeres y pueblos originarios es bajísima, y el cuestionamiento ético que tiene es a todas luces profundo. La única manera de fortalecerlo (como solicita Soto) es transformándolo en un nuevo espacio democrático, bajo nuevas reglas y bajo nuevos parámetros éticos, originados bajo un nuevo marco constitucional. A muchos millares no nos interesa que quienes han estado por más de 20 años en los sillones del parlamento se perpetúen y consigan apoderarse de la nueva Constitución; la AC se pide precisamente como espacio de participación para quienes han tenido pocas instancias de expresión y, lo que es más profundo, de decisión.  

Finalmente, no hay razón para creer que la AC, por tener el sólo nombre la hace especial y excepcionalmente más democrática que otro mecanismo. Pero tampoco hay razón para creer que una AC no pueda ser una vía institucional. Ante todo, son las reglas y las condiciones que se le impriman a la AC las que la harán diferente: legítima y representativa. Y lamentablemente (a mi parecer) ninguna regla hará del actual Congreso legítimo y representativo para construir una nueva Constitución. 

miércoles, 20 de mayo de 2015

Chao al 21 de mayo



¿21 de mayo?


El día de las glorias navales es extrañamente simbolizado a través de una derrota. Esto me hace preguntarme sobre el legado de Prat en el día de hoy. ¿Qué es lo que se nos ha enseñado? ¿Cuál es el valor que se reproduce cada 21 de mayo? ¿Patria? ¿Heroísmo? ¿Locura? ¿La mejor de las derrotas?


La batalla naval de Iquique es parte de la aventura bélica del pacífico, guerra que nos enfrentó por segunda vez a Perú y Bolivia; esta vez, disfrazando de patriotismo la manipulación transnacional de ingleses y norteamericanos sobre el salitre. Quienes disfrutan echando en cara su fanatismo nacional alegarán que la guerra fue provocada por bolivianos, que insultaron a Chile, que querían robarnos, que ganamos la guerra, etc., y que yo, soy un vende patria, traidor, etc.


Sin embargo, mi punto es que en realidad no hay mucho que celebrar ni conmemorar. Menos para hacer feriado de este día.

Ni como valor patrio ni como gloria naval.


El fanatismo ciego llevó a Prat a sacrificar a un grupo de marineros sin ninguna posibilidad de nada. Yo comparto las palabras de Sócrates, cuando dice “preferir la muerte que la esclavitud”, pero lamentablemente en el caso de la famosa guerra del pacífico, había solo intereses comerciales en juego. Miles de chilenos, peruanos y bolivianos muertos por el control de los recursos que beneficiaban a sólo unos pocos. En Chile, cuando surgió un presidente que buscaba aprovechar bien la riqueza mineral del salitre, terminó en medio de una guerra civil que fue apoyada por la misma armada que pintamos tan patriótica. El salitre siguió beneficiando a unos pocos, y esos pocos continuaron usando a los militares cuando, por ejemplo, hicieron masacrar a los obreros huelguistas en la Escuela Santa María… ¿de dónde? De Iquique, del mismo lugar en donde se inscribe la gesta de los esmeraldianos.



¿Cuándo será el día que cambiemos este feriado? Propongo, por nombrar algunos, el 7 de abril, fecha de nacimiento de Gabriela Mistral; o el 12 de julio, nacimiento de Pablo Neruda; y qué tal el 10 de diciembre, fecha que conmemora la entrega de los Nobeles a ambos, en 1945 y en 1971. Esos son verdaderos triunfos. Ahí hay verdadero patriotismo. Dejemos a Prat en los billetes azules y olvidémonos del 21 de mayo.

                                                                      -:-

miércoles, 25 de marzo de 2015

Sexta carta abierta a Dios: bombardeado

Sexta carta abierta a Dios. Bombardeado

Querido Dios:

Hoy tuve la oportunidad de ver cómo nuevamente he sido subvalorado. De sentir nuevamente y en carne propia el dolor de ser bombardeado por la cultura neoliberal que has permitido crezca y fluya con total libertad.

Quiero decirte que estoy cansado. Tanto ataque me tiene desmoronado. Este mundo no me gusta. No me gusta su excesivo deseo y exacerbada necesidad por lo material. Estoy en constante crisis por no poder cumplir las expectativas culturales de mi sociedad. Estoy harto de tener que autojustificarme delante de mis espejos respecto a los logros que he conseguido a lo largo de estos años. Porque nadie, nadie lo comprende.

Sólo en los últimos años he podido crear. He podido embellecer. He podido darle brillos y matices distintos a mi territorio. Estuve involucrado en doce murales, en la creación de una batucada. Estuve involucrado en el rescate patrimonial de un cementerio simbólico y puse luces de apoyo a la seguridad de dos barrios. Puse en la vista de autoridades barrios a los cuales nunca habían ido ni sabían de su existencia. Y me he sentido orgulloso de eso...

Pero quizá ya no.

Nadie en su sano juicio se atrevería a enorgullecerse de este tipo de huevadas. No, son otro tipo de cosas por las que la gente normal se enorgullece. Su auto, su casa, sus títulos, sus cargos, sus sueldos cercanos al millón, su ropa elegante, su smartphone, su led de 40 pulgadas. Son esas las cosas a las que debo aspirar. Son esos los elementos de la normalidad cultural. Por mucho tiempo pensé que las personas que se preocupaban de eso estaban locas. Pero resulta que ahora me doy cuenta de lo contrario.

El único trastornado aquí soy yo.

Me queda poco. Poco ánimo para continuar con mi locura. Poca fuerza para darle la espalda a ese mundo del que he intentado escapar. Poco deseo de ser un eterno loco. Pronto, espero, volveré a la normalidad. Cumpliré fielmente los mandatos de mi sociedad. Dejaré los caminos del activismo, de la reaccionaria vida de los austeros y anti materialistas. Me convertiré en un servidor del progreso: un consumidor hecho y derecho, una persona racional, con frutos y logros racionales: un auto, una casa, una esposa flaca, un sueldo envidiable... Tal vez incluso vuelva a la iglesia, para vivir la felicidad dominical de la vida religiosa. Eso es lo que quiere mi sociedad de mi.

Eso es lo que incluso tú, Dios, quieras de mi.